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La Ribeira Sacra: un viaje al paraíso
Publicado el 29/07/2020

EcoturismoEspaña

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Los ríos Sil y Miño bañan estas tierras de paisajes espectaculares y grandes pendientes, ricas en historia y famosas por sus viñedos milenarios. Si aún no conoces la Ribeira Sacra, es el momento de planificar una visita.

Un lugar de retiro histórico

Un lugar de retiro histórico
© Jure Gasparic 2018/123RF

La Ribeira Sacra es una comarca del interior de Galicia candidata a ser Patrimonio de la Humanidad. Su nombre proviene de la multitud de monjes y eremitas que se han establecido en este paraje de ensueño desde los comienzos del cristianismo, consiguiendo que la zona tenga la mayor concentración de iglesias románicas de Europa.

Dos de los monasterios más representativos son el de Santo Estevo de Ribas de Sil, construido entre los siglos XII y XVIII y convertido en Parador, y San Pedro de Rocas, uno de los más antiguos de Galicia, que recibe ese nombre por estar excavado en la roca natural.

No obstante, el vasto patrimonio de esta comarca no se limita a los monasterios y las iglesias. Pazos, castillos, puentes de origen romano y medieval y otros restos arqueológicos como dólmenes, mámoas o el Castro de Castromaior dan cuenta de la historia y la riqueza del territorio.

Una comarca con Denominación de Origen

Una comarca con Denominación de Origen
© Alberto Loyo/123RF

El río Miño y, su afluente, el Sil, bañan estas tierras dejando su impronta imborrable y marcando el paisaje y la vida de quienes las habitan. A su paso por la frontera entre Lugo o Orense, el Sil atraviesa un profundo cañón que es la insignia del territorio. En la parte alta abundan los miradores para contemplar los meandros y el cañón del río, como el de Cabo do Mundo o el de A Columna, y en sus laderas se cultiva la viña en bancales desde la época romana.

La Denominación de Origen Ribeira Sacra ocupa en la actualidad una extensión de 2.500 hectáreas de viñedo, que también comprenden las riveras del Miño y las subzonas de Amandi, Chantada y Quiroga-Bibei y en las que se pueden contar hasta 94 bodegas. Algunas de las más conocidas -y visitables- son Abadía da Cova, Vía Romana, Rectoral de Amandi o Ronsel do Sil. También se puede visitar el Centro del Vino Ribeira Sacra en Monforte de Lemos, la capital de la comarca.

Los caldos se elaboran con las variedades de uva Mencía, Brancellao, Merenzao, Tempranillo, Sousón, Caiño Tinto, Garnacha Tintorera y Mouratón para los tintos y Albariño, Loureira, Treixadura, Godello, Dona Branca y Torrontés para los blancos.

Un paisaje incomparable

Un paisaje incomparable
© Mikhail Mandrygin/123RF

El microclima de la zona, perfecto para el cultivo de la vid, también modela el paisaje favoreciendo la biodiversidad. El la Ribeira Sacra predominan los bosques de robles, castaños, abedules y alisos, además de retamas, tojos y codesos.

El entorno ofrece infinitas posibilidades de turismo activo, como senderismo, rappel, descenso de cañones, rutas en bicicleta o a caballo, vuelos en globo, parapente e incluso cruceros en catamarán por los ríos para llegar hasta los rincones más recónditos.

El catamarán que navega por el Sil ofrece una experiencia inolvidable tanto por el placer de contemplar el cañón desde abajo como por la experiencia de ver de cerca el cultivo de la vid en estas tierras, en las que viñedos y viticultores desafían la gravedad desde tiempos inmemoriales.

No obstante, cualquier alternativa es buena para conocer este pedazo de paraíso. Para planificar tu viaje, consulta nuestra información práctica sobre Galicia, la ruta de 4 días propuesta por Turismo de Galicia y la página web de la Ribeira Sacra.