Publicado el 10/02/2021

#Ecoturismo #España

Los bosques más especiales del mundo

Verdes, rojos, amarillos, violetas, de pinos, robles centenarios, araucarias, bambú, laurisilva, lavanda. Hogar de infinitud de especies animales, e incluso de culturas indígenas, y guarnecedores de múltiples misterios y leyendas. Hablamos de los bosques, cuya situación en peligro de extinción queremos poner de relieve, ya que en la actualidad sólo cubren un tercio de la superficie, cuando hace unos ocho mil años ocupaban prácticamente la mitad del planeta. Una situación que va degenerando día a día sin una aparente cortapisa. Por ello, y porque hoy se celebra el Día Mundial del Árbol, queremos rendir homenaje a los pulmones de nuestro planeta, con una recopilación de los veinte más especiales, ¿te vienes?

Avenida de los Baobabs (Madagascar)

Avenida de los Baobabs (Madagascar) © Dennis Van De Water / 123RF

En Madagascar no envidian los grandes y sofisticados rascacielos de las grandes urbes, porque ya tienen baobabs, que además crecen de manera natural y son considerados por lo locales como árboles sagrados, ya que según cuenta la leyenda sólo los sabios pueden subirse a él a coger sus frutos. Es el único árbol protegido del país, y de las nueve especies que existen, siete se encuentran en Madagascar y seis son endémicas de la isla. Es por ello que una avenida de Baobabs sólo podría existir en esta isla de África. L'avenue de Baobabs se encuentra a medio camino entre Morondava y el río Tsiribihina, en la región de Menabe al oeste de Madagascar. No esperes grandes parafernalias, porque el encanto de esta avenida reside en la sencillez de lo natural. Se trata llanamente de un paseo de trescientos metros de largo flanqueado por una treintena de estos peculiares árboles con forma de botella, con una media de treinta metros de altura y de ocho siglos de antigüedad. El mejor momento del día sin duda es el atardecer, en el que el cielo parece aliarse con estos árboles para crear un espectáculo de luces y colores sin artificios. Y no hace falta más. Ello bastó para que en 2007, este paseo fuera declarado Monumento Nacional, el primero de Madagascar, ¿necesitas más razones para venir? Pues te diremos que a escasos kilómetros se encuentra el conocido como Baobab amoureux (baobab enamorado), que consta de dos preciosos ejemplares que han crecido entrelazados.

El bosque de laurisilva de Garajonay (España)

El bosque de laurisilva de Garajonay (España) © Olena Kachmar / 123RF

El Parque nacional de Garajonay, con una superficie de 3.984 hectáreas, abarca una amplitud que supera el diez por ciento de la isla de La Gomera, y que se extiende por todos los municipios de La Gomera, ocupando el centro y ciertas zonas del norte de la isla.. Fue declarado como tal en 1981, siendo el cuarto de las islas, y actualmente el más joven Parque nacional de Canarias. Además, cinco años más tarde, en 1986, la Unesco lo incluyó entre los bienes que forman parte del Patrimonio de la Humanidad. El parque es también desde 2012 Reserva de la Biosfera conjuntamente con toda la isla. Está constituido por materiales basálticos, debidos a coladas y piroclastos, con diversos roques y fortalezas. A menudo, se encuentra envuelto en una húmeda niebla que le otorga un aire especialmente misterioso, en el cual alberga además el Monumento de la esencia de la flor.

Bosque sumergido de <i>Kaindy lake</i> (Kazajistán)

Bosque sumergido de Kaindy lake (Kazajistán) © Sergey Panikhin / 123RF

Kaindy es un lago de 400 metros de largo situado en Kazajistán con una profundidad máxima de 30 metros en algunas áreas. Más concretamente se ubica a 129 kilómetros en dirección al este-sudeste de la ciudad Almatý, y a 2.000 metros sobre el nivel del mar. Este lago es producto de un enorme derrumbe de caliza, provocado por el terremoto de 1911 en Chon-Kemin. El camino que conduce al mismo tiene varias vistas panorámicas hacia el Cañón Saty, el Valle Chilik, y el Cañón Kaindy. La característica que lo convierte en un bosque especial digno de ser incluido en esta lista, es que los troncos secos de los árboles de Picea schrenkiana se hallan sumergidos bajo la superficie del lago, resurgiendo erguidos hacia la superficie cuales proyectiles lanzados desde el centro de la Tierra.

