Igual que sucede con la cara de los seres humanos que muestra la antigüedad a través de las arrugas, el Baumanburi también sufre del paso del tiempo. Los edificios del hotel están bien cuidados y sus infraestructuras no son tan viejas ya que las más antiguas datan de 2001 y las más recientes, de 2007. Sin embargo, al establecimiento le haría falta una buena renovación. Prueba de ello son las pinturas murales de la recepción que están un poco dañadas y dan un poco de miedo. No obstante, a la clientela joven no parece importarle demasiado y viene a este hotel para beneficiarse de su cercanía con Bangla Road, a cinco minutos, para salir de fiesta.
Nota general
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Estimación de la calidad del hotel en función de su precio
Estimación de la calidad del hotel en función de su potencial turístico
Estimación de la calidad del hotel en función de su situación geográfica