Hotel Baia di Ulisse Hotel 4 estrella
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Via Alessandro Giuliana Alaimo 2 92100 Agrigento, Italia -
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Gonzalo González Beneytez Jefe de sección

El Baia di Ulisse es la única estructura hotelera de Agrigento con acceso directo a la playa; y combina la clase y la elegancia de ciertos servicios típicos de una residencia hotelera, aunque sin los inconvenientes de un servicio de animación omnipresente.

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  • Bien situado
  • Descanso
  • Gastronomía
  • Encanto
  • Vuelo
    • Hotel Baia di Ulisse

      Baia di Ulisse   -   © EASYVOYAGE

    • Hotel Baia di Ulisse

      Baia di Ulisse   -   © EASYVOYAGE

       
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    • Ubicación

      8.0 /10
    • Alojamiento

      8.00 /10
    • Información general

      8.00 /10
    • Restauración

      8.50 /10
    • Playa

      7.50 /10
    • A saber

    • Situado en Agrigento, el Baia di Ulisse es el único hotel de la ciudad con acceso directo al mar. La ciudad cuenta con un buen número de atracciones, la más importante de las cuales es el Valle de los Templos, muy cerca del hotel. Los aeropuertos quedan bastante lejos: el de Palermo está a 169 km, el de Catalina a 166 km y el de Trapani a 186 km. Previa demanda, el hotel pone a disposición de los clientes un servicio de autobús que puede transportar hasta 8 personas.