Selva Negra (Alemania)

Selva Negra (Alemania) © Michael Mantke / 123RF

Se trata de un macizo montañoso con una gran densidad forestal compuesta por abetos, helechos y dedaleras, y está ubicado al suroeste de Alemania, en el estado federado de Baden-Wurtemberg. En esta región montañosa, el pico más alto es el Feldberg con 1.493 metros de altitud. Hoy en día la Selva Negra es uno de los lugares turísticos naturales más importantes del país germano. Su nombre original en alemán es Schwarzwald, que como os hemos adelantado en el título se traduce como Selva Negra en castellano. Esta curiosa etimología se debe a dos posibles teorías. La primera alude a los densos bosques de abetos de la zona, que dan al paisaje una apariencia especialmente oscura. La segunda secunda que fueron los romanos quienes le dieron dicho nombre al denominarla Populus nigra, seguramente inspirados también en la lobreguez que caracteriza a los caminos que lo atraviesan. De las dos, esta última, que conjuga ambas, es la más aceptada. Además, alberga enclaves naturales de especial interés como las cascadas de Triberg, el Parque Europa, en Rust, los lagos de Titisee y Schluchsee, así como la subida a la montaña más alta de la Selva Negra, el Feldberg, de 1.493 metros. Además, en Furtwangen y Donaueschingen se puede contemplar el nacimiento del río Danubio.

Bosque de la Araucanía (Chile)

Bosque de la Araucanía (Chile) © Jose Luis Stephens / 123RF

La auricaria es un género de coníferas muy repartidas por el hemisferio sur, y especialmente concentradas en la floresta chilena. Tanto es así, que esta especie da nombre a toda una región en Chile, cuyo enclave más destacado es el Parque Nacional de Conguillío, ubicado a los pies de la cordillera de los Andes, y a ochocientos kilómetros al sur de la capital, Santiago. Es uno de los puntos clave imprescindibles en tu visita al país andino, especialmente para los amantes de las caminatas, ya que cuenta con una red de senderos que cruza toda la espesura verde, bordeando el gran lago Conguillío, y rondando las proximidades del volcán Llaima, cuya última erupción se registró en enero de 2008. Además, también se ofertan excursiones en barco por el lago y rutas guiadas que permiten contemplar algunas de las especies animales más singulares del parque, como el pato colorado, el cisne cuello negro, la lagartija café de rayas, el sapo de papilas y el tollo de agua dulce.

Bosque de sangre de dragón (Yemén)

Bosque de sangre de dragón (Yemén) © Charles03 / 123RF

Por todos es sabido que Yemen actualmente es uno de los países con más conflictos en el mundo, pero aproximadamente a 354 kilómetros de su parte continental se encuentra Socotra, que se separó de la Arabia continental hace 34 millones de años, y al parecer no le vino nada mal. Esta isla parece estar aislada del resto del mundo, no sólo por la paz que se respira, sino también por la naturaleza que en ella verdece. Parece otro planeta. Y no lo decimos por decir. Tanto es así que el 37% de la flora de Socotra no se encuentra en ningún otro lugar del mundo. De entre sus especies vegetales únicas destaca el árbol Sangre de Dragón (Dracaena cinnabari), que domina las montañas de la isla. Es llamado así por los locales debido a que produce una savia roja, espesa e intensa, que supura del tronco cuando se le hace un corte a su superficie. Un líquido al cual, especialmente en la antigüedad, se le atribuía propiedades mágicas y medicinales, además de ser empleado también como un pigmento para el arte, usos que aún hoy se le aplican. Sin embargo no es esta curiosa cualidad la que nos ha convencido para incluir este árbol en nuestra lista. Ha sido definitivamente su peculiar forma de paraguas y sus extremidades nudosas las cuales no nos ha podido resistir, ya que parecieran el decorado de un perfecto set de rodaje de una película de ciencia ficción.

