Estás aquí : Inicio > Guia de viajes > Viajes Islas Anglonormandas> > Las ciudades

Las ciudades más pequeñas son las más pintorescas, ya que no parecen, a menudo, más que unas cuantas casas floridas. Pero para sentir el alma insular, hace falta echar una jornada en San Helier y hospedarse en Saint-Peter-Port, donde el recuerdo de Victor Hugo está siempre presente.
? Ariel Fuchs
Que no te desanime el aspecto moderno de Saint-Hélier que se descubre llegando por mar. El centro histórico y sus calles peatonales están algo más alejadas del puerto. Alrededor de la Plaza Real, la iglesia parroquial fundada en el siglo XI rodea el edificio de la Corte Real que alberga la sede del gobierno de los Estados de Jersey. A continuación dirígete hacia el mercado cubierto cuya cristalera y su armadura datan de 1882. Vale la pena visitar el Museo de Jersey y el de la Marina. En el primero puedes ver toda una colección de objetos que pertenecieron a Lillie Langtry, una actriz local que tuvo una brillante carrera internacional a finales del siglo pasado. Después de haber tenido antes algunas tumultuosas relaciones, concretamente con el futuro Eduardo VII de Inglaterra, al final vuelve a Jersey para pasar sus últimos días y donde muere en 1929. El principal monumento histórico de la ciudad se encuentra en un islote en medio de la bahía de St Aubin, cerca del peñasco de la ermita donde se retiró Saint-Hélier, que al final acabó dando su nombre a la ciudad antes de que le mataran los piratas en el 555. Al castillo Elisabeth, comunicado por un vehículo anfibio, se puede acceder a pie cuando la marea está baja. Construido en el siglo XVI para frenar las incursiones hostiles durante la ocupación, los alemanes hicieron de él una verdadera fortaleza. Cerca de ahí está la colina de Fort Regent donde se ha acondicionado un parque y que ofrece el panorama más bonito de la ciudad y su puerto. Por último los amantes de la botánica no se perderán la visita de la rosaleda del jardín público de Howard Davis Park.
? Christian Vaisse/Hoa Qui
La capital de Guernsey, Saint-Peter-Port, recuerda mucho a un pequeño puerto bretón con sus casas de granito que se adelantan hacia el mar. Este importante lugar financiero es también el puerto deportivo más grande del archipiélago y seguro que te brinda la ocasión de contemplar magníficos yates que fondean en sus tres clubes náuticos. Alrededor del puerto está prohibido circular por la mayoría de las callejuelas medievales así que podrás vagar tranquilamente por los muelles. En el horizonte el castillo medieval de Castle Cornet alberga cuatro pequeños museos: el museo de la Marina, el de la Milicia Real, una armería y una galería de pintura. Entre abril y octubre organízate para estar ahí a mediodía porque todos los días hay un espectáculo militar de descargas de armas de combate. Las calles adoquinadas del casco antiguo están rodeadas por casas de la época georgiana. En el barrio puedes visitar Town Church, la iglesia parroquial construida entre 1042 y el siglo XV, y después dirigirte hacia la Corte Real que sirve a la vez de Palacio de Justicia y de sede del Gobierno y del Parlamento. Al igual que en Saint-Hélier, los antiguos mercados merecen una pequeña visita por su arquitectura.
Easy viajar te facilita la organización de tus viajes, sin ninguna sorpresa.
Compara los precios de más de 300.000 ofertas de viajes en las agencias y tour operadores, y encuentra tanto tus vuelos a bajo coste como tu habitación de hotel o tu alquiler de coches al mejor precio.
Easyvoyage Network