


¡Recién renovado!
¡Recién renovado!
Este barrio muy residencial no tiene nada en particular, salvo que es muy tranquilo y está bien comunicado mediante el transporte público. La habitación te costará algo menos que en los barrios turísticos de París. En la place de la Nation encontrarás una gran variedad de restaurantes y de cervecerías, así como algunas tiendas. Bercy y la Cour St Émilion están cerca.
Las 47 habitaciones son mucho más clásicas que el resto del hotel, bastante amplias para esta categoría de hotel. El hotel no dispone de climatización, sólo de ventiladores. No hay minibar, no encontrarás más que pequeños refrigeradores vacíos. En cuanto al equipamiento, todas las habitaciones tienen secador de pelo, pantalla plana, un escritorio y una silla. En general las habitaciones están bien cuidadas, ya que se renuevan regularmente. Los cuartos de baño están limpios.
La decoración es una mezcla sabia entre contemporáneo y clásico. La recepción acaba de renovarse, el vestíbulo sosiega el ambiente con sus sillones clásicos; la sala del desayuno, a la luz del día, es muy moderna con sus tonos naranjas. Los días soleados podrás disfrutar del jardín y de la terraza. El hotel no tiene bar pero sí una máquina expendedora de bebidas en el vestíbulo. Conexión wifi gratuita. A título informativo, el hotel no acepta animales.
baño turco, EPA
Magníficas habitaciones de inmaculado blanco, con edredones muy modernos. El hotel está regenteado por un caballero británico que se ha ocupado de acondicionar un acogedor bar en el sótano.
Hotel en un bonito edificio Art Déco con pequeñas habitaciones de suelo de parqué, muy cómodas y sin grandes lujos.
En el entorno tranquilo de Nation, un establecimiento con un encanto a la antigua, en el que podemos disfrutar a gusto de un pequeño jardín.
Resulta imposible no sucumbir a los encantos del Charma, un hotel que ha sabido combinar elegancia y un estilo retro modernizado.
Un hotel que merece la pena, es realmente encantador y con una decoración refinada.
La mayoría de las habitaciones de este hotel no tienen cuarto de baño. A pesar de que los precios son muy asequibles, la decoración no deja de ser original. Es perfecto.
Un Etap muy bien ubicado, junto a París y al Bosque de Vincennes. Una parte del hotel ya se ha renovado y, a partir de enero de 2011, todo el hotel y las habitaciones se renovarán y decorarán con el nuevo concepto Cocoon. Un establecimiento ideal para los presupuestos ajustados que quieran alojarse en un sitio de calidad.
Un Campanille de lo más original y atípico, muy agradable. El patio interior aporta una dosis de frescor muy placentera. El punto fuerte es el trato.
Estamos ante un hotel de elegancia francesa y en el que no se tolera ninguna copia ni reproducción. El Bristol forma parte de los pocos hoteles de lujo parisinos que pertenecen a una familia europea (alemana) en lugar de a las grandes familias asiáticas o de los Emiratos Árabes Unidos. Elegante, distinguido y refinado, el Bristol antepone la calidad y la autenticidad de los objetos y materiales. Su restaurante gastronómico atrae a una clientela exigente y amante de la cocina de alta calidad.
El George V hace parte de los palacios parisinos más prestigiosos de la ciudad. Unos pasos dentro el establecimiento son suficientes para darse cuenta que entramos en un hotel donde lujo, perfección y voluptuosidad son la regla. Habitaciones de princesa, salones impresionantes, restaurante el que guía Michelin ha otorgado una estrella, no falta nada al George V para satisfacer a los clientes más exigentes. El diseñador de interior Pierre Yves Rochon se encargo en 1997 de reformar en totalidad el edificio, desde entonces sigue mejorando la decoración de acuerdo con el estilo XVIII siglo.
El último de los palacios parisinos abrió sus puertas el 1 de agosto de 2014. La elegancia y la sofisticación francesa casan a la perfección con el refinamiento asiático en un magnífico edificio de 1908. He aquí el primer establecimiento del grupo Peninsula en Francia y Europa.
Hicieron falta cinco edificios Haussmann para dar vida al Park Hyatt Paris Vendôme, el primer hotel de lujo de la capital concebido con un estilo contemporáneo. En este hotel, la comodidad, la elegancia y un servicio impecable se unen a un diseño más joven y moderno.
Un establecimiento de alta categoría ideal para personajes famosos y estrellas de cine que busquen un poco de discreción. La Réserve Paris se preocupa por la confidencialidad. También se organizan eventos privados.
El Meurice es uno de los mejores establecimientos de París. Su decoración contemporánea y típicamente parisina es obra de Philippe Starck y su hija. Se trata de un lugar exclusivo: el restaurante principal del hotel, Le Meurice, está dirigido por el chef Yannick Alléno, que ha recibido 3 estrellas. No hace falta decir que es uno de los puntos culminantes de la estancia en este hotel. Su ubicación es ideal, justo delante del Jardín de las Tullerías. Las habitaciones están decoradas con gusto y el servicio es impecable.
El W Paris - Opéra finalmente abrió sus puertas el 28 de febrero de 2012. Así, la marca de Starwood ligada a la moda y a las tendencias se asegura un establecimiento de prestigio en París.
El hotel, situado en un edificio del siglo XIX, salta a la vista. Diseño y modernidad se combinan junto con un toque conceptual. Mejor pedir explicaciones al diseñador, ya que es difícil captar el mensaje de otra forma; aunque está claro que el W Paris-Opéra gira alrededor de un tema: The Spark. El establecimiento se define en este "centelleo", creando una unión ficticia entre el primer hotel de Nueva York y su hermano pequeño parisino.
En el corazón de la ópera, el W ya cuenta con los amantes de la marca y espera que el boca a oreja lo convierta en the place to be del barrio, junto con su restaurante y su bar.
Como anuncia el propio eslogan, este hotel es "Votre adresse à Paris" (Tu establecimiento en París): de hecho, no existen demasiados lugares como este en la capital. La diferencia entre una estancia agradable y una memorable reside en los detalles y, sin lugar a dudas, recordarás con emoción tu paso por el Vendôme. Nada más entrar, te recibirán unos porteros tan sonrientes que te sentirás como si fueses el cliente más importante del hotel. Tanto si vas por negocios como por turismo, este hotel boutique satisfará todas tus necesidades con estilo y elegancia.