Santo Domingo, cuna del Nuevo Mundo, es una ciudad cautivante perfecta para descubrir mientras paseas por las callejuelas pavimentadas con fachadas floridas de la zona colonial. Este histórico barrio, restaurado con cariño y esmero, ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En ruinas o restaurados, se suceden en un perímetro limitado conventos, iglesias, monasterios, palacios, fuertes, murallas, patios secretos, una plaza pintoresca y una calle peatonal, con el animado merengue que sale de las tiendas como telón de fondo. Se cree que todas estas joyas coloniales que contemplamos son las más antiguas del Nuevo Mundo. En esta ciudad, en las antípodas de los enormes complejos de Punta Cana, te espera una inmersión en la América colonial y un contacto directo con los dominicanos.