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Conoce tres de los monumentos más diabólicos del mundo
Publicado el 23/04/2019 4 compartidos

CulturaEspaña

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Si estás harto de toda la parafernalia religiosa tradicional de Semana Santa y sientes la tentación de pasarte--aunque solo sea un poquito--al lado oscuro, te invitamos a realizar un pequeño recorrido por tres de los monumentos dedicados a la figura del maligno que existen en el mundo, que seguro no te dejarán indiferente. Probablemente el primero ellos te resulte familiar. Pero, ¿y los otros dos? ¡Te invitamos a descubrirlo!

Fuente del Ángel Caído, Madrid

Fuente del Ángel Caído, Madrid
© 123 RF

Resulta impensable visitar el madrileño parque del Buen Retiro sin pararse aunque solo sea un momento a contemplar este monumento levantado al maligno que preside la glorieta que lleva su nombre. Creada por Ricardo Bellver (escultura principal) y Francisco Jareño (pedestal), la fuente del Ángel Caído fue instalada en 1885 sobre el solar donde antaño estaba situada la antigua fábrica de Porcelanas de la China, la cual fue destruida en 1813 en el marco de la Guerra de la Independencia contra Francia. No obstante, la construcción más antigua situada en este mismo lugar de la que se tiene constancia es la ermita de San Antonio Abad o San Antón, que se remontaría al periodo de los Austria, y que sería derribada por orden de Carlos III para construir el edificio anteriormente nombrado.

Realizada en granito, bronce y piedra, para su concepción, Bellver se inspiró en la célebre obra de John Milton "El paraíso perdido", plasmando el momento en el que Lucifer es arrojado del cielo junto a sus huestes de ángeles rebeldes.

Son muchas las leyendas y mitos que circulan sobre este monumento. Hay quien dice que está sería una de las varias puertas al infierno que existirían en la Tierra, ya que "curiosamente", la estatua está situada a una altitud exacta de 666 metros. No obstante, si tenemos en cuenta que en la altitud media de la Villa de Madrid es de 665 metros y que la escultura de Bellaver mide 2,65 metros de alto, no resulta tan sorprendente. Pero teorías satánicas aparte, lo que no se puede discutir es la incomparable belleza de este monumento por el que su autor fue condecorado con la Medalla de Primera Clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1877.

Por otro lado, aunque muchos madrileños no estén al corriente, la capital española también cuenta con otro monumento con la forma de un ángel caído. Solo que en este caso la criatura representada no es el príncipe de las tinieblas, sino más bien un ángel literalmente caído del cielo y estrellado contra la azotea del edificio situado en el número 3 de la calle Milaneses, en las cercanías del Mercado de San Miguel y del arco del arco que da acceso a la Plaza Mayor por el lado noroeste. Por ello, no es casualidad que la obra se titule "Accidente aéreo". Ésta es obra del escultor Miguel Ángel Ruiz Beato y fue instalada en el año 2005.

Monumento al Traforo del Frejus, Turín

Monumento al Traforo del Frejus, Turín
© 123 RF

La figura del maligno se alza triunfal sobre la céntrica Piazza Statutto de Turín coronando la cima de una pirámide de piedras bajo la que reposan las esculturas de mármol de los titanes muertos, representando el triunfo del conocimiento y la razón sobre la fuerza bruta. Diseñada por Marcello Conte Panissera de Veglio e inaugurada en 1879, la estatua que culmina este monumento, es uno de los pocos monumentos dedicados a Lucifer que existen en el mundo. Por ello ha sido asociado a diferentes teorías esotéricas que apuntan a que este monumento sería uno de los vértices del llamado "triángulo de la magia negra" que conformaría con otros lugares "especiales" localizados en Londres y San Francisco.

No obstante, lo cierto es que en tiempos del Imperio romano, esta plaza ya era considerada como uno de los lugares más siniestros de la ciudad. Y es que por aquel entonces, en su subsuelo eran enterrados los condenados a muerte. Pero no solo eso, sino que además en el año 1865, este sería el lugar donde se instalaría la guillotina, siendo escenario de sangrientas decapitaciones y disturbios de todo tipo. Pero para más inri, a escasa distancia de este punto geodésico se encuentra la Domus Morozzo, en donde residió el famoso poeta Nostradamus.

Volviendo a la escultura, fácilmente puede apreciarse un pentágono invertido--uno de los símbolos satánicos más comunes--sobre la cabeza del ángel. Por ello, no cabe duda de que la figura es una representación del mismísimo Lucifer, si bien en realidad se trata de un guiño a la corriente positivista de la época en la que fue construida. No obstante, en la tradición popular este también es un monumento levantado para conmemorar el duro trabajo realizado por los mineros que trabajaron en la construcción del túnel del Frejus, que comunica por debajo de la montaña las poblaciones de Modane y Bardonecchia, y en honor al cual recibe su nombre. De hecho, las piedras que conforman la pirámide sobre la que reposa la estatua del Ángel Caído proceden de dicha excavación, siendo agregadas más de un siglo y medio después de la creación de la polémica estatua.

El Poder brutal, Tandapi

Esculpida en la roca de una ladera situada en un tramo de la vía Alóag - Santo Domingo, a unos cinco kilómetros del poblado Tandapi, "El poder brutal" es el monumento erguido a la figura del maligno más reciente de los tres que hemos incluido en este reportaje. Éste fue creado entre 1985 y 1987, por César Octaviano Cristóbal Buenaño Núñez, un antiguo tractorista empleado del Ministerio de Obras Públicas de Ecuador, a quien le encargaron derrocar una montaña localizada en una peligrosa curva con el objetivo de mejorar la visibilidad de los conductores y así evitar los frecuentes accidentes que tenían lugar en esta carretera.

Durante la excavación, Buenaño se topó con una roca de grandes dimensiones pero de una textura lo suficientemente dúctil como para ser esculpida. Durante dos años, el operario pasó hasta seis horas al día dando forma a esta enorme escultura, utilizando para ello una serie de herramientas como cinceles y martillos que él mismo había elaborado. No obstante, está no sería mostrada hasta el momento en el que el Ministerio ordenase al artista proceder a la detonación, apareciendo de un día para un enorme semblante de aspecto demoniaco y 20 metros de altura clavado en la ladera de la montaña a unos 30 metros del suelo, dotado de dos cuernos sobre la frente, nariz puntiaguda, y una boca medio abierta que deja ver dos afilados colmillos.

Al parecer, para su concepción, el autor se inspiró en el rostro de varios animales que habría combinado. En la parte baja de la escultura puede leerse la inscripción "El poder brutal", la cual no solo representaría al maligno, sino que haría referencia al poder que reside en el interior de todos los hombres y mujeres, y al triunfo de la voluntad de los individuos frente a quienes buscan oprimirnos, así como la dualidad del ser humano y su capacidad de hacer el bien o el mal.

Aunque se ha especulado mucho con el posible significado satánico de esta obra, lo cierto es que al parecer, Buenaño era un devoto católico, por lo que en principio cualquier hipótesis de corte siniestro quedaría descartada.