Estás aquí : Inicio > Test hoteles menú > Hoteles España Andalucía > hotel Marbella > hotel Don Carlos

El Don Carlos está situado en la carretera Málaga-Cádiz, a 12 km de la entrada a Marbella. Además, se encuentra a 37 km del aeropuerto de Málaga, es decir, a algo más de media hora de trayecto.
En los jardines del hotel, la "Marco Tennis Academy" pone a disposición de sus clientes 11 pistas de tenis (9 de ellas de tierra batida) y un equipo de profesores. El club incluye entre sus instalaciones un bar restaurante y una tienda deportiva. El Don Carlos está hermanado con el Santa Maria Golf & Country Club, un campo de golf de 18 hoyos situado a 500 metros de distancia. Durante la temporada alta se ponen autobuses a disposición de los clientes del hotel. La clientela proviene principalmente de Inglaterra y de toda España.
El hotel Don Carlos, construido en 1968 y renovado en 2002 se localiza sin problemas gracias a su torre de 10 pisos, completado con un edificio más pequeño de 4 plantas. El vestíbulo es muy amplio y bastante frío. La decoración, con aspecto de años 70 a base de mármol amarillo y revestimiento, no ofrece ningún encanto especial. Al fondo se halla un amplio salón más acogedor, decorado con esculturas de mármol y telas modernas. A través de los grandes ventanales se puede observar un patio lleno de árboles y flores. Los puntos fuertes del Don Carlos están principalmente en el exterior. El espacio de la piscina, situado a pie del hotel, está dividido en dos partes: por una parte una gran piscina rectangular de 250 m²; por la otra una de 50 m² reservada a los más pequeños. El solárium, equipado con tumbonas, forma una gran terraza que domina los jardines del hotel y el mar al fondo. Los jardines están plantados de numerosas especies tropicales y atravesados por riachuelos, puentes de madera, estanques y cascadas artificiales. En un extremo se encuentra el club de playa del hotel. Éste está equipado con una gran piscina de 500 m², alimentada por una cascada y salpicada de islotes. Junto al club de playa se halla la discoteca del hotel, un lugar de conocido prestigio, abierta solamente durante el verano.
Las 241 habitaciones del hotel (12 superiores) están situadas en el edificio principal. Todas se abren sobre una pequeña entrada, equipada con un armario y un ropero. La decoración es discreta pero muy acogedora, con una moqueta gruesa y tejidos que combinan el azul y el amarillo andaluz. Todas las habitaciones están climatizadas (aire acondicionado individual) y provistas de minibar surtido (bebidas y aperitivos), caja fuerte electrónica (de pago), dos teléfonos con línea directa internacional y una televisión por satélite. Los cuartos de baño son relativamente pequeños y están bien equipados: bañera, lavabo, secador de pelo, bidé y aseos. Debido a su construcción en forma de torre, el hotel no ha previsto balcones en las habitaciones. Un inconveniente que no hay que tener muy en cuenta, ya que las vistas no son nada del otro mundo. Un servicio de habitaciones funciona las 24 horas del día.
Los desayunos se sirven en forma de bufé en una sala de techo bajo, en la que la setentera decoración no desentona con el resto del hotel. Los grandes ventanales permiten no obstante disfrutar de la luz del día y de las vistas a la terraza, los jardines y el mar. Los bufés son clásicos e incluyen bollería, queso, embutido, cereales, fruta fresca, verduras, huevos, etc. Una variedad que podría ser más original al tratarse de un hotel local de 5 estrellas. Para cenar, la carta del restaurante "Los Naranjos" propone un menú interesante de cocina mediterránea. La carta de vinos está dedicada a la producción española. Hay que calcular unos 40 € por una comida completa, sin bebida. El entorno es más íntimo que en el comedor donde se sirven los desayunos. El "Sol y Sombra" es un chiringuito en el que se sirven comidas ligeras junto a la piscina superior. En verano el hotel organiza veladas a base de parrilladas y un espectáculo de flamenco. Por último, también existe la posibilidad de comer en el club de la playa, junto a ésta. Está abierto desde Semana Santa a octubre y ofrece bufés en una terraza a la sombra (bebidas, ensaladas, etc.). El inconveniente es que está abierto al público exterior.
La playa pública, frente a la cual se sitúa el Don Carlos, pasa por ser una de las más bonitas de Marbella. Sin embargo, este tramo es de difícil acceso debido a que no cuenta con carretera ni paseo que lleven hasta ella. Por esta razón, los amontonamientos no suelen ser frecuentes. La playa está además ligeramente aislada por dos barreras de bambú. La arena es gris pero casi sin algas, conchas y ramitas. Allí encontrarás duchas, aseos públicos, tumbonas, sombrillas de paja y una torre de vigilancia desde la que los socorristas vigilan a los bañistas durante el verano. En temporada alta se pueden practicar diversos deportes acuáticos como el esquí acuático, motos acuáticas, windsurf o canoa. El club náutico se encuentra justo al lado del hotel.
14
Easy viajar te facilita la organización de tus viajes, sin ninguna sorpresa.
Compara los precios de más de 300.000 ofertas de viajes en las agencias y tour operadores, y encuentra tanto tus vuelos a bajo coste como tu habitación de hotel o tu alquiler de coches al mejor precio.
Easyvoyage Network