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Recorrido para perderse por las ciudades imperiales de Marruecos
Publicado el 21/08/2019

CulturaMarruecos

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Uno de los motivos por los que visitar Marruecos es que supone la puerta de entrada al maravilloso continente africano y que los precios son bastante económicos así como la conexión es también bastante buena. Allí se da un contraste entre los azulejos de sus fachadas, el color de las ciudades y la magia de un gran desierto. Un segundo motivo es la cantidad de planes que ofrece. Como montar en camello, dormir en el desierto o perderte en las calles de las medinas. Y el último motivo es la variedad de la gastronomía marroquí, pero en especial, el Tajín (un estofado de carne de cordero o pollo) y el cuscús. Por todo ello, te formulamos una ruta por las conocidas ciudades imperiales de este país norteafricano.

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  • Marrakech
    Marrakech

    Es el principal destino cuando se habla de Marruecos por la cantidad de turismo que recibe diariamente y por ello se reconoce como la capital turística. Su importancia se ha logrado gracias al exotismo y color de sus mercados y festivales. Además, cuenta la leyenda que el rojo predominante en la arquitectura de la ciudad hace referencia a la sangre que manó con la construcción de la mezquita Koutobia, en el siglo XII. Si vas a Marrakech, hay dos cosas que no te pueden faltar. Primero, la visita al Zoco, una calle repleta de tiendas, en donde encontrarás babuchas, juegos de té o especias. El horario de visita suele ser todos los días de nueve de la mañana a siete de la tarde, excepto los viernes por la mañana, que cierra. Y segundo, tanto si quieres dormir o cenar en uno de ellos, no te olvides de ver los riads. Son antiguos palacios árabes con un patio interior que a día de hoy se han convertido en hoteles. Es el lugar perfecto para alojarse en la medina de Marrakech, o bien como decíamos antes, también puedes optar por ir ir a cenar a alguno de ellos.

  • Fez
    Fez

    Esta ciudad interior algo menos turística por parte de la gente de Occidente, cuenta con una medina del siglo VIII considerada Patrimonio de la Humanidad además de la más grande de todo el mundo. La suerte de que Fez no sea tan conocida como Marrakech es que te da más libertad para andar por sus calles sin necesidad de agobiarte. Entre los planes obligados para hacer en Fez está visitar la Medersa Attarine, con un precioso patio interior lleno de mosaicos con frases del Corán. La Medersa Attarine fue una de las principales escuelas de la religión coránica en las que los estudiantes podían residir durante sus estudios. Su nombre se debe al barrio en el que se encuentra, en el zoco de las especias, que estuvo vigente hasta el siglo XX, cuando los estudiantes tuvieron que abandonar las 30 habitaciones. Eso sí, si tenéis intención de visitarlo, aseguraros de esperar hasta el 2020, puesto que por cuestión de reformas, no estará abierta hasta ese momento.

  • Rabat
    Rabat

    Es la auténtica capital de Marruecos así como su centro administrativo de mayor importancia y la segunda ciudad más poblada. Una de las paradas que más suelen hacer los turistas es la de perderse por la preciosa Kasbah de los Udayas. Considerado como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, se encuentra dentro de las murallas de la fortaleza del siglo XI. Es un barrio pequeño y tranquilo lleno de edificios blancos y azules, por lo que si lo que si buscas desconectar de la ciudad es perfecto. También puedes aprovechar para comprar artesanía local en "la capital de la alfombra" de Marruecos. Rabat cuenta con más de cinco mil telares que ofrecen todo tipo de alfombras orientales. O incluso, comprar ropa , albornoces, todo ello bordado a mano, si el precio de la alfombra sobrepasa tu presupuesto.

  • Meknes
    Meknes

    Y en cuarto lugar, Meknes. Si hay algo que merece la pena visitar en Meknes es la Gran Mezquita. Es un edificio que data del siglo XI y que fue construido por los almorávides. No es necesario salir del centro de la Medina para llegar asi que te será fácil encontrarla. Y si quieres sacar una bonita foto de recuerdo, no te vayas de Marruecos sin ver la puerta Bab el-Mansour. Esta se acabó en 1732 tras 60 añs de construcción y fue un encargo del famoso Sultán Moulay Ismail. Con sus 16 metros de alto, se encuentra en uno de los extremos de la plaza El Hedim y está considerada como el icono de la ciudad.

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