• Conéctate
La vuelta al mundo en diez cremas y sopas frías para el verano
Publicado el 18/06/2019 19 compartidos

CulturaEspaña

Twitter Facebook 19 compartidos

Aunque todavía queden unos días para celebrar oficialmente la llegada del verano, el sol y las altas temperaturas van poco a poco imponiéndose en la mayor parte de ciudades españolas, invitando a los comensales a decantarse por platos más frescos con los que combatir el calor como el gazpacho, el salmorejo o el ajoblanco. No obstante, más allá de estos tres clásicos estivales de la gastronomía española, fuera de nuestras fronteras existen numerosas recetas y preparaciones en forma de sopas y cremas frías que harán las delicias de los paladares más exigentes. ¡Os invitamos a descubrirlas!

1. Borsch frío

1. Borsch frío
© 123 RF

El borsch frío es una sopa elaborada principalmente a base de remolacha, muy popular en la gastronomía de países como Lituania, Polonia, Rusia y Bielorrusia. Esta es básicamente una versión fresca del clásico borsch, y es servida con nata ácida, kéfir o yogur, y aderezada con especias como eneldo y perejil. Su característico color rosado es debido a la remolacha, cuyas hojas son picadas finamente e incorporadas a la mezcla, a la que además se le agrega patata y pepino.

2. Vichyssoise

2. Vichyssoise
© Idijatullina Veronika / 123 RF

Todo un clásico de la cocina francesa que rara vez suele faltar en los menús veraniegos de los restaurantes del país galo. La vichyssoise es una deliciosa sopa elaborada con puerro, cebolla, patata, leche. Esta es servida muy fría en un plato hondo y a menudo acompañada con picatostes. Se desconoce la fecha exacta de su invención, pero la versión que todos conocemos es atribuida al chef a Louis Diat, antiguo cocinero del hotel Ritz-Carlton de Nueva York durante la Primera Guerra Mundial. No obstante, otras teorías asignan su invención a un cocinero vasco que se habría inspirado en la clásica purrusalda y que tras el fin de la Segunda Guerra Mundial se trasladó a Estados Unidos para trabajar en la cocina de este mismo establecimiento.

3. Cacik

3. Cacik
© 123 RF

El cacik sería algo así como la versión made in Turquía de la clásica salsa tzatziki. Esta se prepara con yogur griego al que se le añaden buenas cantidades de pepino rallado, un chorrito de aceite de oliva, zumo de limón o vinagre, ajo y, en ocasiones perejil, menta, pimienta o eneldo. Este plato puede ser consumido solo o servir de acompañamiento, siendo uno de los entrantes más típicos durante el periodo estival.

4. Gazpacho

4. Gazpacho
© efesan/123RF

Orgullo de Andalucía y de la gastronomía veraniega española, el gazpacho es seguramente la sopa fría más famosa del planeta. Si bien la existencia de este delicioso plato se remonta a varios siglos atrás en el tiempo, el tomate, el ingrediente principal de la preparación, no sería incorporado hasta el siglo XIX, dando pie la receta que hoy todos conocemos, elaborada a base de esta misma hortaliza, pepinos, pimientos, cebollas, ajo, agua, sal, aceite de oliva y vinagre.

5. Tarator

5. Tarator
© zebratomato / 123 RF

Inspirado en el cacik turco, el tarator es una sopa fría muy popular en algunos países de los Balcanes como Albania y Bulgaria, elaborada a base de que contiene yogur, pepino, ajo, agua, ajos tiernos, nueces, eneldo y perejil, aderezado con un chorrito de aceite de oliva al momento de servirse. Este fue concebido a modo de refrigerio para combatir el calor durante los meses de verano.

6. Crema de aguacate

6. Crema de aguacate
© 123 RF

La crema o sopa fría de aguacate podría definirse como una especie o variante del guacamole en versión liquida. De gran popularidad en México, los ingredientes principales de este sabroso y fácil platillo originario de la ciudad Atlixco, en Puebla, son aguacates, chile jalapeño, pimienta de cayena y cilantro. En otros países de Hispanoamérica como Colombia también se les suele echar patatas, caldo de pollo y en ocasiones, crema de leche para suavizar su textura.

7. Bissara

7. Bissara
© 123 RF

La bissara es un puré o crema de guisantes y habas secas aderezado con ajo molido, pimento dulce y picante, comino y aceite de oliva muy popular en Marruecos. Se trata de un plato de origen humilde bastante fácil de elaborar que a menudo sirve como acompañamiento de los platos principales. Dada la simpleza y escaso precio de sus ingredientes, existe un dicho popular marroquí que dice algo así como es tan pobre que sólo come bissara". Pero a pesar de ser considerado como una comida de pobres, su sabor y contundencia es realmente buena.

8. Hiyajiru

8. Hiyajiru
© 123 RF

Sana, refrescante, nutritiva y muy fácil de preparar, el Hiyajiru, una sopa fría muy popular en Japón, preparada a base de caldo dashi, miso blanco y sésamo. La sopa es servida con arroz, jureles o chicharros a la plancha, tofu, pepino y hojas de shiso. No obstante, en algunas regiones el arroz es sustituido por fideos udon o somen. Según varios documentos, especialidad estival nipona data de la época del shogunato Kamakura, que gobernó el país desde finales del siglo XII hasta la primera mitad del siglo XIV, siendo inventado por los campesinos para combatir las altas temperaturas durante los meses de verano.

9. Tzatziki

9. Tzatziki
© 123 RF

Clásico entre los clásicos de la gastronomía griega, el tzatziki es una crema muy similar al cacik turco preparada a base de pepino, yogur griego, vinagre, ajo, limón y aceite de oliva. Este puede ser consumido como plato o bien como acompañamiento, siendo especialmente típico su consumo durante el verano junto a platos de carne como los gyros o como entrante o mezze.

10. Okroshka

10. Okroshka
© Autor: Nataliya Gaus / 123 RF

La Okroshka es una sopa fría muy popular en Rusia durante el verano. Esta se presenta como una mezcla de verduras crudas como pepino, cebolla y rábano, picadas muy finamente y acompañadas con patatas cocidas, huevo, jamón y kvas, bebida alcohólica fermentada de poca graduación elaborada con manzanas y harina de centeno y malta. No obstante, este puede ser sustituido por kéfir (producto lácteo fermentado) y zumo de limón. Tradicionalmente, al ser servida se le añade por encima una cucharada de mostaza rusa para otorgarle un toque amargo.