El pueblo de Chinchón alberga un maravilloso Parador de turismo (monumento histórico convertido en hotel), el convento de los Agustinos, fundado por los nobles de Chinchón en el siglo XVII. Este antiguo convento agustino, que está situado a dos pasos de la emblemática Plaza Mayor, se utilizaba como prisión en el siglo XIX. Puedes admirar su magnífico claustro con arcadas acondicionado como terraza con un jardín y una fuente, lleno de cipreses, rosas y arbustos... Un decorado muy agradable para tomar algo. Las habitaciones, antiguas celdas, poseen una bóveda sostenida por unas vigas de madera y un mobiliario clásico de estilo castellano. La suite nº 8 merece una mención especial. El conjunto interior se caracteriza por un ambiente de paz y tranquilidad. Las paredes de estilo renacentista, las bóvedas y los ventanales le proporcionan al lugar un encanto totalmente castellano. La piscina, rodeada por unos muros de piedra y unas columnas, invita a la relajación. En cuanto a la gastronomía, podrás degustar las suculentas especialidades locales en los dos restaurantes del Parador: El Convento, que propone un menú degustación y unos platos preparados con las frutas del Valle de Chinchón, y El Bodegón, que prepara una selección alternativa de cocina temática, que cambia según la estación. El menú propone el cocido completo de Taba, receta popular madrileña que data de finales del siglo XIX, y la cocina tradicional del valle como la sopa de ajo, el cochinillo y el cordero asado.
El Palacio Real de Aranjuez y sus jardines
La Plaza Mayor de Chinchón