El legendario tren que atraviesa tres países y lleva más de 100 años andando

"Mítico", "fascinante", "inspirador": estas palabras se utilizan a menudo para describir un viaje en el ferrocarril transiberiano. Atravesando tres países, esta red ferroviaria ofrece a los viajeros una experiencia única, tanto dentro como fuera de los trenes. De Rusia a China, pasando por Mongolia, los paisajes, las poblaciones y las culturas se suceden, pero nunca son los mismos. Aquí hay una probada de lo que este extraordinario viaje promete.

Transsibérien traversant la Mongolie.

- © Kristof Bellens / Shutterstock

¿Qué es el Transiberiano?

El Transiberiano es la mayor red ferroviaria del mundo. Con una longitud de 9.289 kilómetros, une Moscú con Vladivostok, ciudad rusa cercana a la frontera china, a través de Siberia. Cuidado con ese el jetlag, que el Transiberiano atraviesa 7 husos horarios.

Cuando comenzó a construirse en 1891, la red se conocía como la** "Gran Ruta Siberiana"**. A menudo se confunde el nombre de la red ferroviaria con el de los trenes, pero en realidad cada tren (hay una docena en total) tiene un nombre distinto, sólo la línea férrea se llama Transiberiano.

Cuando se inauguró en 1916, esta ruta ferroviaria permitía hacer el viaje en tres semanas. Ahora los trenes se han modernizado, y el viaje de Moscú a la terminal dura siete días, pasando por más de 900 estaciones.

Les rails du Transsibérien en Mongolie.

- © Apik / Shutterstock

Los viajeros también se desvían con más frecuencia por el Ferrocarril Transmongoliano, que atraviesa tres países: Rusia, Mongolia y China. Esta red ferroviaria única es fuente de una gran riqueza cultural y ofrece a los viajeros la posibilidad de contemplar multitud de paisajes, desde las montañas de Altai hasta el desierto de Gobi, pasando por el lago Baikal.

La fascinante experiencia del turismo lento para viajeros

La organización a la hora de hacer este viaje no se debe de tomar a la ligera. Conviene planear bien este viaje con antelación.

Un consejo: no olvides solicitar tus visados si deseas visitar los tres países.

Para el ferrocarril transmongoliano, por ejemplo, conviene reservar los billetes varias semanas antes de emprender el viaje. Una fascinación que los propios rusos no acaban de entender. Encerrarse en un tren durante varios días no es del gusto de todo el mundo. Pero este medio de transporte permite disfrutar del trayecto, que se vuelve en sí mismo un destino. Con trenes que viajan a velocidades de 60 km/h, es la vida a cámara lenta durante varios días lo que permite disfrutar de los pequeños placeres admirando cada día el paisaje a bordo del tren.

Hay una diferencia horaria de 7 horas entre Moscú y Vladivostok. El viaje puede ser duro, pero es toda una experiencia. Las jornadas pueden durar 23 o 25 horas, según el sentido del viaje.

Un train passant sur les rails du Transsibérien face au Lac Baïkal

- © Al.geba / Shutterstock

Confort moderado

A bordo del tren hay varias clases disponibles, todas con diferentes niveles de confort para pasar varios días sobre rieles. Todo depende del presupuesto y el estado de ánimo. En cualquier caso, no es nada parecido al Orient-Express: aquí, el lujo no es un criterio de selección. La 3ª clase, más barata, es la más popular, y el ambiente en los vagones suele ser agradable.

Algunos trenes también ofrecen un viaje culinario. Si viajas por tres países, podrás degustar la cocina de cada uno de ellos, pues los vagones restaurante se cambian en China, Mongolia y Rusia. También es un momento de convivencia en el que los viajeros se encuentran y pueden comer juntos en mesas de cuatro. Por la noche, según la clase elegida, los vagones parecen dormitorios con muchas camas.

El Transiberiano y la experiencia social

Conocer gente también es lo que hace tan especial al Transiberiano. Dependiendo de la duración de su viaje, seguro que conocerás a gente en alguno de los vagones, para comer o tomar algo, por ejemplo.

Algunas personas, para disfrutar plenamente de la experiencia transiberiana, eligen incluso un tren directo, sin paradas, para vivir una vida nómada durante una semana en compañía de otros viajeros que optan por el mismo estilo de vida efímero. Pero también es una oportunidad única para reconectar con uno mismo, leer, observar a la gente y el impresionante paisaje a su paso.

Tesoros naturales en cada parada

Durante el viaje, puedes hacer varias paradas para visitar ciudades, monumentos o lugares míticos,y coger otro tren más tarde. El lago Baikal, la mayor reserva de agua dulce del mundo, es una de las paradas favoritas de los viajeros. Con más de 600 km de extensión, es también el lago más profundo del mundo. Situado en Siberia, al norte de la frontera con Mongolia, es diferente en cada estación. En invierno, el lago es muy frecuentado por trineos tirados por perros y patinadores sobre hielo.

Le lac Baïkal en hiver

- © Alexey Zakirov / 123RF

En Mongolia, tras admirar las estepas y los paisajes que combinan llanuras, colinas y yurtas, muchos viajeros hacen escala en Ulán Bator, la capital. Aquí se pueden visitar templos budistas, asistir a un espectáculo tradicional mongol, pasear por las calles y comer o beber en los numerosos bares y restaurantes.

¿Ganas de viajar pero por el momento no es posible?

El periodista argentino Javier Sinai se subió al Transiberiano y ahí escribió su libro Camino al Este, en el que narra una travesía de 14.953 kilómetros en la que tenía la extraordinaria consigna de tratar de descifrar, a partir de los descubrimientos de su viaje, los enigmas del amor.

Este libro es una excelente oportunidad para viajar en esos momentos en los que no es posible cambiar de ubicación geográfica.

Un paysage composé de plaine et de yourtes en Mongolie

- © hecke /123RF

Viajar en el ferrocarril transiberiano o transmongol garantiza una experiencia muy particular, con paisajes que roban el aliento. También es una excelente forma de descubrir otra parte del mundo, pueblos remotos con idiomas y costumbres muy distintas. En Rusia, Ulan-Ude es uno de los destinos más populares entre los viajeros. A sólo 38 km, en Buriatia, se encuentra el mayor templo budista de Rusia, el Ivolga datsan. Se trata de un centro budista con una arquitectura impresionante.

Moscú, San Petersburgo y Pekín también son paradas populares entre los viajeros. Pero a veces estas grandes ciudades no encajan con el momento, sobre todo para quienes viajan solos.

Lo más gratificante del Transiberiano es que cada parada es una experiencia diferente. En Mongolia, es casi obligatorio atravesar el desierto de Gobi, que cubre un tercio del país. Un cambio de aires garantizado.

Le désert de Gobi en Mongolie

- © Matyas Rehak / 123RF

La guerra en Ucrania y el ferrocarril transiberiano

Debido a la reciente volatilidad de la situación militar y de seguridad, el gobierno español desaconseja encarecidamente todo viaje a Rusia. Aunque todavía es posible y legal viajar en el Transiberiano, puede ser más prudente esperar hasta el final del conflicto.

por Sofía Molina | Editora y redactora
Periodista mexicana apasionada por las buenas historias y los lugares recónditos, llegó a EasyViajar en septiembre del 2023 para contar lo que ha descubierto y seguir develando los secretos que este mundo tiene para ofrecer.
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