• Conéctate
El mundo se derrite: 5 pequeños gestos para evitarlo
Publicado el 22/03/2019

CulturaKenia

Twitter Facebook

Descubrir este pequeño, y a la vez tan rico, planeta, es uno de nuestros principales afanes en la vida, y cada vez el de más gente. Desde la redacción de Easyviajar trabajamos a diario para motivaros a seguir explorando el mundo. Pero, desgraciadamente, quizá dentro de unos años nuestra labor ya no tenga sentido. Las atracciones naturales ya no serán tal, habrán perdido todo su encanto, y no podremos disfrutar de los mismos parajes. La Tierra tal y como la conocemos va a dejar de existir. Se muere, se apaga. Se hizo público y oficial la semana pasada a través de un informe de la ONU presentado en Nairobi, en el que se apunta que el deshielo en el Ártico es imparable. Para 2080 se ha pronosticado un aumento de las temperaturas de hasta nueve grados. Era un secreto a voces. Y esto, sólo es la punta del iceberg. Irónico, ¿no? Para que los icebergs no sigan existiendo sólo en las metáforas, tenemos que hacer algo, actuar. ¡Ahora! ¡Ya! En nosotros está el poder atenuar este impacto. Aunque sea sólo por egoísmo, para poder seguir disfrutando de las estampas tan maravillosas que nos ofrece este planeta, deberíamos de frenar el cambio climático. Por ti, por el medio ambiente, y por las nuevas generaciones a las cuales vamos a ceder en herencia este mundo. Intentemos dejarlo mejor de lo que lo hemos encontrado. Para ello te indicamos 5 pequeños gestos diarios que no te van a suponer nada en tu vida, pero que si todos hacemos pueden cambiar el futuro negro al que La Tierra se ve abocada. ¡Está en tus manos!

  • Twitter
  • Facebook
  • No desperdicies el agua
    No desperdicies el agua

    Ante todo no dejes el agua correr. Bien sea cuando te afeites, te enjabones la cara o te laves los dientes. Nunca. Porque es agua limpia que se desperdicia, y ya no es sólo por el medio ambiente. También pensando en los millones de personas que no disponen de agua potable en el mundo, ¿no te da pena? Ya que nosotros tenemos la suerte de disfrutar de este privilegio que debería de ser un derecho universal básico al que todo el mundo tuviera acceso, al menos, no lo desaproveches. Asimismo, otros consejos al respecto son: intentar sustituir los baños por duchas, y cuanto más rápidas mejor; utiliza el lavavajillas y la lavadora a plena carga; repara tus fugas, porque además seguro que podrás dormir mejor sin un goteo constante de fondo; y no echar la basura al váter. Si quieres dar un paso más allá (deberías), también te recomendamos instalar un sistema de doble descarga en el inodoro, dispositivos de ahorro en los grifos y en la ducha, y grifos termostáticos.

  • Ahorra energía
    Ahorra energía

    ¡Apaaaaaga la luuuuuz! ¿Cuántas veces te lo repetían en casa? Si es que ya lo dice el meme: te das cuenta de que has madurado cuando eres tú el que va apagando todas las luces de casa. Demuestra que no eres un inmaduro y no te dejes la luz encendida. En este sentido, también puedes instalar bombillas de bajo consumo, utilizar reguladores de luz, y sobre todo, ¡aprovechar la luz solar al máximo! Otros pequeños trucos son evitar abrir el horno hasta que termine la cocción, y emplearlo sólo si es imprescindible. En ningún caso para descongelar, recalentar o cocinar cantidades individuales de comida, ya que gasta mucho. También puedes invertir en electrodomésticos de consumo eficiente de energía, y no hacerlo en una secadora, que para eso está el aire. Y cuanto al tema de la calefacción, tan necesaria en el invierno ?e incluso en la recién estrenada primavera-, podemos utilizar termostatos para regular la temperatura, evitar tapar los radiadores con muebles (ya que obstruirán el calor que irradian), y aislar ventanas y puertas para evitar que la calefacción se escape en balde. Por último, apaga todos los aparatos electrónicos que no estén usando, y desenchúfalos. Ya sabemos que sobre todo esto puede dar un poco de pereza, pero todo es acostumbrarse. Recuerda que además es por una muy buena y necesaria causa.

  • Utiliza energías renovables
    Utiliza energías renovables

    El origen de la energía que gastamos también influye en su repercusión sobre el medio ambiente. Es importante que utilicemos al máximo posible energías limpias y renovables, porque ahí están y su efectividad es la misma. En la práctica, en nada vas a notar el cambio, no lo podrías distinguir si te empeñaras. Pero el medioambiente sí que nota, para mejor, la diferencia. Aunque el consumo de estas energías a gran escala es tarea de los gobiernos, en la medida de tus posibilidades también puedes plantearte el instalar paneles solares para crear tu propia energía e incluso distribuirla a modo de negocio (¡aprovecha que vives en España!). Aunque esta opción no es apta para la mayoría de bolsillos, lo que sí puedes hacer a buen seguro es utilizar objetos que se recarguen con energía sola, ¡cada vez hay más!, y puedes ser un consumidor consciente e implicarte en contratar un proveedor de electricidad que provenga de fuentes renovables, ¡que no te gane la pereza!

  • Disminuye tus residuos
    Disminuye tus residuos

    Hay mil maneras y las puedes aplicar todas. Recicla toda tu basura. Viértela siempre en el contenedor que la corresponda: orgánico, papel, vidrio, aceite, envases? Además los ayuntamientos cada vez lo ponen más fácil, ya que los contenedores cada vez son más y están más diversificados, ¡no tienes excusa! Aparte están los medicamentos caducados, que se pueden depositar en los puntos Sigre de las farmacias. Lo mismo ocurre con las pilas, para desecharlas siempre hay diversos contenedores en las ciudades que suelen estar discretamente ubicados en la parte inferior de algunas marquesinas publicitarias. La cuestión es que te fijes y tengas alguno ubicado para aprovechar cuando vayas a pasar por delante, que tampoco queremos que malgastes tus propias energías. Y por último, y ante todo: ¡tu inodoro no es una papelera! Recuérdalo.

  • Turismo verde
    Turismo verde

    No nos referimos a que te vayas a la selva amazónica o mismamente a la costa cantábrica. No. El turismo verde es una manera de vivir y entender de manera diferente los viajes, siendo en todo momento consciente del lugar que visitas y de cómo puedes respetarlo al máximo, sin que tu visita suponga una incidencia negativa en el medioambiente. Si puede ser, al contrario. Son gestos que se pueden aplicar tanto en viajes como en nuestros desplazamientos cotidianos. Algunos de estos hábitos que podemos incluir en nuestras rutinas, diarias o de viaje, son: llevar una bolsa reutilizable siempre contigo, por si acaso te surge realizar alguna compra a lo largo del día, ya que evitarás comprar una de plástico, ¡y no ocupan nada! Asimismo, emplea una botella de agua reutilizable, se convertirá en una nueva extremidad de tu cuerpo, ¡imprescindible! Sé también responsable a la hora de hacer la compra y apuesta por productos locales, porque además estarás contribuyendo a la economía de tu zona, ¡y estarán más frescos! Y por último y no menos importante (al revés): utiliza siempre que puedas el transporte público. Es el consejo más manido pero también uno de los que más impacto positivo tienen, por lo que nunca está de más recordarlo.

1