¿Carriles bici aéreos en Londres?
Publicado el 03/01/2014

InsólitoReino Unido

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Londres, la mayor ciudad y aérea metropolitana de la Unión Europea, con más de 10 millones de habitantes y 15 dentro del conjunto de Gran Londres, parece haber encontrado de la mano de conocido y siempre polémico (en el buen sentido) arquitecto Norman Foster, la solución a sus cada año más pronunciados problemas de movilidad: la construcción de una compleja red aérea de carriles bici de alrededor de 220 kilómetros de extensión situados por encima de los trazados ferroviarios que conectan la capital inglesa. ¿Cómo os quedáis?

© Crédit London Media

Cada kilómetro de la red costaría más de 40 millones de euros. El conjunto del proyecto si situaría en los 9.000 millones de euros.

Londres, la mayor ciudad y aérea metropolitana de la Unión Europea, con más de 10 millones de habitantes y 15 dentro del conjunto de Gran Londres, parece haber encontrado de la mano de conocido y siempre polémico (en el buen sentido) arquitecto Norman Foster, la solución a sus cada año más pronunciados problemas de movilidad: la construcción de una compleja red aérea de carriles bici de alrededor de 220 kilómetros de extensión situados por encima de los trazados ferroviarios que conectan la capital inglesa. ¿Cómo os quedáis?

El futurista proyecto, bautizado como SkyCycle, sería llevado a cabo por un conjunto de empresas encabezadas por el gigantesco estudio Foster & Partners, cuyo 45% de capital es propiedad del arquitecto; Exterior Architecture, dedicada a la planificación del paisaje, y la consultoría Space Syntax, especializada en urbanismo.

Esta compleja y revolucionaria red de más de 200 kilómetros de carriles sólo para bicicletas elevados sobre las líneas de tren de cercanías y sostenido por pilotes justo encima de las mismas, contaría con hasta 200 puntos de acceso a lo largo de la City en un área poblada por 6 millones de personas, de las cuales una de cada dos vivirían a menos de 10 minutos de una de las entradas a la red. Cada carril podría dar acceso a 12.000 ciclistas (se construirían al menos una docena), y las dimensiones de la calzada serían de 15 metros de ancho. Desde una de estas entradas, el tiempo medio calculado para llegar hasta el centro urbano de la ciudad sería de 29 minutos. Además, al estar restringido únicamente el acceso a bicicletas, la utilización de estos carriles no entramaría ningún riesgo para los usuarios, definiéndose como "altamente segura".

No obstante, si bien es verdad que la capital británica sufre de serios problemas de circulación, lo cierto es que la bicicleta tampoco despierta muchas simpatías entre los londinenses, ya que su utilización es prácticamente significativa. Una tendencia que Foster no solo espera cambiar, sino que además haría de Londres un referente mundial en el uso de bicicletas. "El liderazgo político en la creación de carriles bici segregados, el rediseño de los cruces y la reducción de la velocidad del tráfico es la única manera de hacer de Londres una ciudad de referencia mundial en el uso de bicicletas (...) SkyCycle es una propuesta para explotar a fondo el potencial de este medio subutilizado, aliviar los límites de capacidad de los sistemas de transporte público de Londres y promover opciones de transporte saludables y respetuosas con el medio ambiente".

Un primer carril bici piloto entre Stratford y la estación de Liverpool Street, de unos 6,5 km de longitud, podría tener luz verde para realizar los estudios previos, según informa el rotativo inglés The Guardian. ¿El coste de su construcción? Nada menos que 220 millones de libras (265 millones de euros), casi nada. Pese a todo, cabe añadir que la propuesta del conocido arquitecto ha sido bastante bien aceptada entre los londinenses y las autoridades británicas. Una revolucionaria y extremadamente práctica idea para luchar contra los atascos matutinos que cada mañana bloquean la capital británica, la subida de las tarifas en el transporte público y de paso dar un respiro al medio ambiente.