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1 horas en invierno/ 1 hora en verano
La lengua oficial es el rumano. También se habla húngaro y alemán en ciertas zonas fronterizas. El francés se habla bastante (el 30% de la población lo habla o lo entiende) y también el inglés, ya que se utiliza con frecuencia en los oficios relacionados con el turismo.
Desde el 1 de enero de 2001, no es necesario ningún tipo de visado para estancias inferiores a 3 meses para los ciudadanos de la Unión Europea. La obligación de entrar con pasaporte se suprimió el 1 de junio de 2001 (es suficiente con el DNI). Para estancias superiores a tres meses, además de un pasaporte válido, es necesario recoger el visado en la embajada de Rumania o directamente al llegar al aeropuerto de Bucarest o en los puestos fronterizos. Le visado sencillo (válido para un mes) cuesta 36,50 euros y el visado múltiple (válido para 6 meses) cuesta 75 euros. Documentos que debes presentar: sólo el pasaporte. Se deja por la mañana entre las 10:00 y 12:00 y se puede recoger ese mismo día entre las 16:00 y 17:00.
Cristianos ortodoxos (70%), católicos (6%), protestantes (6%), musulmanes sunitas (0,3%).
Clima continental con inviernos fríos y veranos cálidos.
En el Mar Negro, la temporada de costa va de junio a septiembre. El tiempo es cálido y soleado en esa época (unos 26 °C) y el mar tiene una temperatura agradable (22-24 °C).
Para visitar el interior de Rumania, la mejor época es la que va del final de la primavera al inicio del otoño (de mayo a octubre). Los paisajes están llenos de flores desde finales de abril a mediados de junio, y la luz es magnífica al inicio del otoño. Durante estas dos estaciones, las temperaturas son bastante suaves durante el día (de 18 a 24 °C) pero, en cambio, las noches y las mañanas pueden ser bastante frescas (de 8 a 12 °C). En verano puede hacer mucho calor en Bucarest (hasta 30 °C), pero el clima permanece agradable y soleado en Transilvania, en los Cárpatos y en Bucovina (de 22 a 26 °C). En cambio, la presión turística es bastante fuerte en julio y agosto.
Los inviernos son muy rigurosos en la totalidad del país, aunque algo más moderados a orillas del Mar Negro. El frío es particularmente fuerte en los Cárpatos, donde cae nieve en abundancia. Algunas estaciones de esquí funcionan de mediados de diciembre a finales de febrero, aunque tienen un interés muy limitado.
Resumiendo, los meses más acertados para visitar Rumanía son mayo, junio y septiembre.
en FranciaEmbajada de Rumanía
Avenida de Alfonso XIII nr. 157, 28016 Madrid. Tel.: (00 34) 91 350 44 36. Fax: (00 34) 91 345 29 17.
Oficina de Turismo de Rumanía
Alcantara, 49 - 51, 28006 Madrid. Tel.: (00 34) 91 401 42 68.
en el mismo lugarEmbajada de España
Calle Tirana n°1, sec. 1, 01 1827 Bucarest.
Tel.: (00 40) 2301 730 y (00 40) 2310 877. Fax: (00 40) 21 231 02 74.
Oficina de Turismo rumano
Bulevardul Magheru 7, en Bucarest.
Tel.: (00 40) 1 312 25 98.
No es necesario ningún tipo de vacuna, pero se recomienda estar vacunado contra el tétanos, la polio, la difteria, el tifus y las hepatitis A y B. Las condiciones sanitarias son relativamente buenas para los turistas. El agua de grifo es potable, aunque se recomienda beber agua mineral y bebidas embotelladas. Ten cuidado con los mosquitos en verano, sobre todo en el delta del Danubio (llévate repelente).
Para llamar a Rumanía desde España: 00 + 40 + prefijo regional (Bucarest: 1. Brasov: 68. Sighisoara: 65. Sibiu: 69. Cluj Napoca: 64. Timisoara: 56. Baia Mare: 62. Suceava: 30. Constanza: 41) + número del destinatario. Para llamar de una provincia a otra, hay que marcar un 0 seguido del prefijo de la región y, a continuación, el número del destinatario. Para llamar desde la provincia de Bucarest, hay que marcar 01 seguido del número.
Para llamar de Rumanía a España: 00 + 34 + número del destinatario.
1 de mayo
Lunes de pascua (ortodoxa) y Día del trabajo.
Mayo.
Festival internacional de jazz de Brasov.
