© Chuyu / 123RF
  • Vuelos
  • Hoteles
  • Vuelo + Hotel
  • Coches
  • Viajes
Vuelos a Chengdu

China sigue siendo una región desconocida con enormes riquezas. Tanto si eres amante de las culturas orientales como si no, merece la pena hacerse con un vuelo barato a Chengdu para descubrir esta fascinante cultura. Dentro de los muchos destinos que podemos elegir, un vuelo a Chengdu nos brindará muchas e interesantes ventajas, para cuyo disfrute vamos a necesitar el mayor número de días que podamos reunir.

Esta región con más de tres mil años de antigüedad se la conoce dentro de China por la calidad de vida que ofrece. Sus habitantes rara vez sufren de estrés. Tienen claro lo importante que es tomarse la vida con humor y tranquilidad y cada fin de semana aprovechan para realizar una visita al campo o desconectar con su pasatiempo favorito. Podremos disfrutar de parques naturales de impresionante belleza, lugar de residencia de los osos panda gigante y puerta de entrada hacia el Tibet. Chengdu es hoy una gran ciudad con muchas actividades que ofrecer. Numerosos restaurantes y casas del té nos ayudaran a entender su saludable manera de vivir la vida.

Vuelo para Chengdu.

En un viaje como este todo nos va a parecer fascinante. Simplemente caminar por sus calles o tomar el té mientras se observa cómo pasan su tiempo jugando al mahjong en lugares tan emblemáticos como la morada de Du Fu son ya toda una experiencia. Pero no debemos dejar pasar la oportunidad de acercarnos a la montaña Siguniang, lugar de tibetanos y qiangs, con cascadas, glaciares, lagos y bosques y reserva de los osos panda. Otro monte importante, declarado Patrimonio Natural y Cultural Mundial de la UNESCO, es el monte Emei. A unos treinta kilómetros se encuentra otra visita ineludible: el Gran Buda de Leshan. Y si queremos acercarnos a la naturaleza más primitiva, a un espacio donde el misterio y lo desconocido son moneda corriente, debemos adentrarnos en Daocheng. Allí, la reserva natural de Yading nos abrirá sus puertas a un mundo realmente fascinante del que no querremos regresar. Además de todo esto, en la ciudad de Chengdu podremos visitar el Palacio Qingyang, el monasterio taoísta más antiguo de la región o degustar una rica comida vegetariana en el templo budista de Wenshuyuan.