El desiertoEl árido desierto de Qatar sólo se reverdece durante unos días en la estación lluviosa. Martin Siepmann/ age fotostock
Qatar es una pequeña península conectada a la península de Arabia por el sur y que se adentra en el golfo Pérsico. Qatar posee una frontera terrestre con Arabia Saudí. Desde el origen de los tiempos, Qatar es un país entre el mar y el desierto. Pese a tener unas condiciones climáticas rudas, los habitantes han sabido adaptarse y obtener de estos dos medios las riquezas necesarias para su bienestar.
Una gran parte del país está constituida por una amplia llanura estéril recubierta de arena. Al sudoeste se encuentra el famoso «mar interior». El Khor Al-Udeid constituye una de las maravillas desérticas de Qatar y, seguramente, uno de los paisajes más bonitos del país. De día, el lugar recuerda a un destino turístico en el que el mar invade la tierra. Por la noche, se transforma en un hermoso paisaje compuestos de dunas altas iluminadas por la luna.
Qatar es un país relativamente plano. Su punto culminante es el Qurayn Abu al Bawl, que no sobrepasa los 103 metros de altitud. El desierto del interior del país está constituido principalmente por piedras y dunas de arena. Tanto al amanecer como al anochecer, el turista puede disfrutar de los hermosos paisajes y del juego de luces naturales sobre las dunas.
Gonzalo González Beneytez
Jefe de sección
Licenciado en Periodismo por la U. Complutense de Madrid, cursé mi quinto año de carrera como Erasmus en París. La experiencia me cambio la vida, y lo que es más importante, la forma de ver el mundo.