• Conéctate
Este pueblo chino ha sido devorado, literalmente, por la naturaleza
Publicado el 22/11/2017

NaturalezaChina

Twitter Facebook

Abandonado por sus habitantes, esta localidad ubicada en la costa este de China ha sido cubierta por completo por las fuerzas de la naturaleza. La despoblación de la zona por motivos económicos es uno de los responsables. Te invitamos a descubrir este lugar único en el mundo.

Bienvenido a la isla de Gouqi, en China

Bienvenido a la isla de Gouqi, en China
© segou007/123RF

Emplazada en la costa este de China, cerca de la desembocadura del río Yangtze, se encuentra el archipiélago de Zhoushan formado por alrededor de 400 islas. En el pasado, la economía de este archipiélago se basaba, principalmente, en la pesca. Sin embargo, con el desarrollo de otros sectores como el turismo, la economía de las islas se ha diversificado.

Estos profundos cambios han provocado que numerosos habitantes de la isla hayan optado por el éxodo rural, cambiando su lugar de residencia del campo a la ciudad. Como resultado, pueblos enteros han sido abandonados. Esto es, precisamente, lo que ha pasado en la isla de Goqui.

¿Cuál es la amenaza? La naturaleza, simplemente

¿Cuál es la amenaza? La naturaleza, simplemente
© segou007/123RF

Después de varios años de desolación, este pueblo pesquero está completamente envuelto por la vegetación silvestre, principalmente por la hiedra y la vid. Esta proliferación se ve favorecida por el clima subtropical de la región, donde las temperaturas jamás descienden de los 15 grados, incluso en pleno invierno.

El fotógrafo chino Tang Yuhong se ha acercado a la isla para inmortalizar tan curiosa estampa. Y el resultado ha sido asombroso: estas impresionantes fotos muestran cómo la naturaleza se ha convertido, sin quererlo, en la dueña del lugar.

El pueblo desaparece

El pueblo desaparece
© segou007/123RF

A pesar de la triste noticia, la estampa es todo un regalo para los cinco sentidos. El sonido del mar rompiendo contra los acantilados, el olor a aire puro que empapa el ambiente o, simplemente, el placer de contemplar un paisaje único en el mundo. No deja a nadie indiferente.

Aún es posible observar algunos techos de las casas, pero con el paso de los días la colina se vuelve más y más verde. Una vista aérea del pueblo nos permite ver cuán invasiva es la naturaleza. Por ese motivo, hay que tener presente que en unos pocos años, el verdor habrá envuelto por completo al pueblo. No tenemos mucho tiempo para visitarlo.