<i>Savernake Forest</i> (Inglaterra)

Savernake Forest (Inglaterra) © MJ - Tim Fotografie / 123RF

Este bosque de lavanda se encuentra en medio de la campiña inglesa, en una meseta cretácica de tiza entre Marlborough y Great Bedwyn en Wiltshire, Inglaterra. Su área, de aproximadamente de 18 kilómetros cuadrados se encuentra en su mayor parte dentro de la división territorial de Savernake, y se está considerada como un lugar de especial interés científico por su excelente conservación. Los cuatro valles que alberga este bosque, están todos secos, y la presencia de depósitos cretáceos de arcilla con pedernales crea suelos húmedos y pesados, perfectos para el óptimo crecimiento de los robles y hayas centenarios -2.600 y 2.400 respectivamente-, de entre cuatro y seis siglos de antigüedad, a los que da cabida. Durante todo este tiempo estos árboles han sido testigos de bonitas historias, como la de rey Enrique VIII, quien durante una de sus salidas de caza conoció a Jane Seymur, madre de su único hijo, Eduardo VI. Pertenece a la propiedad privada del Conde de Cardigan y su hijo Viscount Savernake. Desde 1939, la madera del bosque ha sido administrada por la Comisión Forestal en un contrato de arrendamiento de 999 años. La arboleda de Savernake es el único bosque privado de Gran Bretaña, y se mantiene abierto al público sólo durante un día al año, que suele caer entre finales de la primavera y principios de verano, ¡estate atento porque merece mucho la pena!

Hayedo de Otzarreta (España)

Hayedo de Otzarreta (España) © Mikel Martinez De Osaba / 123RF

Como señalan desde la propia web de turismo del País Vasco, el Hayedo de Otzarreta es un lugar mágico, un espacio natural único en el mundo, una especie de utopía natural en la que todo parece estar pensado al detalle. Su composición y entorno nos envuelven por completo en un increíble ambiente de tranquilidad y fantasía, en un mundo, naturalmente perfecto. Y es que la peculiar formación que recrean las centenarias hayas y el serpenteante cauce del rio que lo atraviesa (Zubizabala), convierten el Hayedo de Otzarreta en un espacio natural que deja a cualquiera con la boca abierta. Un espectáculo visual, al que debemos sumar el espectáculo auditivo que supone el murmullo del agua del arroyo que lo atraviesa, el ruido producido al andar sobre el manto de hojas caídas durante el otoño o el cantar de los pájaros que lo habitan. Se encuentra en el Parque Natural de Gorbeia, en su vertiente vizcaína. Una zona de gran riqueza natural que pertenece a la localidad de Zeanuri, pueblo ubicado en el precioso Valle de Arratia. Podrás ver hayas centenarias con troncos robustos y grandes raíces que se abren camino hacia el cielo en busca del sol. Por si fuera poco, en las inmediaciones se encuentra la cascada de Uguna, un rincón mágico que te curará la rutina.