Fiesta de los narcisos en Vlahita-Harghita.
Festival folclórico de la primavera en Hoteni, en Maramures.
28 de mayo.
Carnaval de Bucarest.
Junio.
Feria agrícola de Fundata.
Julio.
Festival de música de cámara en Brasov y Bran.
Agosto.
Fiesta medieval en Sighisoara.
Septiembre.
Festival música pop en Brasov.
1 de diciembre.
Fiesta nacional.
25-26 diciembre.
Navidad.
1 de enero.
Año nuevo.
El aeropuerto internacional de Otopeni se encuentra a 16 km del centro de Bucarest (unos 30 min de trayecto), por la carretera de Ploesti. Cuenta con una oficina de información turística que emite los visados, abierta permanentemente, una oficina de cambio y un cajero automático, una consigna, un bar restaurante y diferentes negocios de alquiler de vehículos. El autobús n° 783 pasa cada 15 min y lleva al centro urbano. En taxi, se aconseja tomar un vehículo con contador, si no habrá que negociar (con aspereza) el precio del trayecto. El coste aproximado es de 220.000 ROL.
220 V. Enchufes idénticos a los de España.
La seguridad es muy buena en Rumanía, y la criminalidad no está muy desarrollada. Sin embargo, en Bucarest y en el resto de grandes ciudades, hay que tener cuidado con los carteristas y los ladrones de vehículos. Los vehículos deben aparcarse preferiblemente en aparcamientos vigilados. Hay que cerrar bien las puertas y no dejar objetos o bolsas visibles desde el exterior. También se sugiere no salir a la calle con todo el dinero y los papeles encima y no dejar objetos de valor en las habitaciones de hotel.
guías Rumanía, Guía Total, Anaya Touring Club, 2006.
Rumbo a Rumanía, Laertes SA, 2004.
libros Hora 25, de Virgil Gheorghiu.
Entre bosques y el agua, de Patrick Leigh Fermor.
películas Drácula, de Francis Ford Coppola, basada en la novela de Bram Stoker.
Gadjo Dilo de Tony Gatlif (1997)
música Las óperas y sinfonías del compositor Georges Enescu.
A pesar de los daños causados por la colectivización y los reagrupamientos forzosos durante la locura dictatorial de Ceausescu, el campo rumano ha sabido conservar un rostro bucólico, y la tradición popular perdura con gran vivacidad. Los trajes campesinos, las blusas, faldas, abrigos, sombreros y chalecos de lana o de lino, ricamente bordados y decorados con motivos geométricos negros y rojos sobre fondo blanco, aún se llevan durante las ferias, las bodas o las fiestas. La artesanía rural también es rica y fecunda y da lugar a una abundante producción de alfombras, esculturas de madera, iconos realizados sobre cristal y huevos decorados. Las canciones y las danzas populares, como los doinas de los haiduks, la hora, la capra, el braul, los calusuarii, ejecutadas al son de violines, acordeones, clarinetes, harmónicas y flautas de caña son la expresión de las creencias y las leyendas del antiguo folclore rumano. Algunas están vinculadas a la vida familiar, otras a la vida pastoral y reflejan ritos antiguos cuyo objetivo es la fertilización de los campos. Durante el día de Año Nuevo, los niños participan en la colinda, que consiste en ir de casa en casa a felicitar el año nuevo cantando y ofreciendo coronas de flores. El 1 de marzo (martisor), los hombres regalan a las mujeres, para atraer la bendición de las hechiceras, un pequeño amuleto unido a un hilo rojo y blanco. Algunos pueblos, en especial en Maramures y Bucovina, son verdaderos museos etnográficos. Ahora bien, la costumbre más apreciable en Rumanía es el increíble sentimiento de hospitalidad de los habitantes que invitan generosamente a compartir la comida o a beber un baso de tzuica, un aguardiente de ciruelas. Se brinda diciendo: "¡noroc!" Por último, la comunidad gitana, aún mal integrada, reúne entorno a 500.000 personas en Rumanía, a pesar de que las cifras sean bastante imprecisas. Algunos grupos continúan siendo nómadas y a veces veremos sus campamentos al borde de las carreteras. Dos soberanos rivales, Florin Cioba y Iulian Radulescu, ambos residentes en Sibiu, se disputan la soberanía sobre los diferentes clanes gitanos.
