Las islas increíbles y secretas de Europa que debes conocer
Publicado el 22/01/2019 6 compartidos

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Capri, Cerdeña, Santorini, Ibiza...todas estas islas son muy conocidas en cuanto al turismo se refiere. Ya sea por sus increíbles playas, sus fiestas legendarias, o por ser paraísos del descanso. Pero hoy os traemos algo muy diferente. Vamos a descubrir pequeñas islas recónditas que se encuentran en el Viejo Continente que muy pocos conocen pero que son joyas europeas que están esperando una visita. ¿Nos vamos?

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  • São Miguel
    São Miguel

    Las Azores son ese conjunto de islas pertenecientes a Portugal pero enclavadas en medio del Océano Atlántico, formando parte de la Macaronesia. En medio de este paraíso se encuentra São Miguel o San Miguel, donde poder vivir en un auténtico cuento de hadas por un rato. Las Azores, y San Miguel en particular, han sido reconocidas como uno de los destinos más sostenibles del mundo, y su forma de experimentar el turismo así lo demuestra, ya que la mayor parte de las actividades que ofrecen están vinculadas con la naturaleza.

    Pero es que esta isla portuguesa es un crisol de colores, olores y vida silvestre. Descubre las zonas de aguas termales y sobre todo disfruta de su gastronomía, ya que uno de sus platos estrellas es el cocido que preparan bajo sus tierras de origen volcánico. Casi nada.

    Visita también la laguna de Furnas, donde los tonos del agua cortan la respiración. Pero el punto fuerte de la isla es el Parque de Terra Nostra, un centenario jardín con cientos de variedades de árboles y plantas, riachuelos que salen de todas partes y lagos de agua termal. Su gran piscina central de aguas volcánicas es uno de los lugares más fotografiados de la isla.

  • Sark
    Sark

    La Isla de Sark es ese puntito que apenas se percibe en los mapas. Cinco kilómetros cuadrados de isla, situados en el Canal de la Mancha, entre Francia y Reino Unido, donde el tiempo se ha olvidado de avanzar. De hecho ha sido durante años el último asentamiento feudal de Europa.

    Con una población de apenas 500 habitantes, en verano la cifra aumenta hasta el millar. Sark está considerado como el mejor rincón del mundo para observar las estrellas. Y esto se debe a que en este pedazo de tierra no hay contaminación lumínica, ya que no existen farolas ni ningún tipo de vehículo a motor. Hasta la ambulancia de la isla es tirada por un remolque. Curiosidades a esta isla no le faltan desde luego.

  • Reichenau
    Reichenau

    Esta isla no está en el mar, está en un lago. Más concretamente en el lago Constance, en el sur de Alemania.
    Rodeada por los lagos Gnadensee y Untersee, la isla está conectada con tierra firme mediante un puente. Pertenece al distrito de Friburgo de Brisgovia, en Baden-Wurtemberg, y es uno de los principales atractivos turísticos de la región.

    Se trata de una antigua isla en donde se fundó, en el siglo VIII, un monasterio benedictino que aún pervive. Durante el siglo XVIII fue secularizado, y en el año 2000 sus ruinas y las iglesias que lo rodean fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

    Los orígenes del monasterio se remontan al año 724, cuando el obispo Pirmin lo fundó. Por entonces, llegó a la isla y la eligió porque permanecía deshabitada. De ese modo, se apoderó del pequeño territorio con la bendición de la corte de los francos.

  • Elba
    Elba

    La isla de Elba es un auténtico paraíso de 28 kilómetros de largo y 19 de ancho que se encuentra a tan sólo 50 kilómetros de la isla de Córcega, y a un paso de las otras islas del archipiélago Toscano.
    Elba está dividida en ocho municipios: Sanpiero y Marciana, muy cerca la una de la otra; San Piero, Rio, Porto Azzurro y Portoferraio, la capital.

    Desde luego la isla de Elba es un auténtico paraíso en cuanto a playas se refiere, y la variedad es inmensa. A lo largo de 147 kilómetros de litoral, encontrarán grandes playas de arena dorada, playas de arena negra, calas de piedras y las aguas cristalinas de color turquesa no tienen nada que envidiar a las playas del Caribe.

    Pero si por algo se hizo famosa esta isla tiempo atrás ha sido por ser el refugio de Napoleón tras la batalla de Leipzig y el Tratado de Fontainebleau. Algunos creyeron que Napoleón estaba en la cárcel en esta isla, pero la realidad es que el mismo la eligió como su lugar de exilio y reinó en la isla durante 10 meses.

  • Lavezzi
    Lavezzi

    Su belleza es inversamente proporcional a su extensión, de tan sólo 1,91 kilómetros cuadrados. Desde 1982 conforman la Reserva Natural de las islas Lavezzi, incluida en 1999 dentro de la Reserva Natural de las Bocas de Bonifacio.

    Son casi un centenar de islas e islotes pequeños (a veces simples rocas), administrativamente pertenecientes en su mayoría a Córcega y una parte a Cerdeña, y todas deshabitadas menos una, Cavallo, un refugio privado donde veranean grandes fortunas y donde hay un exclusivo hotel.

    El paisaje es único, dominado por las rocas graníticas redondeadas y numerosas calas de aguas de un azul turquesa similar al del Caribe, y de arena fina.

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