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Carolinas: viaje a la América más tradicional
Publicado el 21/11/2017

SociedadEstados Unidos

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Poco presentes en el imaginario de viaje estadounidense, Carolina del Norte y Carolina del Sur abren sus puertas a la América más histórica y gastronómica. Una América en la que el norte y el sur muestran sus costumbres abiertas al siglo XXI.

Brookgreen Gardens en Carolina del Sur

Brookgreen Gardens en Carolina del Sur
© Raphael Richard

Raleigh y Durham son dos ciudades que merece la pena visitar en una primera etapa por las Carolinas. En las tierras verdes de Carolina del Norte, Raleigh es la ciudad de los robles, símbolo de la ciudad. Es curioso que estos árboles son omnipresentes en todo el sur de los Estados Unidos. Joven, muy bien conectada y próspera, Raleigh posee alta tecnología. Además, es una ciudad en pleno desarrollo donde, en el espacio de uno o dos días, nos sumergimos en la convivencia del sur paseando por sus restaurantes, museos y tiendas. La vecina, Durham, ha sufrido una reconversión aún más espectacular. Construida sobre la industria tabacalera, esta antigua ciudad manufacturera se ha convertido en un modelo de modernidad. Se trata también de un lugar lleno de estudiantes, porque allí está la célebre Universidad de Duke. La ciudad ha reinventado sus antiguas fábricas, convirtiéndolas en lugares de exhibición, compras o salas de conciertos. El sur de EEUU tiene mucho que ofrecer.

Toma la carretera Interstate 40 hacia el Atlántico para ir al Sur. Llegarás a Wilmington, un lugar para descubrir la historia de los primeros trece estados americanos. En su puerto, nacido alrededor de un astillero en el siglo XVIII, caminamos sobre el rastro de la América que precede a la Guerra de Secesión (1861-1865). La profusión de casas antiguas de madera bajo los árboles de hoja perenne del roble le da cierto encanto. Se trata de una pequeña ciudad histórica donde puede visitarse el puerto, cuya visita ofrece una fascinante inmersión en la vida cotidiana de la Marina de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. En Wilmington hay también playas majestuosas. Wrightsville Beach, Carolina Beach o Kure Beach serpentean a lo largo de la costa de la ciudad. Se trata de un hermoso lugar para pasar unos días frente al mar.

Mansión Bellamy en Wilmington

Mansión Bellamy en Wilmington
© VisitNC

Todavía más al sur, el camino a lo largo de la costa es un descubrimiento en sí mismo: el Low Country. La región costera de Carolina del Sur es un entrelazado interminable de tierras bajas. El agua, el pantano y el brazo interior se hunden en la tierra para formar lagos y arroyos. Los colonos cultivaron allí una gran cantidad de arroz. Por este motivo, el país es conocido por las grandes plantaciones y la historia de la esclavitud. Muchos dominios antiguos todavía se pueden visitar, al igual que las muchas reservas naturales, paraíso de los caimanes. Para obtener una visión general, dos paradas imprescindibles a lo largo del camino son los Jardines Brookgreen y la plantación de Magnolia.

El centro histórico de Charleston

El centro histórico de Charleston
© Doug Hickok

Charleston es otro de los lugares que uno no debe perderse en su viaje. Fundada a finales del siglo XVII por los británicos, Charleston era una ciudad de plantadores y traficantes de esclavos, pero también tuvo un gusto temprano por el cosmopolitismo. En su península, un sitio portuario notable, se establecieron ingleses, españoles, irlandeses, franceses y holandeses. La ciudad tiene una historia turbulenta. A pesar de los incendios y los terremotos, Charleston conserva un patrimonio y una atmósfera excepcionales en el sur de los Estados Unidos. A eso se agrega una abundante vida festiva y artística que hace que Charleston sea una delicia para los visitantes.

Si quieres caminar a pie durante el día, el centro histórico se extiende hacia el norte a lo largo de Kings Street y Meetings Street, por un Charleston más poblado donde abundan bares musicales, restaurantes de moda y cafeterías. Lo único que queda es regresar a la carretera de Low Country, más al sur, hasta Hilton Head, un popular balneario. Aquí terminan las Carolinas, y Georgia está a solo dos pasos de distancia. Sin lugar a dudas ¡no te puedes perder estas tierras de EEEUU!