
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Bien situado
DescansoEl Despotiko fue inaugurado en 1976, así que no es de lo más reciente... Te das cuenta nada más llegar, con un simple vistazo. A la anticuada decoración no le vendría nada mal un toque de frescura y, sobre todo, de modernidad. Sin embargo, gracias al pasado de sus paredes, es un establecimiento con un encanto que no suele encontrarse en muchos otros hoteles. Este hotelito de ciudad junto a la carretera es el punto de partida ideal para ir a la ciudad, aunque, a la vuelta, tengas que subir una cuesta bastante empinada.
El Despotiko está cerca del centro de Mykonos, en lo alto del barrio Fabrika. Así pues, no necesitas vehículo privado para desplazarte. Además, cerca también hay una estación de autobús. El aeropuerto se encuentra a 2 km, es decir, a 5 minutos en coche.
El hotel goza de una ubicación estratégica pero no tiene instalaciones ni para niños ni para deportistas.
El Despotiko no es un establecimiento reciente. Sus infraestructuras hoteleras complementan una antigua casa particular, donde actualmente se encuentra el restaurante. La recepción es una zona poco iluminada que cuenta con un mobiliario antiguo, pero la sonrisa de la recepcionista da un poco de alegría al conjunto. Hay un ordenador conectado a Internet a disposición de los huéspedes. En el exterior, llegas a una piscina pasando por un bonito patio interior, salpicado de plantas y flores. Esa última, en una zona elevada, no se ve desde el exterior, pero llega todo el ruido de la carretera que hay al lado. El número de tumbonas que hay alrededor de la piscina se queda corto, tal como ocurre con las sombrillas.
Las 40 habitaciones están distribuidas en varios edificios, con su arquitectura típica de las Cícladas. Las "estándar" son habitaciones sencillas, confortables y bastante acogedoras (no como el resto del hotel), aunque los equipamientos están bien cuidados. Pocos detalles y un mobiliario moderno caracterizan la habitación. Cada habitación dispone de un pequeño balcón equipado con dos sillas y una mesa. No hay servicio de habitaciones ni caja fuerte, pero sí hay minibar, televisor y climatización. Aunque el cuarto de baño no es muy grande, dispone de bañera, secador de pelo y productos de aseo.
El único restaurante del Despotiko, que sólo sirve desayunos, está en el edificio principal, que antiguamente había sido una casa particular. Se divide en dos partes: una moderna y una antigua. La segunda tiene mucho más encanto, con sus objetos antiguos y sus vigas a la vista en el techo. Sólo se echa en falta una terraza en la que gozar del exterior. El mobiliario de época confiere un ambiente muy particular. El buffet de la mañana incluye todo lo habitual en un desayuno continental: cereales, pan, zumo de naranja, bebidas calientes...
Puesto que el hotel está ubicado en la parte elevada de Mykonos, resulta difícil ir a pie a la playa, incluso a pesar de que la más cercana, la de Megali Ammos, no esté muy lejos. El entorno es bastante bonito y la orilla sólo es de arena, por lo que su agua cristalina invita a bañarse. Sin embargo, también puedes ir a otras playas, como la de Ornos, la de Platis Gialos o la de Elia. Tardas unos 20 minutos como mucho para llegar a la más alejada, circulando tranquilamente. Las playas de Paradise y de Super Paradise son muy frecuentadas en temporada alta. Y si lo que buscas son famosos, la zona de Psarou es "the place to be".
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estimación de la calidad del hotel en función de su ubicación
Estancias Mikonos (1 fin de semana)