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Viajes a Rabat: Marruecos en estado puro

  • Rabat es una de las ciudades imperiales de Marruecos y no dejará al visitante indiferente
    © Philip Lange / 123RF
  • Rabat, una ciudad histórica, esconde numerosos tesoros en el seno de sus murallas. Mezquita, barrio judío, casba de los Oudaias...la ciudad vale la pena
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  • La torre Hassan es el monumento emblemático de Rabat. Aquí pensaba construirse la mezquita más grande del mundo pero se quedó sin acabar
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  • El mausoleo de Mohammed V da a la torre Hassan. Son los dos monumentos emblemáticos de la ciudad.
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  • Lugar de culto que alberga la tumba del padre de la independencia, el sultán Mohammed V, el mausoleo del mismo nombre todo de mármol y de mosaicos es imponente.
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  • Juego de gamas sobre el atrio
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  • Murallas de la antigua medina.
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  • Vista del palacio real de Mohamed VI.
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  • Ruinas de la antigua ciudad romana Cellah.
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  • Vista de la torre Hassan II.
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  • La entrada de la Torre Hassan está vigilada por dos guardias montados a caballo. La torre mide 45 metros.
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  • Tras la visita de la kasbah, aprovecha para pasear por los tranquilos jardines de estilo andaluz.
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  • Rabat, ciudad imperial, está a 280 km de Tánger. Capital de Marruecos desde 1912, estuvo ya a punto de serlo durante el reinado de Yacoub El Mansour. En el interior de la medina, la puerta ocre de la Casbah de los Oudaia es el testimonio de las ambiciones de aquella época. Haz un descanso en la tetería para admirar las vistas del estuario del río Bou Regreg antes de partir hacia la calle des Consuls. ...
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Gonzalo González Beneytez
Gonzalo González Beneytez Experto destino Marruecos

Rabat, ciudad imperial, está a 280 km de Tánger. Capital de Marruecos desde 1912, estuvo ya a punto de serlo durante el reinado de Yacoub El Mansour. En el interior de la medina, la puerta ocre de la Casbah de los Oudaia es el testimonio de las ambiciones de aquella época. Haz un descanso en la tetería para admirar las vistas del estuario del río Bou Regreg antes de partir hacia la calle des Consuls. En dicha calle, los comerciantes venden las alfombras por subasta. En la ciudad imperial se alza la torre Hassan II en una explanada que debía servir para edificar la mezquita más grande del mundo durante el régimen del sultán Yacoub El Mansour. Este minarete inacabado mide 44 m. Muy cerca, en el mausoleo Mohammed V, abierto a los no musulmanes, se encuentra la tumba del rey de ónice blanco en una sala funeraria coronada con una bóveda iluminada por vidrieras. No dejes de visitar la necrópolis de Chellah al final de la tarde. Un minarete de lozas policromas se erige entre los arbustos de un jardín en terraza.

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