Transportes urbanos: los taxis son numerosos y bastante baratos en el interior de las ciudades, y en la actualidad están equipados con taxímetro, salvo algunos vehículos privados que recogen a los turistas en los aeropuertos. En Bucarest, un trayecto medio cuesta unos 60.000 ROL y aproximadamente la mitad en el resto del país. Bucarest posee un metro sencillo, práctico y no muy caro para recorrer la ciudad, así como una red de autobuses y trolebuses. Autobús: los servicios de autobuses se utilizan sobre todo para unir los destinos pequeños y enlazar las poblaciones más apartadas que no son accesibles por ferrocarril. Los autobuses son muy lentos, están atestados, se balancean mucho y son contaminantes. Las estaciones de autobuses normalmente se sitúan junto a las estaciones de ferrocarril, es decir, lejos de los centros urbanos (de 1 a 2 km). No resultan muy prácticos para los viajeros que no disponen de mucho tiempo.
Tren: la red de la sociedad nacional SNCFR es muy densa y los trenes salen con frecuencia. Los trenes están bastante sucios, son poco confortables y generalmente son lentos pero baratos. En las grandes líneas se aconseja tomar los trenes "rapid", "accelerat" e "I.C.". Para los enlaces locales, los "cursas" y "personal". Los billetes se compran en las estaciones aproximadamente una hora antes de la salida, o bien con antelación en las agencias SNCFR de las ciudades. Como nota pintoresca, algunos trenes a vapor circulan aún por los bosques perdidos de los Cárpatos, de Maramures o de Bucovina. Una experiencia para quien se sienta tentado.
Coche: sin duda el mejor medio para circular por Rumanía. Permite acceder a los lugares más recónditos, detenerse donde se desee y ahorrar tiempo. En conjunto, el estado de los grandes ejes viarios es bastante bueno, aunque las carreteras secundarias están llenas de baches y de carretas tiradas por caballos o bueyes, tractores, camiones lentos, rebaños de ocas, perros vagabundos, etc. La periferia de las ciudades es de difícil acceso y con frecuencia es necesario detenerse para preguntar el camino. Se recomienda evitar circular de noche debido a los múltiples obstáculos invisibles. Hay estaciones de servicio y reparadores de neumáticos (vulcanizare) prácticamente por todos lados, y la gasolina es barata. Las agencias de alquiler de vehículos (Avis, Hertz, Europcar, ACR) se concentran en el aeropuerto Otopeni de Bucarest. Generalmente poseen una agencia en los grandes hoteles de la capital. Las tarifas son desorbitadas (unos 76 euros por día por un vehículo económico con kilometraje ilimitado). Otra solución consiste en alquilar los servicios de un chofer de taxi o de un vehículo particular, aunque es tan sólo un poco más barato. Para quienes llegan con su propio vehículo, se pide la documentación del coche, el seguro y el permiso de conducir internacional.
Avión: la compañía nacional Tarom enlaza las principales ciudades, pero no hay vuelos los fines de semana y la red es de tipo radial, con Bucarest en el centro. Esto obliga a pasar por la ciudad para acceder a otra ciudad. Los vuelos domésticos salen del aeropuerto de Baneasa, que se encuentra cerca del de Otopeni.
La cocina rumana es, sobre todo, campesina, con gran abundancia de cerdo y sopas. La especialidad que se sirve con mayor frecuencia es la mamaglia, una especie de polenta de maíz, acompañada de sarmales, bolas de carne y arroz envueltas en hojas de col, o micis, que son pequeñas salchichas asadas de carne picada, ajo y comino. Entre los demás platos que se sirven están los muschis, asados de cerdo; la tocana, un ragú de carne; la varza, un manjar especiado compuesto de col, arroz y carne y los wiernerschnitzel, escalopes de ternera recubiertos de queso fundido. Como entrada, se suelen tomar ciorbas, sopas de salvado fermentado a las que se añade tocino, patatas y pollo, y las salatas de vinete, ensaladas de berenjenas aderezadas con pimientos, aceitunas y guindilla. Los postres son generalmente crepes o cozonac, una especie de bizcocho relleno de pasas de corinto. También se encuentran bastantes pizzerías, establecimientos de comida rápida y salones de té; en la costa, hay restaurantes de pescado. Entre las bebidas, tomaremos tzuica, un aguardiente de ciruelas, y los vinos rumanos (pinot noir, chardonnay y cabernet sauvignon) que, al igual que la cerveza, son de buena calidad.
