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Un viaje a través de la gastronomía gallega
Publicado el 28/08/2019 , Modificado el 30/08/2019

CulturaEspaña

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Santiago de Compostela es la ciudad del Obradoiro, el pulpo "a feira", la música callejera, además de la ciudad más cosmopolita de toda Galicia y patrimonio de la Humanidad desde 1985; pero ante todo, la ciudad del peregrino. Ya lo decía Andrés Suárez: "Más piedras que en Santiago no hay". Uno de los aspectos de mayor importancia en la comunidad de Galicia es la gastronomía. Se puede destacar la hospitalidad de todo buen gallego, siendo algo normal invitar a comer a su casa y considerando una descortesía no aceptar la propuesta.

¿Qué y dónde comer en Santiago de Compostela?

¿Qué y dónde comer en Santiago de Compostela?
© 123rf


Los pimientos de padrón: Estos pueden acompañar las tapas como cualquier plato principal. Aunque por lo general suelen ser bastante picantes, existe el dicho: "unos pican y otros no", debido a la cantidad de agua que lleven.

La zorza: Lo que conocemos como el picadillo de toda la vida. En Galicia lo suelen acompañar de patatas y aquí se ha empezado a poner de moda el "Tortizorza", un bocadillo de tortilla con zorza que suele ser la manera de cerrar la fiesta cualquier fin de semana.

Pulpo "a feira": Toda clase de mariscos y pescados están a la venta en el mercado de Abastos, en pleno centro de la ciudad. Desde vieiras, almejas, centros, ostras, etc. Mientras, el pulpo es un plato festivo elaborado con pulpo cocido y aderezado con aceite y pimentón. Está presente en las fiestas, ferias y romerías de Galicia, El Bierzo en León y Sanabria en Zamora. El más rico de la ciudad se come en el restaurante frente al Sanatorio mental de Conxo y se llama Pulpería Fuentes.

La tarta de Santiago: El postre por excelencia es la tarta del apóstol aunque también se pueden destacar las filloas que son bastante parecidas a las crepes francesas. La tarta de Santiago está hecha a base de huevo, azúcar y almendras. Es posible comprarla en cualquier confitería por la que pase el camino, desde Roncesvalles hasta la ciudad compostelana.


Para digerir la comida, los gallegos suelen acompañarla de cualquier clase de vino, aunque destacan los blancos afrutados y los tintos de moderada maduración. Podemos hablar de dos concretos: el Albariño o el Ribeiro, entre los más conocidos.
Y por qué no, el licor de hierbas o el aguardiente para acabar una comida u organizar una típica queimada gallega. La queimada lleva aguardiente blanco, azúcar y frutas. Es un ritual que proviene de la época de los celtas y que consiste en recitar un conjuro para ahuyentar los malos espíritus y atraer los buenos mientras el mejunje preparado arde en una cacerola de barro.
Para probar todos estos platos existe una oferta muy variada de lugares. En la zona situada próxima a la catedral, en especial en las calles Franco y Raíña, descubrirás un sinfín de restaurantes. Otras opciones recomendables aparecen en la calle da Troia y en sus alrededores o en las calles de San Clemente y Carretas que cuentan con restaurantes de bastante fama.