Impresionante por su belleza y su tamaño, la Catedral de Nuestra Señora es el mayor edificio gótico de los
Países Bajos (unos 120 metros de altura, una planta de casi una hectárea, y un total de 128 ventanas). Visible desde distintos puntos de la ciudad (su vista es fabulosa desde la plaza de Rubens y el mirador del Escalda), sus orígenes se remontan al siglo XII, cuando aún era una capilla, antes de convertirse en iglesia parroquial. Desde que Carlos V apostó por una gran ampliación, en 1521, tuvieron que pasar más de 35 años hasta que se convirtió en catedral. A pesar de ser víctima del fuego y varios saqueos durante los siglos XVI y XVII, la Onze-Lieve-Vrouwekathedraal brilla con luz propia en la actualidad y alberga en sus siete naves joyas de la escultura y la pintura. Entre éstas, tres cuadros de Rubens (
Elevación de la cruz,
Asunción de la Virgen y
Descenso de la cruz) y el púlpito diseñado por Van der Voort.