La artesanía rumana es muy vivaz, incluso si su estilo y sus colores no se corresponden siempre con el gusto occidental. En los pueblos encontraremos, en particular junto a los monasterios, muchos puestos en los que se venden alfombras bastante bonitas, tejidos bordados (manteles, toallas, mantones, pañuelos), esculturas de madera, huevos pintados e iconos de cristal. Los huevos de Bucovina, decorados delicadamente, son verdaderas maravillas que llevan varias horas de trabajo. La mayoría de las tiendas abre de 09:00 a 18:00 y cierran los fines de semana.
En 2005 Rumanía recibió la visita de un total de 6.336.000 turistas extranjeros. Entre los europeos, los húngaros y los alemanes son los más numerosos.
Los impuestos gubernamentales (10%) no están incluidos en los precios que se muestran en los hoteles y restaurantes y se agregan al pagar la cuenta. En los restaurantes se suele dejar una propina del 10% sobre el total, aunque no es obligatorio.
Rumanía era antiguamente una provincia del Imperio Romano llamada Dacia.
Entre los siglos III y X fue invadida por los godos, los hunos, los vándalos, los avaros, los tártaros, los eslavos y los húngaros.
Entre los siglos X y XIV, se forman pequeños núcleos estatales, los voivodatos, de donde surgirán los principados de Valaquia, de Moldavia y de Transilvania.
En el siglo XVI, Moldavia y Valaquia pasan a tutela otomana, mientras que Transilvania es ocupada por los austriacos a finales del siglo XVII.
A principios del siglo XIX, Rusia ocupa Besarabia y una parte de Moldavia y apoya las revueltas contra la ocupación turca.
1859, unión de Moldavia y Valaquia, que en 1861 toman el nombre de Rumanía.
1878, independencia de Rumanía.
1916, Rumanía entra en guerra junto a Francia, Inglaterra y Rusia.
1918, Bucovina, Transilvania y Besarabia se unen a la Gran Rumanía.
1940, Besarabia y Bucovina son ocupadas por la URSS, y el norte de Transilvania es invadido por Hungría. El mariscal Antonescu destrona al rey y el país entra en guerra junto a la Alemania nazi, a la vez que numerosos rumanos organizan la resistencia armada.
1944, insurrección victoriosa del bloque democrático en Bucarest.
1946, los comunistas ganan las elecciones. El rey Miguel debe abdicar.
1948, Rumanía se convierte en una democracia popular.
1955, adhesión al pacto de Varsovia.
1965, Nicolae Ceausescu toma las riendas del Partido Comunista y se convierte en presidente en 1974. Lanza un amplio programa de austeridad con el objetivo de hacer que el país sea autosuficiente y pagar la deuda externa. La política de "sistematización" (reagrupamientos forzados) en el campo se acompaña de un culto desenfrenado de la personalidad y de una tiranía policial sin igual.
1989, insurrección en Timisoara. El matrimonio Ceausescu es ejecutado al término de un proceso expeditivo.
1990, Ion Iliescu, antiguo secretario del PC, es elegido presidente. Reelegido en 1992.
1996, el candidato de la oposición Emil Constantinescu gana las elecciones presidenciales.
Enero de 1999, marcha de mineros rumanos hacia Bucarest.
Abril de 2005: Rumanía firma el tratado de adhesión a la Unión Europea.
1 de enero de 2007: Rumanía se integra, junto con su vecina Bulgaria, en la Unión Europea, que pasa a contar con 27 países miembros.
Se aconseja dejar de lado los grandes hoteles (la mayoría de ellos son de la época de la dictadura y está dotada de personal negligente) en beneficio de las pequeñas pensiones privadas y del alojamiento en casas particulares. Es posible reservar habitaciones con antelación a través de la red Operation Village Roumain. Sin embargo, no es difícil encontrar una habitación in situ, ya que los habitantes ponen carteles por todos lados y vendrán a nuestro encuentro de forma espontánea. Si tenemos poco tiempo para visitar Rumanía, podemos saltarnos Bucarest para ir directamente al norte desde el aeropuerto. Un itinerario clásico consiste en seguir la pista de Drácula: monasterio de Snagov, Brasov, castillo de Bran y Sighisoara. Los amantes de la cultura y de las tradiciones pueden optar por los pueblos de Maramures y los monasterios de Bucovina. Los apasionados de la naturaleza podrán ir a pasear por los bosques de los Cárpatos y el delta del Danubio, mientras que quienes gusten de tomar el sol podrán ir a los lugares de playa del litoral del Mar Negro.

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