<i>Tha Pom Khlong Song Nam</i> (Tailandia)

Tha Pom Khlong Song Nam (Tailandia) © 9comeback / 123RF

Su nombre significa entre dos aguas, y ahora mismo vais a entender por qué. Tha Pom Khlong Song Nam es un manglar, es decir, área biótica o bioma, formada por árboles muy tolerantes a las sales existentes en la zona intermareal cercana a la desembocadura de cursos de agua dulce en latitudes tropicales y subtropicales. Así, entre las áreas con manglares se incluyen estuarios y zonas costeras, por lo que en este tipo de enclave se entremezclan el agua dulce que desciende de las montañas con la salada del mar, lo cual dota a ese peculiar tipo de bosque de ese llamativo color turquesa tan característico. Son comunes en Tailandia, pues además del que podemos apreciar en la fotografía, alberga otros como el de Tha Pom, caracterizado por el color azul turquesa de sus aguas. Su nombre deriva de los árboles que los forman, los mangles, nomenclatura que significa árbol retorcido. Normalmente se dan como barrera debido a motivos de desarrollo, cuando la costa ha sufrido una rápida erosión. También sirven de hábitat para numerosas especies y proporcionan una protección natural contra fuertes vientos, olas producidas por huracanes e incluso por maremotos. Los manglares desempeñan una función primordial en la protección de las costas contra la erosión eólica y del oleajeSon el hogar de una gran cantidad biológica de organismos anfibios, terrestres y acuáticos, así como el hábitat temporal de muchas especies de aves migratorias septentrionales y meridionales.

Bosque de bambús de Sagano (Japón)

Bosque de bambús de Sagano (Japón) © Guitar_Tawatchai / 123RF

Bambús de cincuenta especies, y de hasta veinte metros de altura. Se desconoce su antigüedad, aunque ya se habla de él en el libro "La Historia de Genji", escrito en el siglo XI. Hablamos del bosque de bambús de Sagano, en Japón. Todo un lujo, y no lo decimos por decir, pues bien lo sabía la nobleza japonesa, que lo empleaba como lugar de retiro. Y por si el atractivo de este lugar ya en sí fuera poco, alberga además en sus adentros el templo budista Tenryuji, datado del siglo XV, y declarado Patrimonio de la Humanidad. Se encuentra ubicado en Japón, más concretamente en la isla de Kioto, a los pies del japonés monte Arashiyama. Tiene el honor de distinguirse como Sitio Histórico Nacional y Lugar de Gran Belleza Escénica, y a la vista está por qué. Con todas estas razones de la mano su inclusión en esta lista.

Bosque gigante (Estados Unidos)

Bosque gigante (Estados Unidos) © welcomia.com / 123RF

Este bosque de colosales árboles se denomina originalmente Giant Forest, una nomenclatura que acuñó el naturalista John Muir en 1875. Se encuentra en la Sierra Nevada de California, más concretamente en el área de Kings Canyon y dentro del bosque Grant Grove, que alberga a su vez una secuoya de tamaño titánico: la General Grant, de 81 metros de alto. Sin embargo no es la más alta. En el denominado Sendero de los 100 gigantes, se encuentra Hyperion, el árbol más alto del mundo, con nada menos que 115,7 metros de altura. Y no es el único ejemplar. Icarus, Daedalus o al General Sherman, aunque de menor tamaño, son otras de las secuoyas legendarias del bosque de toda la impresionante colección del Parque Nacional Sequoia, que abarca en torno a 8.000.

Parque Natural de Gorbea (España)

Parque Natural de Gorbea (España) © Alfredo Ruiz Huerga / 123RF

Con una extensión de más de 20.000 hectáreas, el Parque Natural de Gorbea es el mayor del País Vasco. Se trata de un espacio protegido que se encuentra ubicado entre las provincias de Álava y Vizcaya. Abarca los municipios de Villaro, Artea, Orozco, Ceánuri y Ceberio en Vizcaya, y Cigoitia, Zuia y Urcabustaiz en Álava. Junto con el cercano Parque Natural de Urkiola, forman una unidad medioambiental importante. En 1994, fue declarado Parque Natural mediante Decreto del Gobierno Vasco con la finalidad de proteger su patrimonio natural, favorecer el desarrollo rural y fomentar su conocimiento y disfrute. Debe su nombre a su cumbre más alta, el Gorbea (Gorbeia o Gorbeiagane en euskera), de 1.481 metros de altitud y corazón del Parque. Otras cimas de interés son la Peña Aldamin de 1.373 metros y las Peñas de Itxina. Los senderos del parque atraviesan zonas calcáreas en las que se practica escalada y espeleología, además de verdes praderas donde pastan rebaños de ovejas. Un escenario perfecto para pasar una jornada bucólica. Para terminar con la miel en los labios, nada mejor que probar la local, así como el queso y la sidra autóctona, ideales para reponer fuerzas.