    • El Baia di Ulisse se reformó completamente en 2008 y se trata de un cuatro estrellas que ha sabido conservar, en la decoración y los objetos que ocupan las diferentes estancias, una elegancia que recuerda a una época pasada, en la que se respira el orgullo hacia las tradiciones de estas tierras llenas de riqueza. A través de los jarrones, las cerámicas, los candelabros, los muebles antiguos, los grandes tapices y los valiosos cuadros (¡te retamos a encontrar unos esbozos originales de Guttuso!), los propietarios han querido conferir al hotel Baia di Ulisse la elegancia cuidada de un domicilio particular. Por la noche o en las horas más calurosas del mediodía, a los clientes les gusta reunirse en el pequeño salón que comparte espacio con el bar. Sentado cómodamente en los sofás rojos situados en semicírculo alrededor del televisor, tendrás la sensación de estar en tu propia casa, gracias a la alfombra o a la madera lacada de la vitrina, llena de delicadas figuritas cuidadosamente dispuestas. El hotel también está situado en uno de los únicos establecimientos sicilianos que cuenta con un espacio con ordenador y conexión a Internet. Aunque cuando intentamos conectarnos no tuvimos demasiada suerte debido a unos problemas técnicos... El bar, unido al pequeño salón, se abre a un espacio interior provisto de mesas altas y sillas rojas, así como a una terraza exterior con unas vistas al mar y a la piscina que te robarán el corazón. Cobijados bajo una gran sombrilla blanca, los elegantes sofás de mimbre solamente te invitarán a una actividad: la relajación. Incluso los adeptos a la piscina que prefieren darse un buen chapuzón y nadar, se rinden a la oferta de relajación que ofrece este hotel en el que todo invita a la tranquilidad: desde el confort de las tumbonas de madera y tela blanca, en lugar del plástico habitual, hasta el pinar privado que baja hasta la playa a través de un sendero pavimentado y rodeado de flores de colores. En medio de los árboles podrás encontrar el anfiteatro. A pesar de la distancia hasta el mar, el entorno convierte el paseo en agradable. Todas las actividades deportivas que se ofrecen se encuentran en la playa.
    • Este hotel de 4 estrellas sólo cuenta con 92 habitaciones, que combinan la elegancia de un hotel con servicios de residencia hotelera, sin los excesos de un servicio de animación omnipresente. Las habitaciones se reparten en tres edificios amarillos de dos plantas, situados de lado y paralelos al mar, que forman, junto con un cuarto edificio, un ángulo recto en el que se sitúa una terraza perfecta para relajarse a la sombra. Es una lástima que sólo las 20 habitaciones del primer edificio tengan vistas al mar. De todas formas, casi todas las habitaciones cuentan con un balcón con vistas a las flores y a los olivos de los jardines interiores. Prácticamente todas las habitaciones del hotel son dobles, exceptuando 18 habitaciones triples, 4 cuádruples y 4 suites. Su decoración es clásica y los muebles son elegantes, de madera oscura y con un aire antiguo, los cubrecamas rojos contrastan con las baldosas marrones del suelo. En la atmósfera se puede respirar clase y comodidad, sin la presencia inútil de una moqueta pretenciosa e inadecuada. A pesar de sus dimensiones reducidas, los cuartos de baño están llenos de encanto gracias a los azulejos verdes. Desafortunadamente, las puertas de plástico y en acordeón de las duchas no se puede decir que estén a la última moda.
    • El restaurante del Baia di Ulisse dispone de tres salas: una pequeña, más íntima; una grande con mesas para ocho comensales, que suele abrirse para buffets; y una última de tamaño medio para la pensión. La comida se sirve en la mesa y el menú se elige durante el desayuno. Cada día podrás elegir entre tres primeros y tres segundos. Todos los platos, ya se trate de risotto, pasta, un plato de carne o de pescado, los prepara el chef y forman parte de la cocina regional, algo que desde nuestro punto de vista es muy positivo, puesto que la comida siciliana, a pesar de ser poco conocida, es excelente y de buena calidad. Las porciones son generosas y la bodega ofrece buenos vinos de tradición regional. Igual que los clientes, pudimos disfrutar de ello. Del mismo modo que clientes de fuera del hotel pueden solicitar los servicios de buffet, el restaurante del Baia di Ulisse abre sus puertas a personas que no se alojen en él pero que deseen degustar su cocina.
    • Una desventaja de la playa es que está bastante alejada del edificio principal del hotel. Por el contrario, el camino para llegar a la misma es muy agradable, ya que tras cruzar el pinar privado del Baia di Ulisse, se desciende por un largo sendero pavimentado y rodeado de flores de colores intensos, con una escalera de bloques de travertino desde la que se puede respirar el perfume marítimo de los pinos. A medio camino, los más sensibles al calor encontrarán cobijo en un pequeño salón, que aprovecha la sombra de los árboles y está decorado con elegantes sofás de mimbre y magníficas mesas con cubierta de cristal. También hay un servicio de autobús disponible si se solicita. En la playa, los clientes del hotel podrán disfrutar de dos tumbonas y una sombrilla por habitación, presentando simplemente su tarjeta club. La arena, que no es demasiado fina, desciende suavemente hacia el mar. La compra de la tarjeta club permite acceder de forma gratuita a diferentes actividades deportivas como el voleibol playa, la petanca o las canoas.
    • A pesar de que ofrece un régimen a caballo entre el hotel y la residencia hotelera, el Baia di Ulisse atrae a una clientela nacional e internacional de cierta edad, sobre todo, en temporada baja. De todas formas, el establecimiento está preparado para recibir a familias con niños, especialmente en temporada alta, cuando durante dos horas por la mañana y por la tarde el grupo de animadores del hotel se encarga de organizar el club infantil. El hotel solamente acepta perros pequeños, con un peso inferior a 4,5 kg.

    Equipamientos

    • Autobús
    • Aparcamiento
    • Acceso a minusválidos
    • Restaurante
    • Internet
    • Climatización
    • Espacio Bienestar

      sauna, masaje, EPA, wellness, puesta en forma, baño turco

    • Piscina
    • Gimnasio

      gimnasia, canoa, Voley playa, golf, tenis, deportes, fitness, aquagim, btt

    • Se aceptan animales
    • Caja fuerte
    • Habitación no fumador
    • Solarium
    • Playa privada
    • Sala de reuniones

    Ventajas

    • La elegancia de la decoración
    • La cocina
    • El pinar privado

    Inconvenientes

    • La playa está alejada
    • Las duchas de los cuartos de baño

    Opiniones de los viajeros sobre el hotel