El Courtyard Phuket at Kamala Beach es perfecto para recibir a las familias y prueba de ello son los equipamientos de su club infantil. Los diferentes espacios acondicionados permiten acoger a niños de muchas edades y los talleres que se proponen gustarán a pequeños y mayores. En cuanto al confort, el hotel triunfa y es que todas las habitaciones son suites. Por el contrario, la playa está a 400 metros y para llegar hasta ella hay que bordear la carretera. También es una pena que las tumbonas sean de pago.
Nota general
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Estimación de la calidad del hotel en función de su precio
Estimación de la calidad del hotel en función de su potencial turístico
Estimación de la calidad del hotel en función de su situación geográfica