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Fanny Courty
Jefe de sección
Vengo del sur de Francia pero viví un par de años en Nueva York antes de mudarme a Barcelona y luego a París. Me encanta viajar y descubrir nuevas culturas, creo que es la mejor forma de aprender.
La cocina polaca es típica de la Europa central, rica y variada. Entre las entradas, destacamos los arenques, preparados con aceite o con nata, la charcutería, las sopas como el bortsch; el chlodnik (sopa fría) o el zurek (sopa agria con harina de centeno). En cuanto a los platos más consistentes, puedes elegir entre los pierogis (empanadas rellenas de carne, de champiñones o de queso fresco), los pyzies (albóndigas de patata rellenas de carne), el bigos (choucroute con ternera, ciruelas y champiñones) o el zrazy (rollo de ternera relleno, acompañado de trigo sarraceno). Los postres suelen ser pasteles de amapola o de queso y buñuelos rellenos de mermelada. En cuanto a las bebidas, Polonia es famosa por sus licores y sus vodkas, como la "polaca" o el "zubrowska". Los restaurantes sirven las comidas durante todo el día.