
Autobús
Aparcamiento
Acceso a minusválidos
Restaurante
Internet
Climatización
Espacio Bienestar
Piscina
Gimnasio
Se aceptan animales
Familia
Norma internacional
Bien situado
Descanso
EncantoCruzar las puertas del Warwick, es dar un salto atrás y situarse en la época dorada de Hollywood, la de las más grandes estrellas del "show business" de los años 30, 40 y 50. Además de una rica historia, el hotel posee habitaciones bien decoradas, un famoso bar y una ubicación de ensueño justo en medio de los principales lugares de interés turístico. En este hotel el servicio es primordial (al igual que en los demás establecimientos Warwick) y tendrás el confort garantizado. No te esperes una decoración moderna ni un personal moderno: esa no es la filosofía del Warwick. Si vas en pareja o en familia y buscas una hospitalidad como la de antaño y tranquilidad, este hotel está hecho para ti. Además, es uno de los hoteles más distinguidos de Nueva York.
El Warwick goza de una ubicación privilegiada en la Calle 54, en pleno corazón de Manhattan, entre la Quinta y la Sexta Avenida. Está en el mismo barrio que el MoMA, cerca de las boutiques de Madison Avenue y la Quinta Avenida, del Rockefeller Centre y a pocos minutos andando de Central Park y Times Square. En las proximidades del hotel hay media docena de estaciones de metro, por lo que podrás ir rápidamente a cualquier lugar de la isla con gran facilidad. El aeropuerto JFK está a unos 29 kilómetros, el de La Guardia a 14 k m y el de Newark a 27 km.
El edificio, que pertenece al Historic Hotels of America, se construyó en 1926 a petición del magnate de prensa William Randolph Hearst. Quería crear un lugar donde sus amigos de Hollywood pudiesen dormir cuando estaban de paso por la Gran Manzana, incluida su amante Marion Davies, una actriz con una carrera de segunda en los escenarios pero de primera en los círculos sociales. El Warwick ha tenido huéspedes como los Beatles, Elvis y Cary Grant, que era un parroquiano del lugar y, de hecho, el hotel tiene una suite que lleva su nombre. Las últimas reformas se llevaron a cabo en septiembre de 2009.
La entrada del Warwick es bastante imponente, con el frontón que corona la puerta de entrada, retirada entre las dos partes visibles de la torre. En el interior, el vestíbulo de estilo renacentista está decorado a la perfección, con un pequeño pasillo que va a la zona de salón y a recepción. A mano izquierda, descubrirás una especie de salón en medio del vestíbulo con una alfombra oriental en la que reposan imitaciones de muebles antiguos y una biblioteca enmarcada entre columnas de mármol verde oscuro. Varias molduras estucadas decoran la parte superior de las paredes y la lámpara de araña que cuelga en el centro de la estancia la compró el hotel después de que un miembro del personal la viese en la película Marie Antoinette de Sofia Coppola (2006). A mano derecha está recepción, atendida por un agradable personal poliglota. El hotel también tiene un pequeño gimnasio con máquinas cardio, de musculación y pesas, aunque por desgracia no incluye un spa (eso sí, en recepción estarán encantados de pedir hora para ti en alguno de los que hay en la ciudad).
En cuanto a la decoración, mires donde mires, podrás admirar las reliquias del pasado del hotel con las fotografías de los huéspedes famosos que se han alojado en el Warwick durante toda su historia. Las escaleras que llevan a la sala de reuniones del sótano al vestíbulo están decoradas con retratos de Jane Russell, James Dean, Audrey Hepburn y, evidentemente, Cary Grant. Los pasillos cuentan otra historia con, entre otros objetos, fotos de Marion Davies, así como teléfonos clásicos colocados en los bufés recubiertos de mármol. Como puede esperarse de un lugar de su categoría, el hotel está impecable, en perfecto estado, y el personal, además de ser muy profesional y eficaz, se muestra en todo momento sonriente y cordial.
Las habitaciones de Warwick se dividen en cuatro grandes categorías (clásica, deluxe, premier y signature), repartidas, a su vez, entre habitaciones y suites. Algunas de las habitaciones tienen vistas al interior del establecimiento, las más tranquilas, mientras que otras dan a la Calle 54 o a la Avenue of Americas. Desde el punto de vista de las panorámicas y dimensiones de la habitación, hay una pequeña diferencia entre aquellas de la primera categoría, aunque sean mínimas.
