Estás aquí : Inicio > Test hoteles menú > Hoteles República Checa > hotel Praga > hotel Paris

En U Obecniho domu, callecita en el lado del namesti Republiky (parada de metro del mismo nombre). El casco antiguo de Praga y el puente de Carlos están a 15 min a pie.
El Paris ha celebrado su centenario en 2004. Es unos de los florones de la hotelería en Praga. Edificio declarado de interés artístico, el interior de Art Nouveau (tan bonito como un museo) no ha cambiado desde la construcción del hotel en 1904.
Son bienvenidas las familias con un único hijo y si éste tiene menos de 12 años se alojará gratis en la habitación de los adultos.
Consejo de alojamiento
Cuidado con el tamaño de las habitaciones dobles ya que varía de 16 a 25 m². Si quieres alojarte en un mínimo de 25 m² pide una habitación ejecutiva o una suite.
No escucharás la circulación ni en el lado de la calle ni detrás. Para ver un poco de verde lo mejor es que te alojes en la parte trasera del edificio ya que las habitaciones de esta zona dan a un patio interior con césped. En lo que respecta a las habitaciones que dan a la calle, éstas tienen vistas a edificios antiguos.
Desde su apertura en 1904, el Paris ya disponía de un ascensor para subir a sus cinco plantas. Al atravesar la puerta bordeada con un mosaico de Art Nouveau nos encontramos en un vestíbulo de época. Mostrador de madera barnizada, detalles de latón y vidrio esmerilado. Hay prensa internacional a disposición de los clientes. En el lateral, en la galería que lleva al Café de Paris (uno de los espacios de restauración del hotel) se han instalado tumbonas y sofás de cuero. Siéntate un momento y admira la decoración (estatuas y figurillas de estilo Art Nouveau); no olvides levantar la cabeza para ver las suspensiones. Bajando un piso (por la escalera para ver los frescos) llegas el centro de fitness. Pagando una tarifa fija (300 Ks la hora) tienes acceso a lo que habitualmente está incluido dentro del precio de la estancia para esta categoría de hotel: una sala de fitness, un baño de remolinos, un hammam y una sauna. En el mismo lugar se encuentra una cabina de cuidados utilizada principalmente para masajes ayurvédicos (se paga independientemente del centro de fitness).
No refunfuñes si te equivocas de piso al ir a tu habitación porque así tendrás la ocasión de ver algunos muebles antiguos en el pasillo e incluso porcelana en vitrina (de época y la misma que hoy se utiliza en el servicio en los dos restaurantes). Conviene saber igualmente que el hotel alberga una suite con una disposición inesperada y un panorama principesco: una vista de 360º de los tejados de Praga. Es la Tower Suite, acondicionada en duplex y cuya escalera que lleva al balcón-veranda se sitúa en una torre con estructura de madera visible. Vista también espectacular desde los pies de la cama: enfrente hay una ventana redonda que se sumerge en el casco antiguo de Praga. Este alojamiento no tiene la misma tarifa que las habitaciones estándar, seguramente te alojarás en una de las 48 de lujo o de las 22 ejecutivas (en total hay 86 habitaciones y suites). Las habitaciones para familias (que pueden acoger a 3 personas) son 16. El acondicionamiento utiliza menos el estilo Art Nouveau que en el resto del hotel, pero los ojos ejercidos percibirán algunos detalles. Equipamientos de categoría: televisión de pantalla plana que emite 16 canales, teléfono directo, caja fuerte gratis, minibar, aire acondicionado. Los cuartos de baño tienen a menudo una ventana y encontramos (para las estándar) bañera, secador, albornoces y un cesto con productos de bienvenida con el nombre del hotel. Dado el éxito de estos productos, se pueden comprar como recuerdo en recepción.
Hay que probar sin falta la restauración del Paris. Por la noche se recomienda el restaurante Sarah Bernard que también está abierto para el desayuno. Una magnífica sala en estilo Art Nouveau. Durante la cena se suma un pianista al ambiente y resulta estupendo. Se pide a la carta o un menú (checo, gastronómico con o sin vino). Elegir el plato según los gustos; todo está siempre bueno, ya se trate del pato a la bohemia, de almejas al ruibarbo o bien de los medallones de ternera con morillas. Y la mesa está puesta de forma suntuosa (porcelana fina, cubiertos de metal plateado). Por la mañana encontramos el mismo marco (pero el ambiente es menos sobrecogedor) con un refinado bufé caliente y frío. Si te entra hambre durante el día vete al Café de Paris, el otro espacio de restauración del hotel. Decoración Art Nouveau pero sin mantel blanco en las mesas. También es apreciable y más aún por el hecho de que la cocina es de igual calidad que la del restaurante Sarah Bernard.
17
Easy viajar te facilita la organización de tus viajes, sin ninguna sorpresa.
Compara los precios de más de 300.000 ofertas de viajes en las agencias y tour operadores, y encuentra tanto tus vuelos a bajo coste como tu habitación de hotel o tu alquiler de coches al mejor precio.
Easyvoyage Network