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Especial trotamundos: top five de rutas europeas perfectas para mochileros
Publicado el 12/06/2019 8 compartidos

CulturaHungría

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Los últimos coletazos de la primavera son la época perfecta para empacar la mochila, echártela a los hombros y cruzar el umbral de tu puerta, ya que el buen tiempo está prácticamente asegurado sin llegar a ser excesivamente caluroso, lo cual conjuga una temperatura perfecta para explorar en profundidad las ciudades. Con esa motivación, mochileros del mundo, os descubrimos cinco rutas europeas perfectas para patearte esta primavera.

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  • Viena-Praga-Budapest (y Bratislava)
    Viena-Praga-Budapest (y Bratislava)

    Este circuito por Centroeuropa es uno de esos viajas esenciales que hay que hacer al menos una vez en la vida, y la primavera es la época ideal para disfrutarlo, ya las suaves temperaturas te permitirán empaparte de toda la cultura sin tener que preocuparte del frío qué hace, o de lo empapada de sudor que está tu camiseta. Tres (o cuatro) países de una sola tirada, ¿no es un planazo? Y además, ¡qué ciudades! Viena, Praga y Budapest son conocidas como las ciudades imperiales, y es que esta triada de capitales europeas son cada una en su estilo una joya monumental del viejo continente. Para explorar bien cada una de ellas, te recomendamos dos días, por lo que en un viaje de una semana podrás saborearlo todo, e incluso te quedará un día para disfrutar de Bratislava, la capital de Eslovaquia, a orillas del Danubio.

  • Cinque Terre
    Cinque Terre

    Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore son los cinco pueblos que componen Cinque Terre (en castellano Cinco Tierras). Se trata de una porción de costa de la provincia de La Spezia bañada por el mar de Liguria, en Italia. Es uno de los principales atractivos de la Riviera ligure debido a su característica geografía, que da origen a un paisaje montañoso constituido por distintos estratos que descienden hacia el mar con una fuerte pendiente. Está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1997, aunque ha sido especialmente a raíz del boom de Instagram cuando la típica postal de vivos colores que ofrece esta costa, se ha hecho popular.

  • Côte d'Azur
    Côte d'Azur

    Con el verano a la vuelta de la esquina, las ganas de pegarse un bañitoson cada vez son mayores, y por suerte la costa mediterránea es uno de esos puntos que a estas alturas de junio ya te permite darte el primer remojón del año. La Costa Azul francesa es una opción perfecta para ello, ya que a lo largo de su literal confluyen varias ciudades hermosas bañadas por las templadas aguas del Mediterráneo, como son las populares Niza, Cannes y Saint Tropez. En cada una de ellas podrás disfrutar de unos merecidos días de desconexión en la playa, a la vez que te codeas con la jet set francesa. Llegados a este punto del mapa, es también imprescindible que te acerques al Principado de Mónaco, la crème de la crème de la Côte d'Azur, donde podrás visitar el Palacio Princispesco de los Grimaldi, así como su famosísimo Casino de Montecarlo.

  • Benelux
    Benelux

    Es otra triada de países imprescindible en la whislist de cualquier viajero empedernido. Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo tienen mucho que ofrecer, y todo ello lo podrás experimentar en un viaje de entre 7 y 10 días. Bruselas, Gante, Brujas y Dinant son nuestros imprescindibles del país del chocolate, mientras que de la nación de los tulipanes y el queso de bola no puedes dejar de visitar Ámsterdam, La Haya y Utrecht. Y si tu tiempo de viaje es limitado, la mera visita de la capital de Luxemburgo será suficiente para hacerte una idea de este bello país.

  • Pueblos blancos
    Pueblos blancos

    Andalucía siempre es una buena idea, pero sobre todo si es con temperaturas moderadas, o en su defecto una buena playa en la que pasar la jornada a remojo. Como esto último sólo suele ser posible en verano, te recomendamos que esta primavera vayas a lo seguro y te patees la Ruta de los Pueblos Blancos, entre las provincias de Málaga y Cádiz, cuyas montañas se encuentran salpicadas por pequeñas villas que guardan una misma característica en común, y que no es otra que el impoluto blanco de sus fachadas, como su propio nombre indica. Arcos de la Frontera, Grazalema, Zahara, Setenil de las Bodegas y Olvera son algunos de estos níveos pueblos que a su vez se encuentran ornamentados por el colorido de sus cuidados balcones colmados de flores.

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