Gonzalo González Beneytez
Jefe de sección
Licenciado en Periodismo por la U. Complutense de Madrid, cursé mi quinto año de carrera como Erasmus en París. La experiencia me cambio la vida, y lo que es más importante, la forma de ver el mundo.
Karachi Las influencias hindúes y después musulmanas de los monumentos de Karachi pueden convencer hasta a los más reticentes para desafiar el bullicio de este gigantesco hormiguero. © Bruno Morandi
Karachi, la ciudad más grande del país que en el pasado fue su capital, se encuentra situada en la costa del mar de Arabia, en la desembocadura del Indo. La capital de la provincia del Sind es una ciudad industrial y comercial vibrante, que da la sensación de estar siempre en obras. Se trata de una etapa obligada para los vuelos aéreos. Sin embargo, no cuenta con atracciones turísticas de importancia, salvo su puerto pesquero en el que se reúnen bellas embarcaciones tradicionales abundantemente decoradas con guirnaldas y alegres pinturas. Se puede alquilar un barco de pesca durante el día para hacer submarinismo. De todos modos, merece la pena visitar algunos monumentos como la gran mezquita Masjid-i-Tuba y el mausoleo Quaid-i-Azam, que alberga los restos mortales de Ali Jinnah, el fundador de Pakistán. También es interesante el Museo Nacional de Karachi por sus bellas colecciones de esculturas hindúes y los restos de Mohenjo Daro. Asimismo, puedes dar un agradable paseo por el centro de la ciudad, por los dédalos de los bazares que se encuentran en el bario de Saddar, para buscar alguna ganga de artesanía.