Parque nacional Saguaro (EEUU)

Parque nacional Saguaro (EEUU) © Paul Matthew Hill / 123RF

El Parque Nacional Saguaro es el mejor lugar para ver la variedad de cactus que le da el nombre, el saguaro, sino también cientos de otras especies de hierbas, arbustos, flores, árboles, aves, mamíferos y reptiles, que cohabitan en sus 321 kilómetros cuadrados de extensión. Este parque ofrece un paisaje desértico conformado por montañas de color terracota y un cielo azul infinito. En 1933, 216,54 km² de la zona fueron protegidos como monumento nacional por proclamación del presidente Hoover, y en 1961 una nueva proclamación presidencial de John Kennedy amplió el monumento nacional, añadiendo 62,16 km² más. La zona fue rediseñada como parque nacional el 14 de octubre de 1994. El gigante cactus saguaro es una planta majestuosa que puede crecer hasta los quince metros, y que se ha convertido en el símbolo universal del oeste de Estados Unidos; y Tucson (Arizona), y cuenta con dos distritos, este y oeste, además de numerosos senderos que se adentran en el imponente paisaje del desierto. Sin duda, el mejor momento del día para comprobarlo en todo su esplendor es durante la puesta de sol, donde todos los colores se dan cita en el cielo mutando de tonalidad hasta convertirse en uno solo.

Bosque de <i>Broceliande</i> (Francia)

Bosque de Broceliande (Francia) © EDEN J. GARRIDO / 123RF

Se dice que es un bosque mágico, y sólo por la espectacular vegetación que luce, lo creemos. Pero en realidad se debe a que sus 7.000 hectáreas, que rodean a la localidad de Paimpont, son los restos de un oquedal más denso y mucho más extenso en el que se suelen situar los episodios de las novelas de la Mesa Redonda y las leyendas artúricas. Se sitúa en el departamento de Ille y Vilaine, en la región de Bretaña, y a unos 30 km al suroeste de Rennes. Se trata de un bosque frondoso formado mayoritariamente por robles y hayas. Además de Paimpont, se extiende también sobre municipios limítrofes como Guer y Beignon, al sur, Saint-Péran, al noreste y Concoret, al norte. Esta zona lleva habitada más de 5.000 años, nada menos que desde el Neolítico, como dan muestra los numerosos menhires dispersos por este área. De hecho, uno de ellos ha terminado siendo considerado como la tumba de Merlín El Encantador. A pocos metros de ella se ubican además árboles históricos, como el roble de Hindrés, o el roble de Guillotin, de casi 1.000 años y 9,65 metros de circunferencia. ¿No te apetece un poco de magia?

El túnel del amor (Ucrania)

El túnel del amor (Ucrania) © har Bublikau / 123RF

El Túnel del Amor se encuentra en un bosque a siete kilómetros de Klevan, una localidad al noroeste de Ucrania que está conectada a través del ferrocarril hasta una planta maderera de Orzhevsk. Este romántico trayecto tiene una extensión de tres kilómetros copados por árboles que se amoldaron a la figura del tren que transitaba por ese camino tres veces al día (ida y vuelta), y que aún hoy sigue activo. Se apodó popularmente como túnel del amor por su gran belleza y aura mágica, que lo ha convertido en uno de los destinos clave para los amantes. Independientemente de si estás enamorado o no, este túnel ucraniano te va a conquistar. La mejor época del año para visitarlo es la primavera, ya que es cuando el verde de su vegetación está más encendido, en pleno auge, y sus flores comienzan a abrirse y a embriagar el aire con sus dulces fragancias. Sin embargo, también es hermoso en verano, otoño e incluso invierno, especialmente después de una intensa nevada. Su verdor más vivo lo experimenta desde finales de mayo y agosto. Y como cualquier sitio con un encanto tan especial, guarece una leyenda, que en este caso, cómo no, tiene que ver con el amor. Se dice que si dos personas que están realmente enamoradas pasan por las vías ferroviarias tomadas de la mano y piden un deseo, este se les va a cumplir, ¿te atreves a comprobarlo?

