Es la fiesta más importante de
Chipre; una semana de procesiones, rituales y celebraciones diversas, durante unas fechas que no coinciden con la Pascua católica. Tradicionalmente la Pascua llega asociada a una gran limpieza de primavera (se realiza una limpieza del hogar, se ordena la casa y se realizan pequeñas reparaciones), a la compra de ropa nueva y a la preparación de distintas especialidades culinarias. Entre ellas, hojaldres rellenos de crema dulce de queso, galletas con aroma de azahar... Las festividades comienzan el día después del Viernes Santo. Una misa a medianoche anuncia la llegada de la Pascua, que marca el final de la Cuaresma ortodoxa (durante la cual los creyentes se abstienen de comer carne, pescado y productos lácteos los miércoles en recuerdo de la traición de Judas, y los viernes en conmemoración de la muerte de Cristo). Cuando se acerca la Pascua, en las tiendas se encuentra gran cantidad de objetos propios de esta época, como cirios decorados con dibujos de huevos, polluelos o conejos.