Publicado el 12/08/2021

#Cultura #Francia

Expedición a la isla de Tatihou en Normandía

De Honfleur a Étretat, pasando por Deauville y Cabourg, la región de Normandía atrae a visitantes en busca de bonitas playas y pueblos con un marcado carácter e historia en cualquier época del año. Pero seamos sinceros, los lugares turísticos ultra populares como los citados anteriormente presentan una serie de inconvenientes de los que podríamos prescindir. Por ello, en esta ocasión te invitamos a embarcarte en un viaje por los confines de Normandía para descubrir la riqueza natural y patrimonial de la isla de Tatihou.

© Shutterstock / Emeric REYNAUD

Situada en el noreste de la región de Cotentin, en el departamento de la Mancha, la pequeña isla de Tatihou es un lugar ideal para reconectar con la naturaleza. Y es que nada más poner el pie en ella sentirás ese halo único de paz que la envuelve por completo. En su territorio existe un número muy limitado de infraestructuras, y sus verdes campos se extienden hasta donde llega la vista. Aquí reina la calma y nada parece poder perturbarla.


Tatihou está lleno de sorpresas. Cuando sube la marea se muestra ante nuestros ojos como una isla, pero cuando ésta comienza a bajar podrás ver una porción de tierra que la une al continente. Se transforma con el paso de las horas y su aspecto nunca deja de cambiar. Ésta es accesible desde el pueblo costero de Saint-Vaast-la-Hougue, elegido ?pueblo favorito de los franceses? en 2018, cuya visita se antoja imprescindible.


Más allá de su relajante naturaleza, la isla de Tatihou es famosa por haber sido el escenario de la batalla de La Hougue en 1692. Aunque la batalla se saldó con una derrota francesa, en los últimos años, la popularidad de la isla no ha hecho más que aumentar entre los visitantes.

La Torre Vauban: testigo de la historia normanda

La Torre Vauban: testigo de la historia normanda

© Shutterstock


Tras la derrota de las tropas francesas en 1692, se levantó una torre en la isla para proteger a Normandía de un nuevo ataque. Siglos más tarde, la Torre Vauban se ha convertido en la principal atracción de la isla y ha sido clasificada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ésta accesible para los visitantes, que podrán disfrutar de unas hermosas vistas sobre el mar, la costa y los campos circundantes cuyos únicos habitantes son las ovejas. En el interior de la torre hay una exposición que detalla las etapas de su construcción. Tenga en cuenta que el único restaurante de la isla se encuentra al pie de la torre Vauban.

Otra de las joyas de Tatihou es su antiguo lazareto. Construido a principios del siglo XVIII para limitar la propagación de la peste y aislar a los marineros, el edificio alberga en la actualidad un museo marítimo, en el que podrás descubrir más sobre la célebre batalla de La Hougue. Umn lugar culturalmente muy interesante y perfectamente adaptado a los niños gracias a las diversas actividades propuestas para los visitantes más jóvenes.


Pero la isla de Tatihou no sólo está lleno de antiguas construcciones. Pues además de su rico patrimonio histórico, la isla hace gala de su enorme potencial artístico durante las Traversées Tatihou. Este festival de música reúne cada año a artistas de todo el mundo. La 27ª edición se celebrará del 20 al 24 de agosto de 2021. Una oportunidad para descubrir la música de otros lugares en un entorno encantador.

Un paraíso botánico y ornitológico

La isla de Tatihou es el hábitat de aves de todo tipo: gaviotas, patos, garzas... Hay nada menos que 150 especies diferentes a lo largo de su territorio. De hecho, parte de la isla ha sido clasificada como "reserva ornitológica". Aunque la fauna terrestre es más bien escasa, se pueden ver delfines y focas nadando tranquilamente por la isla. Tendrás que tener un poco de suerte, pero es posible encontrarse cn algunas de estas fabulosas criaturas marinas. 


Por último, ninguna visita puede llegar a su fin sin haber paseado por los tres imponentes jardines de Tatihou. Ya sea el jardín botánico donde se reconstituyen diferentes ambientes costeros, el jardín marítimo, en el que un naufragio se asienta orgulloso en medio de las marismas y las dunas, o el jardín de aclimatación donde se pueden observar plantas exóticas, la flora de la isla es tan rica como su historia. Os invitamos a comprobarlo por vosotros mismos.