Bosque de <i>Aokigahara</i> (Japón)

Bosque de Aokigahara (Japón) © TPG Images / 123RF

Los propios árboles parecen una alegoría de lo que este bosque entraña, pues sus ramas crecen retorcidas como las almas perdidas que, según dicen, han quedado atrapadas en el mismo. Y ahora entenderéis por qué. Situado en la provincia de Yamanashi, a 100 kilómetros al oeste de Tokio, este bosque de 35 km2 a los pies del Monte Fuji, es también conocido como el Mar de Árboles debido a su frondosidad. Es tal, que el viento queda bloqueado por la espesura de los árboles, lo cual otorga al bosque de un silencio muy característico. Sin embargo, ese no es el apodo más popular de esta inmensa arboleda. Su nomenclatura más extendida, especialmente por la industria cinematográfica, es la de "Bosque de los Suicidios". Como podréis imaginar, un nombre así da para muchas historias y llama al morbo, que vende mucho. Y es que en este bosque se suicidan cada año entre 50 y 100 personas, siendo el segundo lugar del mundo, tras el Golden Gate de San Francisco, más frecuentado por quienes quieren quitarse su vida. En el caso japonés, inspirados por el cuento Kuroi Jukai (El negro mar de árboles) que finaliza con una pareja de enamorados quitándose la vida allí. Otros creen que esta tradición de usar el bosque viene de la práctica Ubasute del siglo XIX, en la que gente de edad avanzada era abandonada en los bosques para que murieran allí. . Tu vida es un hermoso regalo. Por favor piensa en tus padres rezan numerosos carteles. Y tú, ¿te atreves a entrar?

Bosque patagónico (Chile y Argentina)

Bosque patagónico (Chile y Argentina) © Oleg Senkov / 123RF

El bosque patagónico, también conocido como selva fría valdiviense, es una comunidad vegetal correspondiente a las regiones montañosas del sur de Chile y sudoeste de la Argentina, en donde predominan los bosques de montaña. Se desarrolla a favor de un clima húmedo templado-frío, causado por el ingreso de masas de aire húmedo desde el Océano Pacífico, que pierden gran parte de su humedad en forma de precipitaciones al colisionar con la Cordillera de los Andes. Abarca varios parques nacionales, como por los de Nahuel Huapi, Lago Puelo y Los Alerces. Sus bosques de lengas y ñires, unas hayas australes que durante el otoño mudan su color paulatinamente hacia cálidos tintes que bailan en la gama cromática de los ocres, llegando incluso a la vivacidad del amarillo y del rojo. Fue fundado en 1931 y en 1987 declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad, a la vista está por qué. Por si todo ello te pareciera poco y aún te faltaran razones para visitarlo, has de saber que recorriendo sus senderos se puede contemplar la fauna más característica de la zona: cóndores, pumas, carpinteros negros patagónicos... además del calafate, un arbusto cuyo fruto, según dicen, revive a los muertos, ¿quién da más?

