


La sorpresa agradable que nos tiene reservada el barrio
La sorpresa agradable que nos tiene reservada el barrio
Te encuentras en un barrio muy elegante y muy apreciado de la capital. Dado que se trata de un barrio residencial, encontrarás numerosos restaurantes y tiendas de alimentación. Si te apetece ir de compras, tus deseos se harán realidad en la avenue Victor Hugo y en las boutiques de los Campos Elíseos. Las diferentes líneas de autobús, metro y RER permitirán que te desplaces fácilmente por París y sus alrededores.
Las 46 habitaciones del hotel también están decoradas con un estilo neoclásico, aunque más colorido. Destacan las rayas, que encontrarás en diferentes tonalidades de azul cielo, rojo, verde y azul marino. El hotel cuenta con 3 espléndidas suites dúplex. Todas las habitaciones disponen de una caja fuerte, un secador de pelo, un minibar con bandeja de bienvenida y climatización individual. Algunas de las habitaciones cuentan con una cama con baldaquín.
Sin lugar a dudas, los hoteles de la cadena Mercure cada vez mejoran y se diferencian más. El que ahora nos ocupa se trata de una pequeña joya neoclásica. El vestíbulo te acoge con un gran sofá, en blanco y negro, con efecto de espejo oscuro. Tomarás el desayuno en una magnífica vidriera original o en el pequeño jardín arbolado. No hace falta que busques más, has dado con tu hotel fetiche. Conexión wifi gratuita.
salón de belleza, masaje
Cadre très agréable, très bon accueil, propreté au top
Très belle chambre, très calme, personnel parfait
rien à dire que du positif
super !ambiance formidable ,personnel tip top , discrétion impeccable ,les repas délicieux ,convivial ,propreté impeccable merci
la bienvenue , propreté , excellent accueil
aucun tout est géré à la perfection
Bonitas vistas al distrito 16 de París
El Raphael, un hotel familiar de mucha categoría que abrió en 1925, ha alojado a Ava Gardner, Audrey Hepburn, Marlon Brando o Serge Gainsbourg. El establecimiento da mucha importancia a la calidad de sus servicios y en él el prestigio rima con elegancia y discreción.
Un hotel agradable y acogedor
Es un bonito hotel funcional.
He aquí un pequeño hotel familiar bien situado
El diseño es contemporáneo pero conserva una estructura clásica. Este establecimiento se caracteriza por su sutileza, su gran clase y un personal que, a la vez que mantiene las convenciones de su elevada categoría, sabe mostrarse relajado y espontáneo.
El hotel de Sévigné, en un barrio tranquilo y seguro, presenta una decoración neoclásica y está gestionado por una pareja de propietarios muy agradables que lo llevan de maravilla.
Un hotelito de ciudad con un estilo de antaño que podría seducir a los nostálgicos de otras épocas. A condición de prestar poca atención a las torpes reproducciones de los lienzos de maestros y de no temer la asociación de un mobiliario Napoleón y frescos descoloridos.
Estamos ante un hotel de elegancia francesa y en el que no se tolera ninguna copia ni reproducción. El Bristol forma parte de los pocos hoteles de lujo parisinos que pertenecen a una familia europea (alemana) en lugar de a las grandes familias asiáticas o de los Emiratos Árabes Unidos. Elegante, distinguido y refinado, el Bristol antepone la calidad y la autenticidad de los objetos y materiales. Su restaurante gastronómico atrae a una clientela exigente y amante de la cocina de alta calidad.
El George V hace parte de los palacios parisinos más prestigiosos de la ciudad. Unos pasos dentro el establecimiento son suficientes para darse cuenta que entramos en un hotel donde lujo, perfección y voluptuosidad son la regla. Habitaciones de princesa, salones impresionantes, restaurante el que guía Michelin ha otorgado una estrella, no falta nada al George V para satisfacer a los clientes más exigentes. El diseñador de interior Pierre Yves Rochon se encargo en 1997 de reformar en totalidad el edificio, desde entonces sigue mejorando la decoración de acuerdo con el estilo XVIII siglo.
El último de los palacios parisinos abrió sus puertas el 1 de agosto de 2014. La elegancia y la sofisticación francesa casan a la perfección con el refinamiento asiático en un magnífico edificio de 1908. He aquí el primer establecimiento del grupo Peninsula en Francia y Europa.
Hicieron falta cinco edificios Haussmann para dar vida al Park Hyatt Paris Vendôme, el primer hotel de lujo de la capital concebido con un estilo contemporáneo. En este hotel, la comodidad, la elegancia y un servicio impecable se unen a un diseño más joven y moderno.
Un establecimiento de alta categoría ideal para personajes famosos y estrellas de cine que busquen un poco de discreción. La Réserve Paris se preocupa por la confidencialidad. También se organizan eventos privados.
El Meurice es uno de los mejores establecimientos de París. Su decoración contemporánea y típicamente parisina es obra de Philippe Starck y su hija. Se trata de un lugar exclusivo: el restaurante principal del hotel, Le Meurice, está dirigido por el chef Yannick Alléno, que ha recibido 3 estrellas. No hace falta decir que es uno de los puntos culminantes de la estancia en este hotel. Su ubicación es ideal, justo delante del Jardín de las Tullerías. Las habitaciones están decoradas con gusto y el servicio es impecable.
El W Paris - Opéra finalmente abrió sus puertas el 28 de febrero de 2012. Así, la marca de Starwood ligada a la moda y a las tendencias se asegura un establecimiento de prestigio en París.
El hotel, situado en un edificio del siglo XIX, salta a la vista. Diseño y modernidad se combinan junto con un toque conceptual. Mejor pedir explicaciones al diseñador, ya que es difícil captar el mensaje de otra forma; aunque está claro que el W Paris-Opéra gira alrededor de un tema: The Spark. El establecimiento se define en este "centelleo", creando una unión ficticia entre el primer hotel de Nueva York y su hermano pequeño parisino.
En el corazón de la ópera, el W ya cuenta con los amantes de la marca y espera que el boca a oreja lo convierta en the place to be del barrio, junto con su restaurante y su bar.
Como anuncia el propio eslogan, este hotel es "Votre adresse à Paris" (Tu establecimiento en París): de hecho, no existen demasiados lugares como este en la capital. La diferencia entre una estancia agradable y una memorable reside en los detalles y, sin lugar a dudas, recordarás con emoción tu paso por el Vendôme. Nada más entrar, te recibirán unos porteros tan sonrientes que te sentirás como si fueses el cliente más importante del hotel. Tanto si vas por negocios como por turismo, este hotel boutique satisfará todas tus necesidades con estilo y elegancia.