Decoradas en un estilo europeo clásico con muebles magníficamente trabajados incluyen un escritorio, una cama doble extragrande con lujosas sábanas, un televisor de pantalla plana, un minibar y conexión wifi. Los cuartos de baño de mármol, aunque sea cierto que no son muy amplios, poseen una bañera y productos de aseo Gilchrist and Soames. Las versiones suite de las habitaciones tienen unos 18 m² más e incluyen una zona salón con sofás, sillones, un televisor extra y una mesa con capacidad para 4 comensales. Te aconsejamos las habitaciones y suites premier, a pesar de sus altas tarifas, ya que se han renovado y ofrecen prestaciones adicionales: base para iPod, albornoces, zapatillas, una zona de cocina y productos de belleza Bulgari. Además, disponen de un vestidor, muebles más modernos, tejidos más lujosos y su temática, Hollywood y sus antiguas estrellas, está más presente.
Las suites incluyen una Wii y, además, tienen más espacio (ideal para una familia pequeña) y los cuartos de baño incluyen tanto una bañera como una ducha. Pero el Warwick ha puesto énfasis en las suites: hay 9 personalizadas, de las que destacan la suite Hollywood y la suite Cary Grant. En la primera hay una habitación con un completo cuarto de baño, además de un aseo, y un salón bastante amplio. En su interior, encontrarás una cama grande cubierta con velos y una decoración basada en tonos rojos, así como un diván y muebles Art Déco. Las pequeñas fotografías de las paredes le dan un toque agradable. La zona de estar, muy amplia y confortable, incluye una acogedora zona salón, una mesa para 4 comensales y una chimenea eléctrica. Cada elemento se ha escogido meticulosamente, no solo para recrear la atmósfera hollywoodiense de antaño, sino también para construir un espacio atemporal que se adapte a todos los gustos. El cuarto de baño es más grande que el de las demás habitaciones e incluye un lavabo doble y una báscula. La suite también tiene dos balcones que dan, por un lado, al río Hudson, y por el otro, a Central Park. La suite Cary Grant, la joya del Warwick en cuanto a habitaciones, tiene un estilo más europeo y se ha renovado recientemente. Asimismo, su decoración es más antigua que la de las demás suites. Goza de las mismas prestaciones que las suites personalizadas, más un dormitorio extra con dos camas ambientado en China, y una sauna en el cuarto de baño de la habitación principal.
El restaurante Murals on 54 rinde homenaje a las pinturas murales del ilustrador norteamericano Dean Cornwell, famoso por sus carteles de guerra y sus campañas publicitarias de los años 30 y 40. Como verás, la pintura mural del restaurante del Warwick describe la historia de Sir Walter Raleigh, pero contiene siete escenas bastante obscenas añadidas por Cornwell después de un altercado con M. Hearst sobre unos arreglos. Intentar encontrar dichas escenas mientras disfrutas de tu comida puede ser un juego bastante divertido (nuestro equipo encontró cinco).
El menú del desayuno es, sobre todo, continental, con una selección de huevos, tortitas y gofres. Podrás optar por un menú a la carta o por un bufé a 24 $ (unos 17 euros), que como platos calientes incluye solo beicon o salchichas. De lunes a viernes hay un menú de mediodía de dos platos que vale 20,10 $ (15 euros) o tres, a 24,07 $ (18 euros). Los entrantes son bruschette y ensaladas, ya que los platos principales te invitan a degustar raviolis de alcachofa o gallina de Cornualles frita a la parrilla. Por último, podrás tomar un pudín de arándanos o fruta.
Debes saber que el restaurante cierra actualmente por la noche, pero si puedes, pásate entre las 11:30 y medianoche por el Randolph's Bar (tomó el nombre del fundador del hotel), ya que se considera uno de los 10 mejores bares de hotel de Nueva York. Es un lugar intimista y confortable, ideal para observar la gente que pasea a través de las ventanas que dan a la calle, con un experto equipo de camareros y camareras. Los platos incluyen entrantes norteamericanos típicos como calamares, gambas, alitas de pollo, hamburguesas o bocadillos de pastrami. Además, encontrarás en el menú ensaladas y pizzas o platos más refinados como pechuga de pollo asado con cuscús o costillitas de cordero a la australiana servidas con patatas.
Estimación del interés del hotel, teniendo en cuenta aspectos como la nota de confort, la ubicación, el precio y la categoría.
Estimación del hotel en función de los servicios y beneficios ofrecidos.
Estancias Nueva York (1 fin de semana)