Publicado el 24/03/2017

#Naturaleza #Reino Unido

Un viaje por Escocia: la tierra de las leyendas

Escocia, además de ofrecerte paisajes verdes esmeralda, con castillos en ruinas y lagos sin fin, cuenta las historias de los seres mitológicos que los habitan. Para una guía diferente por algunos de los lugares más conocidos del país, más los mitos que estos esconden, sigue leyendo.

La estrella de Escocia: el monstruo del Lago Ness

La estrella de Escocia: el monstruo del Lago Ness © jenifoto/123RF

Uno de los misterios sin resolver más famosos de Escocia es el Monstruo del Lago Ness, también conocido como Nessie. Se trata de una especie de dinosaurio cuyo hogar serían las Tierras Altas de Escocia. La primera vez que se vio fue hace 1 500 años, cuando se comió a un granjero de la zona; desde entonces, su historia no se ha olvidado.

Castillo de Edimburgo

Castillo de Edimburgo © surangaw/123RF

Muchos creen que el Castillo de Edimburgo está embrujado, y no son pocas las veces que la gente ha afrimado haber vivido experiencias sobrenaturales, como ver a un tamborilero decapitado o prisioneros franceses de la Guerra de los Siete Años. Pero la historia más famosa es la del gaitero perdido; un pobre hombre que fue enviado a descubrir hacia dónde llegaban los numerosos túneles bajo el castillo y nunca volvió. Desde ese día, su fantasma sigue vagando los túneles, perdido en el tiempo.

La leyenda de Sawney Bean

La leyenda de Sawney Bean © creativehearts/123RF

La historia de Sawney Bean es una de las leyendas escocesas más espantosas: se dice que el escocés vivía en la zona de East Lothian (en la foto), en el s XV, junto con su mujer y sus 46 hijos y nietos, y pasaban sus ratos libres asesinando y comiéndose a todo aquel que se les antojaba. La historia cuenta que llegaron a matar a más de mil personas antes de ser capturados y ejecutados.

El <i>wulver</i>

El wulver © abbphoto/123RF

Era una especie de hombre lobo que vivía en Shetland, en la foto, y se decía que tenía la cabeza de un lobo pero el cuerpo de un hombre. Al contrario que los hombres lobo tradicionales, el wulver era una criatura bondadosa, que ayudaba a los más pobres del país, dejándoles pescados en sus ventanas.

El salmón de San Mungo

El salmón de San Mungo © coleong/123RF

Cuenta la leyenda que un rey escocés le regaló a su esposa un anillo; más tarde, esta se lo dio a un apuesto soldado y fue descubierta por el rey. El monarca buscó al soldado y lo encontró dormido en la ribera de un río, cogió el anillo y lo tiró al agua, retando a la mujer a que lo encontrara. San Mungo milagrosamente encontró un salmón con el anillo en su interior. Así es como el Santo se convirtió en el patrón de Glasgow, y el blasón de la ciudad es un salmón con un anillo en la boca (como se puede intuir en lo alto de la farola de la foto).

Los hombres azules de Minch

Los hombres azules de Minch © anyka/123RF

Los hombres azules vivían en las aguas entre la isla de Lewis (en la foto) y la tierra firme de Escocia, en el estrecho de Minch. Se dice que esta especie de hombres esperaban a que llegasen los barcos y, si sus capitanes no sabían responder a un poema, los hundían junto con sus hombres.

El misterio del alcalde Weir

El misterio del alcalde Weir © madrabothair/123RF

Otra leyenda muy conocida de la ciudad de Edimburgo es la del alcalde Weir, aunque parte de la historia es totalmente cierta: el alcalde vivió tranquilamente en West Bow (en la foto) durante muchos años, y solía pasear con un abrigo negro y un bastón. Lo que nadie sabía, hasta que él mismo lo confesó, es que mantenía relaciones sexuales con su hermana, practicaba magia negra e incluso había llegado a asesinar. Cuando confesó, el pueblo quedó totalmente horrorizado y lo condenaron a la orca. En la actualidad, se dice que hay un fantasma que merodea la zona con un manto negro y una especie de báculo.

Los <i>kelpies</i>

Los kelpies © alanf/123RF

Los kelpies son unas criaturas mitológicas con forma de caballo marino que solían frecuentar los lagos y los ríos solitarios. Este animal sobrenatural solía aparecerse a sus víctimas en forma de caballo gris oscuro o pony blanco, reconocible por su crin húmeda, les embelesaba para que montaran en él y así poder llevarlos hacia lo más profundo de las aguas. En Falkirk, en la foto, advierten a la gente de su existencia con estas inmensas estatuas.

Escocia es uno de los lugares más bonitos del mundo, pero también tiene una larga tradición de mitos y leyendas. Todo esto, sumado a que sus cielos suelen ser grises y las calles se llenan de niebla por las noches, convierte al hogar del Monstruo del Lago Ness en un lugar perfecto para las historias de fantasmas.