Naturaleza en Japón: disfruta de los hermosos paisajes otoñales de Nikko
Publicado el 22/09/2018 2 compartidos

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¿Quién dijo que el otoño no es un buen momento para viajar a Japón? Con la llegada de la estación de las flores secas, son muchas las ciudades y regiones japonesas que se visten de tonos marrones y rojizos transformando gratamente sus paisajes como sucede en la localidad de Nikko. Conocida en todo el mundo por el conjunto de Santuarios y Templos que la UNESCO declaró como Patrimonio de la Humanidad en 1999, esta hermosa ciudad ofrece a los visitantes una amplia gama de lugares de interés que aúnan cultura y naturaleza, de la mano del imponente lago Chuzenji, el puente colgante Kunutateiwa Ootsuribashi y el teleférico de Kinugawa Onsen, desde donde podréis gozar de una perspectiva sin igual sobre sus asombrosos dominios.

Naturaleza, cultura y tradición en Nikko, la ciudad ?luz del sol?

Naturaleza, cultura y tradición en Nikko, la ciudad ?luz del sol?
© sepavo/123RF

Situada entre las montañas de la prefectura de Tochigi, en la región de Kanto, Nikko es una ciudad que sorprende por su apabullante riqueza natural y arquitectónica. Aprovechando la escasa distancia que le separa de Tokio, unas dos horas en tren, son muchos los viajeros que durante su estancia en Japón e decantan por visitar esta ciudad conocida por su célebre conjunto de Santuarios y Templos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO a finales del pasado siglo.

Pero es que con la llegada de la estación otoñal, la belleza de sus paisajes coloreado en tonos rojizos se convierte en un aliciente más para conocer el rico patrimonio de esta ciudad, considerada como una de los mejores para disfrutar este fenómeno natural realmente digno de admirar.

Hasta finales del mes de octubre, desde el lago Chuzenji podrás disfrutar de espectaculares panorámicas de todo tipo, ya sea a pie o durante un recorrido en barco. Además, los amantes de las actividades deportivas podrán practicar disciplinas como la canoa brindándoles la posibilidad de admirar la increíble riqueza natural del lugar creando su propio itinerario personalizado.

Asimismo, hasta finales de noviembre, el viajero tiene la oportunidad de observar la naturaleza desde el puente colgante Kunutateiwa Ootsuribashi de 140 metros, infraestructura que comunica con la ciudad balneario y Tateiwa. Al pasar por el podrás sentir la emoción de caminar sobre el vacío mientras observas bajo tus pies la pies la frondosa vegetación y las aguas del río Kinugawa y en el horizonte, las montañas que la rodean.

En otoño, la visita nocturna de los fabulosos Santuarios y Templos de Nikko permite disfrutar de una hermosa perspectiva completamente diferente por el bonito contraste que ofrece con los árboles y vegetaciones que custodian los recintos religiosos Patrimonio de la Humanidad, muy diferente al que puede observarse durante el día. Esta ruta guiada se encuentra disponible durante la noches del 9 al 11 de noviembre.

Acceder hasta la cima de las montañas de Nasu a bordo del teleférico de Kinugawa Onsen es otra de las actividades que no pueden faltar en la hoja de ruta del visitante, que le permitirán deleitarse con unas hermosas vistas a 300 metros de altitud sobre los hermosos bosques otoñales que cubren el paisaje local, para después, porque no, adentrarse en ellos realizando alguno de los varios recorridos de senderismo disponibles.

Por último pero no menos importante, Nikko cuenta con un montón de lugares en los que disfrutar algunas de las mejores especialidades culinarias de la cocina tradicional japonesa y foránea. El restaurante European Romankan Chez Hoshino, cuya propuesta gastronómica fusiona la cocina de Japón y Francia mientras se disfruta de unas increíbles vistas sobre el Lago Chuzenji, o en la cafetería Espo del Hotel Sunshine Kinugawa, donde podrás disfrutar de un tentempié mientras pones tus pies en remojo con vistas al puente colgante Kido Tateiwa.