Publicado el 23/01/2022

#Cultura #Alemania

La magia invernal de la misteriosa Selva Negra

Situada en el suroeste de Alemania, la región de la Selva Negra tiene un ambiente único en invierno. Sus árboles cubiertos de nieve, sus pueblos iluminados y sus numerosas estaciones de esquí merecen una visita obligada. Entre valles y montañas, la región es ideal para realizar actividades como recorridos en trineos, paseos en coche de caballos y balnearios, pero también promete muchas sorpresas. Esta es una oportunidad para descubrir las ciudades y pueblos únicos de la región probando sus especialidades gastronómicas y paseando por las tiendas y museos.

El encanto de la ciudad de Friburgo

El encanto de la ciudad de Friburgo

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En el corazón de la Selva Negra, Friburgo es una visita obligada en invierno. Las calles del casco antiguo medieval y la catedral gótica, con su aguja de 116 metros de altura, están espectacularmente cubiertas de un manto blanco. No hay que perderse la montaña de Schauinsland, famosa por sus valles con increíbles vistas. La mejor manera de llegar es en funicular, ya que el panorama es impresionante tras un viaje de 20 minutos. A 1220 metros de altitud, se puede ver el valle del Rin, los Vosgos e incluso los Alpes en un día claro. El tiempo parece detenerse ante este paisaje nevado, ¡un lugar que no debe perderse!

Pueblo iluminado y naturaleza salvaje en Freudenstadt

Pueblo iluminado y naturaleza salvaje en Freudenstadt

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Freudenstadt es un lugar ideal para el esquí y las actividades en la nieve, como el trineo, las raquetas y el esquí alpino. En la zona de Kniebis, 60 km de pistas de esquí de fondo ofrecen unas vistas de lo más impactantes. En la ciudad de Freudenstadt, es imposible pasar por alto la plaza del mercado, la más grande de Alemania. Después de un día en la nieve, no hay nada mejor que quedarse paseando o comer en uno de los restaurantes del centro. Por la noche, los soportales y escaparates aún iluminados prolongan el espíritu y la magia de la Navidad.

La ruta del vino de Baden

La ruta del vino de Baden

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La Selva Negra también es famosa por sus viñedos. En Baden, en la frontera germano-suiza, la ruta del vino es imprescindible, ya que muchos viticultores se han instalado en el valle del Rin. Esta ofrece la oportunidad ideal para dar un paseo a pie o en bicicleta por los 460 kilómetros de carriles bici. Los paisajes, entre bosques y valles nevados, son suntuosos. En invierno, no hay que perderse la producción de "vino de hielo", una cosecha elaborada mediante la congelación de las uvas sobrantes del otoño. Una bebida rara y de gran calidad apreciada por los amantes del vino.


Un romántico paseo por Baiersbronn

Baiersbronn, una comunidad de Freudenstadt, bien merece una visita durante una estancia en la región de la Selva Negra. El valle del Murg es conocido por su ruta escénica a través de paisajes excepcionales de bosques y lagos. Caminar por el parque nacional cubierto de nieve, esquiar en las pistas de esquí de fondo o disfrutar de un paseo en coche de caballos por el campo son algunas de las diferentes propuestas que ofrece este mágico lugar. Para entrar en calor al final del día, nada mejor que relajarse en uno de los balnearios locales y terminar con una comida en uno de los restaurantes con estrella Michelin.

Un chapuzón en el Caribe de la Selva Negra

El parque acuático Badeparadies Schwarzwald lleva el paisaje y el calor del Caribe al corazón de los valles nevados de la Selva Negra. En el interior de una piscina climatizada, las ventanas de cristal permiten admirar desde fuera los pinos cubiertos de nieve, que brindan un llamativo contraste con las palmeras que decoran el interior del parque acuático. Los amantes de las emociones fuertes se lo pasarán en grande deslizándose por sus 23 vertiginosos toboganes. Y para ilusionarse con un ambiente caribeño, nada mejor que disfrutar de los exóticos aromas que se difunden en las saunas. ¡Un viaje a través de los sentidos!