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Los infernales (y hermosos) paisajes del desierto de Danakil
Publicado el 27/11/2018

NaturalezaEtiopía

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Situado entre Etiopia, Eritrea y Yibuti, el desierto de Danakil es considerado como uno de los lugares más inhóspito sobre la faz de la tierra. Sus paisajes extremadamente áridos, salpicados de volcanes y lagos de azufre recuerdan al mismísimo infierno, llegando a alcanzar temperaturas que rozan los 60 grados centígrados. Por ello, no es de extrañar que este paraje sea popularmente conocido como ?el infierno sobre la Tierra" o "el lugar más cruel de la Tierra". Pero a pesar de sus duras condiciones de vida, Danakil atesora una belleza única en el mundo, que sin duda cautivará a los aventureros más intrépidos que osen explorar sus casi inaccesibles dominios.

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  • "El infierno sobre la Tierra"
  • Los espectaculares lagos de azufre de Daloll
    Los espectaculares lagos de azufre de Daloll
  • Estas aguas sulfurosas  son el punto más caliente del planeta
    Estas aguas sulfurosas son el punto más caliente del planeta
  • Las formaciones minerales alrededor del lago de azufre son increíbles
    Las formaciones minerales alrededor del lago de azufre son increíbles
  • La naturaleza caprichosa ha esculpido todo tipo de formas en la roca
    La naturaleza caprichosa ha esculpido todo tipo de formas en la roca
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No hace falta llevar una vida de pecado y esperar a que llegue tu hora para poder contemplar el infierno. En vez de eso, solo tienes que viajar hasta el continente africano, armarte de valor y adentrarte en los inhóspitos parajes de uno de puntos más calientes del planeta. Y es que el desierto de Danakil cuenta con todos los elementos que cualquiera esperaría encontrar en el inframundo. Lagos de azufre de llamativas tonalidades que van desde el naranja al verde, pasando por el blanco o el amarillo; manantiales de lava que conforman ardientes lagunas como las del volcán Erta Ale (en erupción desde 1967), siniestros geiseres de los que brotan fuentes de sulfuro y enigmáticas esculturas de sal que la naturaleza caprichosa ha esculpido con formas imposibles, componen los paisajes de este extraño lugar en el que también pueden escucharse extraños sonidos que proceden de las entrañas de la tierra.

Localizado en el Cuerno de África, dentro de la depresión de Afar, entre el Mar Rojo y el Nilo Azul, los áridos dominios del desierto de Danakil se extienden por el noreste de Etiopia, el sur de Eritrea y buena parte de Yibuti. Sus extremas temperaturas llegan a superar los 55 grados centígrados, haciendo que la vida en este lugar sea prácticamente imposible para cualquier ser humano, salvo para la etnia de los Afar, pueblo nómada que habita en la depresión de Danakil desde hace cientos de años. La principal actividad de las tribus Afar es la extracción artesanal de bloques de sal de los grandes salares que hay en la zona, y en menor medida, el pastoreo de camellos. A pesar de su duro y cerrado carácter, quienes han convivido con ellos ensalzan el espíritu hospitalario de este pueblo acostumbrado a las extremas condiciones de vida que imperan en el que National Geographic nombró como el "lugar más cruel de la Tierra".

La región cuenta con un buen puñado de volcanes como el de Dabbahu (1442 metros), y el anteriormente citado Erta Ale, el más activo de Etiopia, de tipo basáltico y una altura muy moderada (613 metros), famoso por poseer uno de los lagos de lava más antiguos del planeta. Este volcán está situado en el la depresión de Danakil, cuyo punto más profundo llega a los 100 metros por debajo del nivel del mar.

No muy lejos de este lugar, en la depresión o triángulo de Afar se encuentra el punto más bajo de toda África y el tercero del planeta, el lago Assal, situado a 155 metros bajo el nivel del mar, siendo debido a sus particularidades geográficas el lugar más cálido del planeta en el que se encuentra el volcán Dallol. Este es el único cráter volcánico o mar en el mundo situado por debajo del nivel del mar. En los alrededores de Dallol se encuentran las llamativas lagunas sulfurosas nutridas por varios manantiales de colores imposibles que dotan a sus infernales paisajes de lúgubre y misterioso encanto e indiscutible belleza capaz de cautivar incluso a los corazones más puros.

Claro por otro lado, llegar hasta este lugar no es tarea fácil. En primer lugar, Danakil es un lugar que queda fuera de cualquier circuito turístico en Etiopia, que es el país donde esta industria está más desarrollada. Seguidamente, para llegar hasta el desierto es necesario pasar por zonas montañosas, cuencas de ríos secos y otros terrenos de difícil acceso, en un largo viaje de carretera en el que puedes tardar un día entero para recorrer los cerca de 150 kilómetros que separan Mekele, el punto de partida más estratégico para los viajeros, del asentamiento Afar de Hamd Ela, que servirá de campamento base durante vuestra estancia. Pero por último pero no menos importante, la presencia de grupos armados en la zona es un serio peligro a tener en cuenta para quienes osen aventurarse en sus dominios. Si todo esto no acaba con tus ansias de conocer Danakil, la contratación de un guía que conozca terreno y un vehículo bien resistente son fundamentales.