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¡Say cheese!: 6 platos franceses basados en el queso
Publicado el 25/04/2019 10 compartidos

CulturaFrancia

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Camembert, emmental, roquefort, brie... y así hasta 350 variedades (aproximadamente). Por algo es conocido como el país de los mil quesos. Una forma de hablar que tampoco dista mucho de la realidad, ya que tienen Casi tantos tipos como días tiene un año, por lo que los franceses tienen margen para elegir tras cada una de sus comidas, pues es una tradición muy arraigada degustar un pedacito junto con un trozo de pan untado en mantequilla. Si vas a Francia verás este hábito muy a menudo, ¡que no te extrañe! Sobre todo si finalmente acabas adaptando esta costumbre a tu rutina diaria. Say cheese!

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  • Fondue
    Fondue

    Ciertamente su origen es suizo, en concreto la idea de esta receta nace en el norte de los Alpes, cerca de la frontera franco-suiza italiana. De ahí que se haya popularizado tanto en Francia, especialmente en la región de Rhône-Alpes, y para más señas en el departamento de Saboya. Es típicamente tradicional de esta zona debido a las bajas temperaturas, pues es un plato altamente calórico que ayuda mucho a entrar en calor. Por eso, y porque la base de este plato es una deliciosa mezcolanza de quesos, ¡y ya sabemos lo fan que son los galos! Hay diferentes variables, pero en concreto la receta savoyarde se elabora con un tercio de queso gruyère de la zona, un tercio de beaufort y otro tercio de Comté. También es muy habitual agregarle emmental y tomme de Savoie. Para la elaboración se emplea una caquelon, que es el recipiente típico que nosotros conocemos como fondue. En ella se vierte la mezcla de los quesos cortados en pedazos, junto con un chorro de vino blanco aromatizado con Kirsch (aguardiente de cerezas). Aparte, se prepara el pan, cortado en pequeños cubitos que, opcionalmente, se pueden frotar en ajo para darle un toque extra. Una vez derretido, los comensales utilizarán un pincho para picar el pan y sumergirlo en la mezcla. ¡Perfecto para reponer fuerzas tras una intensa jornada de ski!

  • Raclette
    Raclette

    En sí, es un queso semi curado de origen suizo, proveniente del cantón del Valais. Está elaborado con leche cruda de vaca y normalmente se le da la forma de una gran rueda de 6 kg. Existen a su vez diferentes variedades del mismo que se elaboran en las regiones francesas de Saboya, el Franco Condado, Auvernia y la Bretaña. La variante más novedosa se elabora al vino blanco, ahumada y sazonada con pimienta y otras hierbas. La temporada óptima de degustación se prolonga entre noviembre y febrero, tras el pertinente periodo de curación (de tres a seis meses). Una época también perfecta por coincidir en invierno, ya que se consume caliente y aporta muchas calorías, necesarias para afrontar las bajas temperaturas de según qué zonas de la geografía francesa. La forma tradicional de consumirlo es derritiendo el queso acercándolo a una fuente de calor como puede ser un horno o unas brasas, como se suele servir en los restaurantes. Pero hoy en día, la forma más popular, extendida y práctica de presentarlo es en una parrilla eléctrica que toma su nombre del propio queso, raclette, y que está especialmente ideada para consumir este plato. Es ideal para consumir en familia o amigos, ya que esta parrilla cuenta con varias sartenes individuales en las que se coloca el pedazo de queso para después introducirlo en la misma, y derretirlo al punto que cada uno desee. Una vez en este estado, el queso se vierte sobre patatas cocidas acompañadas de embutidos y pepinillos.

  • Tartiflette
    Tartiflette

    Es también un plato de origen saboyano, pero muy expandido por toda la geografía francesa, y aunque fuera de las fronteras del país no es tan conocido como los dos anteriores, es uno de los platos más populares entre los galos. Y no nos extraña, porque su sabor es espectacularmente exquisito, ¡lo tienes que probar! Recuerda un poco a la tortilla española, y es que además de queso (de la variedad reblochon), también lleva mucha patata, en este caso cocida. A ambos ingredientes les acompañan cebolla, bacón, crème fraîche, a veces un chorrito de vino blanco, y un aderezo de pimienta. Todo ello se gratina, creando una costra de queso en la parte superior que es el deleite más absoluto de los mayores amantes del queso. La historia en torno a esta receta cuenta que en realidad fue inventada y divulgada por el Sindicato Interprofesional del reblochon en los años ochenta, para duplicar las ventas de este queso ¡y desde luego que lo consiguieron! Una nueva forma de cocinar el reblochon que se inspira un plato típico aún más añejo, la péla, que significa sartén en arpitano, la lengua regional. Se denomina precisamente así porque según esta receta, los ingredientes se saltean en una sartén de mango largo. Sea como fuere, la tartiflette es una genial vuelta de tuerca de la receta original que aún en nuestros días es todo un éxito que hace salivar a los franceses sólo con encender el horno.

  • Aligot
    Aligot

    Esta especialidad gastronómica proviene del macizo de Aubrac, una región natural francesa que se sitúa sobre Lozère, Cantal y Aveyron, en el Macizo Central. Su nombre proviene de la palabra aliquid, que a su vez deriva de la voz latina liquod, que significa alguna cosa. Consta de un puré de patatas mezclado con un queso sin afinar denominado tome fraîche, que es de la variedad Cantal o Laguiole, pero fresco. Se calienta a fuego suave y removiendo enérgicamente hasta que el queso se derrite, y se obtiene una mezcla de textura espesa y elástica a la que se le puede agregar ajo y nata fresca para potenciar su sabor. Al igual que en el caso de la fondue, esta receta era en su origen un plato de pobres, servido por los monjes de Aubrac, que ofrecían aliquid (algo de comer) a los peregrinos que seguían la Via Podiensis del camino de Compostela. Antaño se preparaba con miga de pan, hasta que en el siglo XIX fue sustituida por patatas, variación que aún hoy se mantiene en la receta. Hoy en día es un plato de lo más popular en esta zona de Francia, y se suele elaborar especialmente con ocasión de alguna festividad. La mejor y más auténtica manera de degustarlo es en los mercados y ferias de la región, donde lo elaboran al estilo más tradicional e in situ, para consumirlo caliente, como manda la costumbre.

  • Truffade
    Truffade

    La traducción al castellano sería trufada y no precisamente porque contenga trufas, no, La receta es mucho más sencilla que eso. Se debe a que en occitano (idioma de la región de origen), trufa significa patata, que precisamente junto con el queso, son los ingredientes principales del plato. La variedad de queso empleada en esta ocasión es el tomme fresco de Cantal cortado en láminas. Como venimos viendo a lo largo del artículo, estos dos ingredientes son dos pilares fundamentales en la gastronomía tradicional francesa, a título general, pero más concretamente en Auvernia y Rouergue, de donde procede el plato que nos ocupa. A esta base salteada se le agrega además ajo, un poco de tocino fresco de cerdo o de manteca de pato, sal y pimienta. Unos ingredientes muy sencillos que juntados consiguen un plato delicioso, al gusto de todos. Aunque eso sí, ¡muy calórico! Y es que como ocurre con algunos de los anteriores platos, esta receta proviene de una zona montañosa, y por ende de clima frío, más exactamente en el Macizo Central.

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