Hallerbos (Bélgica)

Hallerbos (Bélgica) © DTImaging / 123RF

Imagina a tus pies un manto de jacintos silvestres bluebell, cuyas flores campanillas no parecen conocer el horizonte. Una verdadera estampa de cuento de hadas, digno escenario de cualquier película de Disney. Se trata de Hallerbos, en el corazón de la vieja Bélgica y a tan sólo 30 minutos de Bruselas. Es un bosque de hayas de 552 hectáreas repartidas por todo el municipio de Halle, ubicado entre las regiones de Brabante Flamenco y Valón. Debido al característica tonalidad que adquiere durante la primavera, se le conoce popularmente como el bosque azul, aunque esta coloratura sólo dura las tres semanas de floración de estas plantas, entre finales de abril y principios de mayo, lo cual no significa que durante el resto del año no sea digno de ser visitado. Si te acercas en otoño el bosque se tinta de toda la gama de colores ocres hasta llegar incluso al rojo, y el suelo se cubre de un tapiz infinito de hojas secas que crujen al paso de los caminantes, otorgando a los sentidos una experiencia sensorial igualmente cautivadora. Los mejores momentos del día para pasear por este efímero bosque azulson el amanecer y el atardecer, tanto por la tranquilidad que se respira, como por el espectáculo que ofrece la naturaleza, del cual se hace también partícipe el sol, que se cuela travieso entre los troncos y las copas de las hayas, como si jugara al escondite con las flores.

Árboles bailarines de <i>Kaliningrad</i> (Rusia)

Árboles bailarines de Kaliningrad (Rusia) © Daria Maksimova / 123RF

Kaliningrad, en Rusia, es un área forestal cuajada de curiosos pinos retorcidos que se encuentra en la zona de conservación Kúrshskaia Kosá (istmo de Curlandia, en castellano), en el entorno de la aldea Rybachi. Se plantó en 1961, pero los árboles crecieron de una nada habitual, ya que sus troncos se fueron contorsionados desde las raíces. Los locales aseguran que este fenómeno se debe a la labor de la oruga Rhyacionia, ya que supuestamente estas infectaron el material de siembra. Y aunque esta es la teoría oficial, hay muchas otras de carácter mistérico: desde ovnis a rumores de Nazis del Tercer Reich que probaron sustancias químicas aquí, envenenando el suelo. La ex directora del parque nacional Kúrshskaia Kosá, Alexandra Koroliova, desmiente cualquiera de estas teorías, haciendo referencia a un experimento que tuvo lugar en la zona: Era febrero. La nieve se derretía, pero hacía mucho frío en el bosque. Por ello, los empleados del parque llevaron a cabo un experimento plantando nuevos brotes de pino, que al final también salieron retorcidos. Existe también una leyenda que señala a un antiguo templo prusiano-druida en este entorno, que supuestamente no fue erigido en un lugar aleatorio, sino en los llamados lugares de fuerza, expresión que se refiere a zonas con algún tipo de energía inexplicable. Sea cual sea la razón, lo que está claro es que se trata de un destino digno de ser visitado, ¿te vienes?

Bosque de Oma (España)

Bosque de Oma (España) © Alberto Loyo / 123RF

El bosque de Oma era una arboleda de lo más común hasta los años ochenta, cuando un artista local decidió utilizar la naturaleza literalmente como un lienzo en el que plasmar su talento. Denominado originalmente en euskera como Omako basoa, es una obra artística creada por el escultor y pintor Agustín Ibarrola entre los años 1982 y 1985, y que se puede encuadrar dentro de la tendencia contemporánea del Land Art. Está situado en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, en la comarca vizcaína de Busturialdea, en el País Vasco, y consta de un grupo de árboles en los que se han realizado pintadas que componen diferentes figuras geométricas, humanas y animales. Este bosque reconvertido en una obra de arte, se encuentra en una de las laderas del valle de Oma, en la localidad de Kortezubi, cerca de la cueva de Santimamiñe, y precisamente no muy lejos del antiguo domicilio del artista. El pintor y escultor Agustín Ibarrola concibió el bosque animado o bosque de Oma como una muestra de la relación entre la naturaleza y la presencia humana. Según dicen, echándole imaginación, el visitante pueda observar en estos frescos personas y animales, pero ello va en la interpretación de cada uno... ¿y tú qué ves?