Estás aquí : Inicio > Guia de viajes > Viajes Marruecos el gran sur> > Los paisajes

El sur de Marruecos está limitado al oeste por el Atlántico, al norte por el Atlas, y al sur, por las regiones subsaharianas. Montañas pedregosas, desierto hasta que se pierde la vista, valle y planicies rocosas: así se presenta el gran sur marroquí. Las kashbas de tierra, ciudadelas típicamente norte africanas, son los últimos vestigios de la arquitectura berebere.
? Wilfried Louvet
En el Gran Sur donde la arena del Sahara lo invadiría todo, los ríos Drea, Dadés y Ziz crean tres largas franjas fértiles. En sus riberas se suceden palmerales, huertas, campos y rosales. Tras cada curva, el paisaje te sorprende: extensiones desérticas, crestas nevadas, cañones vertiginosos y campos verdes... Testigos del pasado histórico de la región, emergen suntuosas casbahs, auténticas ciudadelas de tierra, y espléndidos ksours, ciudades fortificadas del color de la arena. El río Draa nace en un manantial del Alto Atlas para desaparecer en las arenas de los contrafuertes del Sahara. Una carretera desciende a lo largo de su cauce desde Ouarzazate y llega hasta M'hamid en un día de coche. Comienza por la subida de formaciones rocosas sedimentadas antes de atravesar la ciudad de Agdz coronada por su ciudadela y su fortín rojo al pie de la arista de Djebel Kissane. Acto seguido, los palmerales. Doscientos kilómetros ininterrumpidos de oasis donde se suceden unos cincuenta ksours. La vieja ciudadela de Tamnougalt, antigua capital de los bereberes, es la más típica. La de Igdaoun se reconoce gracias a sus elevadas torres en forma de pirámides truncadas. Y llegas a Zagora, una de las ciudades más calurosas del país y punto de partida de los saadíes para Tombouctú. Es ahí donde se encuentra el panel que indica la célebre dirección a 52 días de camello. A partir de Zagora, se recomienda un guía y un todoterreno. Sigues en dirección hacia Tamegroute que se localiza fácilmente con sus mezquitas con tejados de loza azul y minaretes blancos. Ya sólo te quedan 7 km hasta las dunas de Tinfou que parecen grandes montones de arena sobre la árida llanura. Un anticipo del desierto porque ya estás cerca de M'hamid donde el río Draa desaparece en la arena. El pueblo se anima los lunes cuando los tuaregs, nómadas del desierto, acuden a abastecerse en el zoco. Estás al sureste de Ouarzazate, a 40 km de la frontera argelina, en el confín de Marruecos.
? Sylvain Grandadam
Desde Ouarzazate, la ruta de las casbahs te lleva en 2 ó 3 días a las gargantas del Dadés y del Todra. Entre las cumbres nevadas del Alto Atlas, donde se encuentra el manantial del río Dadés, y los austeros montes del AntiAtlas, atravesarás en tu todoterreno los decorados naturales de la película Lawrence de Arabia. Las ciudades fortificadas de tierra cruda se confunden con el paisaje.
La primera etapa del valle es el exuberante oasis de Skoura cuyo palmeral merece un paseo. A pie o en coche, y preferentemente acompañado por un guía, penetrarás en su laberinto de caminos estrechos. En las inmediaciones, se erige la elegante casbah de Amerhidil y la de Dar Ait Sidi el-Mati, más refinada. Río abajo, llegarás a El Kelaa M'Gouna, célebre por su excepcional valle de rosas, que deberás apreciar al atardecer. Una pista lleva a la casbah de Bou Taghar, antigua ciudadela del pachá El Glaoui. Tras El Kelaa y Boulmane, es posible recorrer numerosas rutas a pie y hacer trekking: el valle de las rosas, las gargantas de M'Gouna, el sendero de las mil casbahs o el valle de los pájaros. Al norte de Boulmane, las laderas de la montaña se estrechan. Allí nacen las gargantas del Dadés, una excursión que no te puedes perder, a partir de la ciudad de Ait Oudinar. Verás casbahs y más casbahs, casi todas en ruinas, adosadas a las paredes de la montaña que se derrumba. La bella M Barek está abierta a los visitantes.
A partir de Boulmane, dejas atrás el valle del Dadés para disfrutar del edén de verdor del oasis de Tineghir, a 1.350 m de altitud. A partir de ahí, la carretera se prolonga hasta las espléndidas gargantas del Todra: el confín del mundo. Allí, un pasillo de unos 20 m separa dos impresionantes acantilados de 300 m de altura.
? Wilfried Louvet
Para llegar hasta los confines del Sahara, dirígete a Er Rachidia, punto de partida para el valle del río Ziz. A 20 km en dirección a Erfoud, haz una pausa en el manantial azul de Meski que brota en una gruta y alimenta una piscina donde es posible refrescarse. Erfoud es una antigua ciudad de guarnición francesa a las puertas de Tafilalet: el mayor palmeral de Marruecos con 130 ksours y un millón de palmeras datileras. Fue durante un milenio la legendaria ciudad Sijilmassa, la antigua vía de paso obligado de las caravanas. Ya sólo te falta levantarte a las 03:00 de la mañana para ir a contemplar la aurora sobre las dunas de Merzouga en el conjunto de erg Chebbi, el más amplio de Marruecos. Tienes que subir al menos a la cumbre de la tercera colina, la más grande. Algunas miden 150 m. Una vez allí, contempla las olas en movimiento de arena dorada que se extienden a lo largo de más de 20 km. Como telón de fondo, descubrirás las montañas de Argelia y el río Ziz perdido en las arenas de Taouz.
El primer portal de viajes : ofertas viajes · mapa · Privacidad · contacto · Easy Voyage
Easy Viaggio 
Easyvoyage International, 71, rue Desnouettes - 75015 Paris · Tél : +33 1 44 25 94 00 - fax : +33 1 44 25 94 01 · SA al capital de 50.000 Euros - RCS B 499 160 836
Europa · África · Asia · Norteamérica · Sudamérica · Oceania · Caribe · Oceano Indico · Oceano pacifico · Oriente-medio
Easyvoyage Network