


Hotel recientemente renovado con un estilo chic y muy elegante, con unas habitaciones de diseño en tonos negros y blancos sublime y muy moderno.
- Corazón
- Poco recomendable
Hotel recientemente renovado con un estilo chic y muy elegante, con unas habitaciones de diseño en tonos negros y blancos sublime y muy moderno.
Situado en un barrio atípico, dinámico, festivo y popular, el Gotty tiene como vecino a numerosos teatros y music hall que se encuentran entre los más famosos de París. El "Folies Bergère" es uno de los más prestigiosos y más antiguos (abierto en 1869). En él han actuado los artistas más importantes del mundo y el lugar sigue activo. Los amantes del teatro y de los espectáculos podrán disfrutar de 40 salas ubicadas en los alrededores, entre ellas el Palace, muy cercano, que sigue presentando obras de éxito. El resto del barrio, animado y popular, satisfará a los amantes de la auténtica vida parisina. El hotel está cerca de los metros Cadet y Grands Boulevards.
La joya del hotel Gotty, sin duda, son las magníficas habitaciones. Su decoración podría inspirar a los grandes hoteleros, ya que el espíritu y la línea elegida son espectaculares. Las 44 habitaciones del hotel se declinan en categoría doble, triple y suite júnior. La decoración es sencilla, pero escandalosa. Ostenta un diseño negro y blanco, intenso y espectacular, que salta a la vista y se impone con fuerza. No podría haber mayor contraste que estas magníficas habitaciones en oposición y elegancia. Tiene unas moquetas muy gruesas de un negro intenso, las paredes negras y un mobiliario blanco que chocan. Los cuartos de baño son asombrosos, con sus baldosas negras muy brillantes. Algunas habitaciones, más femeninas, optan por unos tonos rosas y negros menos profundos, y ofrecen una cara más dulce al mismo tiempo que maravillosa. El Gotty es un choque de colores y de materiales, que se suavizan con los sofás piqué y las puertas de armario blancas acolchadas. Una auténtica experiencia que resultará muy acogedora. Wifi de pago.
Hotel de 6 plantas y 44 habitaciones, que se ha renovado totalmente en un estilo contemporáneo muy marcado. La hermosa fachada está cubierta de balcones, por lo que hay 27 habitaciones que disfrutan de este encanto. Los desayunos se sirven en el vestíbulo. Toda la decoración se basa en una hermosa apuesta por los negros profundos y los blancos majestuosos.
salón de belleza, baño turco
on a adoré l'accueil de nos hotes mes filles et mon mari et moi même avons très bien mangé une vue superbe !!
beaucoup davantage mode des lit pour les enfant très confortable
pas d'inconvénient, c'était magnifique
hôtel parfait, agréable, confortable
accueil parfait, hôtel confortable
sans soucis hôtel agréable
Juste parfait !! C'est notre hôtel préféré. les chambres sont magnifiques et classes en noir et blanc !!
Très calme et très agréable :)
il n'y en a pas !!!!
Superbe chambre. Tout a été rénové.
acceuil sympatique
en travaux
Este hotelito, maravilloso y relajante, hace muchas referencias a la Francia de los años 20 con su decoración "cabaré", su ambiente retro actualizado y sus habitaciones llenas de encanto, de color y de viveza. Nos encanta.
Un 3*** un poco apagado en un barrio animado
Un atractivo hotel para los aficionados de diseño.
Un hotel hermoso en consonancia con su categoría, a pesar de sus habitaciones pequeñas.
Una categoría de calidad a precios de la cadena Mercure.
Un 3*** de encanto a precios razonables.
Un 3*** de categoría a precios modestos.
Un establecimiento serio muy bien situado
Estamos ante un hotel de elegancia francesa y en el que no se tolera ninguna copia ni reproducción. El Bristol forma parte de los pocos hoteles de lujo parisinos que pertenecen a una familia europea (alemana) en lugar de a las grandes familias asiáticas o de los Emiratos Árabes Unidos. Elegante, distinguido y refinado, el Bristol antepone la calidad y la autenticidad de los objetos y materiales. Su restaurante gastronómico atrae a una clientela exigente y amante de la cocina de alta calidad.
El George V hace parte de los palacios parisinos más prestigiosos de la ciudad. Unos pasos dentro el establecimiento son suficientes para darse cuenta que entramos en un hotel donde lujo, perfección y voluptuosidad son la regla. Habitaciones de princesa, salones impresionantes, restaurante el que guía Michelin ha otorgado una estrella, no falta nada al George V para satisfacer a los clientes más exigentes. El diseñador de interior Pierre Yves Rochon se encargo en 1997 de reformar en totalidad el edificio, desde entonces sigue mejorando la decoración de acuerdo con el estilo XVIII siglo.
El último de los palacios parisinos abrió sus puertas el 1 de agosto de 2014. La elegancia y la sofisticación francesa casan a la perfección con el refinamiento asiático en un magnífico edificio de 1908. He aquí el primer establecimiento del grupo Peninsula en Francia y Europa.
Hicieron falta cinco edificios Haussmann para dar vida al Park Hyatt Paris Vendôme, el primer hotel de lujo de la capital concebido con un estilo contemporáneo. En este hotel, la comodidad, la elegancia y un servicio impecable se unen a un diseño más joven y moderno.
Un establecimiento de alta categoría ideal para personajes famosos y estrellas de cine que busquen un poco de discreción. La Réserve Paris se preocupa por la confidencialidad. También se organizan eventos privados.
El Meurice es uno de los mejores establecimientos de París. Su decoración contemporánea y típicamente parisina es obra de Philippe Starck y su hija. Se trata de un lugar exclusivo: el restaurante principal del hotel, Le Meurice, está dirigido por el chef Yannick Alléno, que ha recibido 3 estrellas. No hace falta decir que es uno de los puntos culminantes de la estancia en este hotel. Su ubicación es ideal, justo delante del Jardín de las Tullerías. Las habitaciones están decoradas con gusto y el servicio es impecable.
El W Paris - Opéra finalmente abrió sus puertas el 28 de febrero de 2012. Así, la marca de Starwood ligada a la moda y a las tendencias se asegura un establecimiento de prestigio en París.
El hotel, situado en un edificio del siglo XIX, salta a la vista. Diseño y modernidad se combinan junto con un toque conceptual. Mejor pedir explicaciones al diseñador, ya que es difícil captar el mensaje de otra forma; aunque está claro que el W Paris-Opéra gira alrededor de un tema: The Spark. El establecimiento se define en este "centelleo", creando una unión ficticia entre el primer hotel de Nueva York y su hermano pequeño parisino.
En el corazón de la ópera, el W ya cuenta con los amantes de la marca y espera que el boca a oreja lo convierta en the place to be del barrio, junto con su restaurante y su bar.
Como anuncia el propio eslogan, este hotel es "Votre adresse à Paris" (Tu establecimiento en París): de hecho, no existen demasiados lugares como este en la capital. La diferencia entre una estancia agradable y una memorable reside en los detalles y, sin lugar a dudas, recordarás con emoción tu paso por el Vendôme. Nada más entrar, te recibirán unos porteros tan sonrientes que te sentirás como si fueses el cliente más importante del hotel. Tanto si vas por negocios como por turismo, este hotel boutique satisfará todas tus necesidades con estilo y elegancia.