Estás aquí : Inicio > Guia de viajes > Viajes Marruecos el gran sur> > Las ciudades

Capital del sur marroquí, Marrakech, es la destinación más apreciada por los turistas. Agadir, Tiznit, Taroudant o Ouarzazate, constituyen igualmente un paso obligado por los amantes del gran sur de Marruecos.
? Wilfried Louvet
En el cruce de caminos entre los valles del Draa, del Dadés y del Ziz, Ouarzazate es la última gran ciudad antes de partir por las rutas de los oasis hacia el gran sur. A pesar de su pasado de ciudad de guarnición creada en 1928, en ella se encuentra la impresionante casbah de Taourirt de torres almenadas de adobe y propiedad del pachá de El Glaoui. Este jefe de la tribu de los glaoua, más conocido como Pachá de Marrakech, reinó en todo el sur de Marruecos. Hay que perderse en las dependencias y admirar las dos últimas habitaciones, decoradas con estuco y techos de madera de cedro. El recinto está aún habitado. A 30 km, la ciudad de Ait Benhaddou aparece como un castillo de arena sobre un campo de almendras. Esta plaza fuerte, una de las más destacadas de sur de Marruecos, está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. No te pierdas con ningún pretexto el amanecer.
Marrakech, la capital del sur, que ha dado su nombre al país. Antes de llegar al centro, da una vuelta por las tumbas saadíes donde príncipes y princesas reposan bajo lápidas de mármol. Los mausoleos están decorados con estilizadas columnas, zelliges, escayola esculpida y cúpula con alvéolos. En el mismo barrio, atraviesa las murallas del palacio El Badii edificado a finales del siglo XVI por Ahmed el Mansour. Mulay Ismail, celoso, lo demolió y trasladó sus materiales: oro, ónice y mármol de Italia, a sus residencias en Meknès. En la actualidad, es sólo una amplia explanada con estanques y naranjos. El palacio de la Bahia, más reciente, data del siglo XIX. Las dependencias de las esposas legítimas poseen techos de cedros esculpido pintado con pigmentos naturales. El suelo es de mármol rodeado de zelliges, y la fuente en el centro del patio indica el lugar del harem. Estás cerca de la plaza Jemaa el Fna, animada sin cesar con cuentacuentos, músicos y encantadores de serpientes en medio de puestos de naranjas. Regresa al final del día para subir a la terraza de un café al atardecer. Por la noche, las luces de las lamparitas de los barecillos se refractan en el humo de las parrillas. Para orientarte en la ciudad, fíjate en el minarete de la Koutoubia, obra maestra del arte hispano-árabe de 69 m de altura. Esto puede ser útil cuanto entres en el zoco en el centro de la medina. El de los tintoreros cambia de colores prácticamente cada día. El barrio de los herreros, el zoco el-Kelin para el cuero, las babuchas en el zoco Smata, la plaza de los especieros y el zoco Zrabia donde siempre haya remates de alfombras, se visitan en tres horas. Por el camino, pasarás cerca de la madrasa Ben Youssef, antaño la más importante del Magreb. Sal de la medina paseando a lo largo de sus murallas. 13 km de muros de adobe del siglo XII, que poseen 14 puertas, entre ellas Bab Agnaou. Quédate en el exterior. En la ciudad moderna, en el jardín Majorelle, creado por el pintor francés del mismo nombre, crece una vegetación exuberante en torno a un pequeño museo de arte propiedad de Yves Saint-Laurent. Reserva para el final de la tarde el jardín de olivos centenarios de la Menara y el palmeral. Marrakech merece al menos dos días de estancia.
Easy viajar te facilita la organización de tus viajes, sin ninguna sorpresa.
Compara los precios de más de 300.000 ofertas de viajes en las agencias y tour operadores, y encuentra tanto tus vuelos a bajo coste como tu habitación de hotel o tu alquiler de coches al mejor precio.
Easyvoyage Network