Agia Galini

  • Al final de la carretera que serpentea a lo largo de la costa sur, el pueblecito de Agia Galini (la «Santa Serenidad», que cuenta con alrededor de 1000 almas) forma parte de las gratas sorpresas que recompensan al automovilista errante. A unos sesenta kilómetros de Rethymnon y de 'Heraklión, pegado a una colina, es un lugar pintoresco con sus edificios de fachadas blancas, de líneas simples, y sus ...
    © Panagiotis Karapanagiotis / 123RF
  • Es un pueblo orientado al turismo. Aquí se viene a visitar la cueva en la que Dédalo y su hijo Ícaro estuvieron encerrados.
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  • Entre el azul del cielo y la intensidad del mar, el contraste con las paredes blancas del pueblo es impresionante.
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  • Agia Galini es uno de los pueblos más bonitos de la costa.
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  • El pueblecito propone a los viajeros hoteles y restaurantes en sus callejuelas a la sombra.
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  • Frente al mar, las vistas sobre la inmensidad del océano desde las terrazas llenan el alma.
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  • Hay que caminar un poco para llegar a la playa más cercana.
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Gonzalo González Beneytez
Gonzalo González Beneytez Experto destino Grecia

Al final de la carretera que serpentea a lo largo de la costa sur, el pueblecito de Agia Galini (la «Santa Serenidad», que cuenta con alrededor de 1000 almas) forma parte de las gratas sorpresas que recompensan al automovilista errante. A unos sesenta kilómetros de Rethymnon y de 'Heraklión, pegado a una colina, es un lugar pintoresco con sus edificios de fachadas blancas, de líneas simples, y sus terrazas frente al mar. Agia Galini es una ciudad turística sin excesos. Hay varios hoteles económicos (con vistas) que te abren sus puertas calurosamente y restaurantes en las bonitas alamedas a la sombra a las cuales se accede por unas escaleras empinadas, donde también se encuentran las tiendas de recuerdos. Desde lo alto, las vistas son magníficas. Conocido con el nombre de Soulia en la Antigüedad, el puerto ha conservado cierta actividad pesquera.

No te puedes perder: la caverna de Dédalo. Sigue el camino que serpentea a los pies de la colina y un agujero en la roca te indica la entrada a la cueva (cerrada por una puerta). Aquí fue donde estuvo encerrado el arquitecto Dédalo con su hijo Ícaro por orden del rey Minos, que mandó construir sus inextricables laberintos. La continuación forma parte de las grandes líneas de la mitología griega: para huir confeccionaron unas alas artificiales, pero la cera frágil no resistió a los rayos del sol cuando se acercó demasiado el imprudente Ícaro. Dos estatuas dispuestas en la punta rocosa desde la cual levantaron el vuelo rinden homenaje a este trágico episodio.

Agia Galini es un buen punto de partida para visitar la región. El lugar más interesante para los amantes de la historia es, claramente, Festos. Esta ciudad que en la Antigüedad fue el centro del sur de la isla es el segundo sitio minoico más grande de Creta. Aquí se descubrió el famoso disco de Festos, un objeto de arcilla grabado con muchos símbolos que todavía siguen siendo indescifrables para los arqueólogos. En la ruta, también puedes parar en Agia Triada para visitar el palacio minoico. La playa de Preveli es una de las más hermosas de Creta, una zona de descanso merecida tras una visita al monasterio que domina la costa. Justo de camino al mar, puedes visitar las necrópolis de Matala (antiguo puerto de Festos), unas cavidades excavadas en la roca que fueron utilizadas como panteones por los romanos antes de la llegada de los hippies en los años 60. Hoy día, uno viene por la playa y por ser una zona relativamente conservada.

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