Descubre la isla maldita de Gaiola
Publicado el 10/10/2018 4 compartidos

CulturaItalia

Twitter Facebook 4 compartidos

Gaiola es una pequeña pero encantadora isla italiana situada en la costa de Nápoles, más concretamente forma parte del Parque Arqueológico Sumergido de Gaiola, en el golfo napolitano. Frente a la costa de Posillipo, dos pequeños islotes se conectan a través de un pequeño puente de roca en arco. En una de las islas se construyó una villa residencial, en la otra no hay absolutamente nada. Entonces, ¿qué encanto puede tener una pequeña isla con una casa? Que la isla está maldita.

La historia de Gaiola

La historia de Gaiola
© lauradibiase

A pesar de ser una de las islas más bellas, más tranquilas, y más visitadas de la costa de Nápoles, hace años que nadie quiere habitar esa pequeña casa que se erige sobre uno de los dos islotes. Y es que, para los lugareños, una maldición acecha a la isla.


Vamos a comenzar por el principio. En el siglo XIX la isla de Gaiola estaba habitada por un ermitaño, que era conocido como El Mago, que sobrevivía gracias a las limosnas de los pescadores. Al poco tiempo se comenzó a edificar la villa que sobrevive a día de hoy en una de las pequeñas islas, aunque no se conoce con certeza la fecha exacta de su construcción, la leyenda cuenta que fue a partir de 1911 cuando la maldición comenzó.

En ese año, el crucero San Giorgio, perteneciente a la marina italiana, se estrelló a toda velocidad contra los islotes. Bueno, eso podría haber sido un simple hecho muy desafortunado, ¿verdad? Pero desde entonces comenzaron a suceder hechos en Gaiola que cortan la respiración.

En 1926 la casa de la isla fue comprada por un profesor llamado Hans Braun, quién construyó un teleférico para poder conectar la isla con la playa. Una noche, un rayo alcanzó al teleférico mientras la esposa del profesor, Elena Von Parish, iba montado en él, quien cayó al mar y se ahogó. Hans fue encontrado al día siguiente asesinado en la villa.

El siguiente propietario fue Maurice Sandoz, el dueño de la compañía farmacéutica del mismo nombre, quien vivió en la isla hasta 1950, pero terminó sus años en un psiquiátrico donde se suicidó.

El alemán Karl Paul Langheim se hizo con la finca y quiso darle un aire de grandeza, realizando numerosas fiestas y reuniones sociales a principios de los años 60. De la noche a la mañana, Karl se vio en total y completa bancarrota y tuvo que abandonar la isla.

Llegó entonces Giovanni Agnelli, el magnate de la empresa de vehículos Fiat, quien sufrió la muerte de varios miembros de su familia. Giovanni la vendió rápidamente ante el miedo que le causaba la villa, y llegó Paul Getty, un magnate del petróleo en 1968. Todo iba sobre ruedas hasta que la mafia secuestró a su hijo y tuvieron que pagar un rescate de 17 millones, por lo que vendieron la casa al empresario Gianpasquale Grappone en 1978, quien fue detenido al poco tiempo por corrupción del Banco del Crédito italiano y mientras estaba en la cárcel su mujer murió en un accidente de coche.

La última historia que se conoce de la casa data del año 2009, cuando fueron asesinados el empresario italiano Francesco Ambrosio y su mujer en su casa de Nápoles, los últimos propietarios que había tenido la finca.

Voir cette publication sur Instagram

Sapete da dove deriva il titolo della canzone Gaiola Portafortuna? Da un'antica leggenda per cui l'isola della Gaiola portava sfortuna a chiunque la possedesse, per via delle disgrazie accadute ai suoi proprietari nel corso del tempo. È per questo motivo che recentemente è stata acquistata dalla Regione Campania e resa patrimonio pubblico. ? ? Camera: iPhone X ? ? #posillipo #volgocampania #volgonapoli #ig_napoli_ #igersnapoli #igersitalia #gaiola #vesuviocoast #ig_campania #loves_united_italia #ig_napoli #loves_campania #loves_italia #loves_napoli #yallerscampania #yallersnapoli #igerscampania #igworldclub_hdri #top_campania_photo #verso_sud #foto_italiane #suditalia #exploreeverything #napoli #italia360gradi #italy_photolovers #loves_madeinitaly #costieramalfitana #costiera #golfodinapoli

Une publication partagée par AGOSTINO GRANATIERO ???? (@agogra) le

Y tú, ¿serías capaz de vivir en la isla?

Y tú, ¿serías capaz de vivir en la isla?
© lauradibiase